DICCIONARIO MÉDICO
Miosis paralítica
La miosis paralítica es la contracción de la pupila que resulta de la parálisis del músculo dilatador del iris, por interrupción de la vía simpática ocular. Aquí no hay espasmo alguno: el esfínter actúa sin oposición porque su antagonista ha dejado de funcionar. Es una variante de miosis patológica en la que la pupila se reduce no porque el esfínter del iris se contraiga en exceso, sino porque el músculo dilatador, encargado de ensancharla, ha perdido su inervación. Sin la acción del dilatador, el esfínter mantiene su tono habitual sin nada que lo contrarreste, y el resultado clínico es una pupila persistentemente pequeña. El músculo dilatador del iris recibe su inervación del sistema nervioso simpático a través de una cadena de tres neuronas. La primera nace en el hipotálamo y desciende hasta el centro cilioespinal de la médula, entre las vértebras C8 y T2. La segunda sale de la médula, asciende por el tórax y el cuello, y hace sinapsis en el ganglio cervical superior. La tercera recorre la arteria carótida interna hasta alcanzar el músculo dilatador. Una lesión en cualquier punto de este trayecto (central, preganglionar o posganglionar) interrumpe la señal simpática y produce miosis paralítica. La localización exacta de la lesión determina, además, otros rasgos asociados que exceden el alcance de esta ficha. La miosis paralítica es uno de los tres signos clásicos del síndrome de Claude-Bernard-Horner, junto con la caída del párpado superior y la disminución de la sudoración facial en el lado afectado. No siempre se presenta con la misma intensidad: depende de qué tramo de la vía simpática esté interrumpido y de cuánto tiempo lleve interrumpido. El mecanismo es opuesto al de la miosis espástica. En esta última es el propio esfínter el que se contrae en exceso; en la miosis paralítica el esfínter no hace nada distinto de lo habitual, es su antagonista el que falla. Ambas dan lugar a una pupila pequeña, pero por caminos anatómicos distintos. Existe además un concepto simétrico al otro lado del sistema autónomo: la midriasis paralítica, causada por una lesión del nervio oculomotor o del propio esfínter del iris. Mientras que en la miosis paralítica falla la vía que dilata la pupila, en la midriasis paralítica falla la vía que la contrae. No. La miosis paralítica es uno de los signos del síndrome de Horner, no el síndrome completo, que incluye también ptosis y anhidrosis facial. Porque la parálisis no afecta al esfínter, sino a su antagonista, el músculo dilatador. El nombre describe el músculo que falla, no el que produce el efecto visible. Sí, especialmente en fases iniciales o cuando la lesión de la vía simpática es leve. La miosis puede ser el hallazgo más discreto de los tres y pasar inadvertida durante más tiempo.Qué es la miosis paralítica
La vía simpática ocular y su interrupción
Relación con el síndrome de Claude-Bernard-Horner
Diferenciación con la miosis espástica y con la midriasis paralítica
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo miosis paralítica que síndrome de Horner?
¿Por qué se llama "paralítica" si el esfínter funciona con normalidad?
¿Puede presentarse sin los otros signos del síndrome de Horner?
Referencias
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