DICCIONARIO MÉDICO
Miocarditis
La miocarditis es la inflamación del miocardio, la capa muscular del corazón. Es un trastorno poco frecuente, cuya causa más habitual es una infección, sobre todo viral, aunque también puede tener origen bacteriano, tóxico o autoinmune. Miocarditis designa, en sentido estricto, cualquier proceso inflamatorio que afecte al tejido muscular del corazón. Comparte con endocarditis y pericarditis el mismo sufijo, -itis, del griego ἴτις, que en terminología médica marca la presencia de inflamación; lo que distingue a cada una es la capa cardíaca implicada. Cuando las tres capas se inflaman a la vez, el cuadro recibe un nombre propio, pancarditis. El término genérico carditis se debe a Jean-Nicolas Corvisart, médico de Napoleón y uno de los fundadores de la cardiología clínica moderna, que a comienzos del siglo XIX describió por primera vez las enfermedades del corazón no ligadas a lesiones valvulares y llamó la atención sobre la asociación frecuente entre inflamación del endocardio, del miocardio y del pericardio. Miocarditis se construye sobre esa misma raíz, añadiendo mio- (del griego mŷs, "músculo") a modo de precisión anatómica. La miocarditis no es una entidad única sino un cuadro final al que se llega por vías muy distintas. Los virus son, con diferencia, la causa más frecuente en los países de renta alta: enterovirus como el Coxsackie B, adenovirus, virus de la gripe y, más recientemente, el propio SARS-CoV-2 figuran entre los agentes mejor documentados. Las bacterias y los hongos producen miocarditis con menos frecuencia, casi siempre en el contexto de una infección sistémica grave. Existen además causas no infecciosas. Ciertos fármacos y algunas sustancias tóxicas pueden desencadenar una miocarditis por hipersensibilidad. Las enfermedades autoinmunes, en las que el propio sistema inmunitario ataca al tejido cardíaco, constituyen otro grupo etiológico bien caracterizado. La enfermedad de Chagas, causada por el parásito Trypanosoma cruzi y endémica en 21 países americanos, puede producir miocarditis aguda en la fase inicial de la infección, con una repercusión sanitaria en Latinoamérica muy superior a la que su escasa presencia en Europa haría suponer. Desde un punto de vista nosológico, la miocarditis se clasifica también según su evolución temporal. La forma aguda es la más frecuente y suele seguir a un episodio infeccioso reciente. La forma crónica es menos habitual y tiende a plantear más dificultades diagnósticas. Existe, además, un espectro de gravedad muy amplio: puede cursar sin manifestación clínica alguna, detectándose solo de forma incidental, o adoptar un curso fulminante en el otro extremo. El mecanismo lesional combina dos componentes. Por un lado, el daño directo que el agente causal (virus, toxina) ejerce sobre el cardiomiocito. Por otro, el daño indirecto que produce la propia respuesta inmunitaria del organismo al intentar eliminar ese agente: las células defensivas que llegan al corazón liberan sustancias que, en su intento de combatir la infección, dañan también al músculo sano. Conviene distinguir la miocarditis de la miocardiopatía. Esta última es un grupo de enfermedades primarias del músculo cardíaco, de origen no inflamatorio en su mecanismo inicial. Son conceptos distintos, aunque relacionados: una miocarditis que no se resuelve puede, con el paso del tiempo, evolucionar hacia una miocardiopatía dilatada, de modo que ambas entidades terminan compartiendo, en algunos pacientes, el mismo desenlace estructural. Tampoco debe confundirse con la pericarditis, inflamación de la capa externa, ni con la endocarditis, que afecta al revestimiento interno y a las válvulas. Las tres pueden coexistir, y de hecho lo hacen con cierta frecuencia en la fiebre reumática, pero cada una tiene su propio sustrato anatómico y su propia clasificación. De carditis, término introducido por Jean-Nicolas Corvisart a comienzos del siglo XIX para las enfermedades cardíacas no valvulares, al que se antepuso mio- para precisar que la inflamación afecta específicamente al músculo cardíaco. Las infecciones virales, en particular los enterovirus del grupo Coxsackie B y los adenovirus. En el conjunto de Latinoamérica, la enfermedad de Chagas añade una causa epidemiológicamente relevante que apenas tiene peso en el resto del mundo. No. La miocarditis es un proceso inflamatorio, generalmente de causa identificable. La miocardiopatía es un grupo de enfermedades primarias del músculo cardíaco cuyo mecanismo inicial no es inflamatorio, aunque ambas categorías pueden converger cuando una miocarditis evoluciona hacia una miocardiopatía dilatada. Sí. El espectro clínico de la enfermedad va desde casos completamente asintomáticos hasta formas fulminantes, y esa variabilidad forma parte de la propia definición del cuadro. Puede hacerlo. No es infrecuente cierto grado de afectación endocárdica o pericárdica asociada, aunque el término miocarditis se reserva, en sentido estricto, para la inflamación del tejido muscular. Cuando las tres capas se inflaman a la vez, se emplea el término pancarditis.Qué es la miocarditis
Clasificación por causa
Clasificación por curso clínico
Diferenciación con entidades próximas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el término miocarditis?
¿Cuál es la causa más frecuente de miocarditis?
¿Es lo mismo miocarditis que miocardiopatía?
¿Puede una persona tener miocarditis sin saberlo?
¿Afecta la miocarditis a otras capas del corazón?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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