DICCIONARIO MÉDICO
Microaneurisma
Un microaneurisma es una dilatación localizada y de tamaño microscópico en la pared de un vaso sanguíneo de pequeño calibre, casi siempre un capilar. Aparece sobre todo en dos contextos bien distintos: la retina de las personas con diabetes, donde constituye el primer signo visible de la enfermedad, y las arterias perforantes del cerebro en la hipertensión arterial crónica, donde su rotura puede desencadenar una hemorragia grave. El término procede del griego. Micro viene de μικρός (mikrós), "pequeño". Aneurisma deriva de ἀνεύρυσμα (aneúrysma), "dilatación", formado a partir del verbo ἀνευρύνειν (aneurynein), "dilatar", compuesto a su vez por ἀνά (aná, "hacia arriba" o "sobre") y εὐρύς (eurýs, "ancho"). Un microaneurisma es, por tanto, un ensanchamiento diminuto de la pared vascular, casi siempre por debajo de las trescientas micras de diámetro. A diferencia del aneurisma convencional, que afecta a arterias de mayor calibre y suele diagnosticarse mediante técnicas de imagen, el microaneurisma solo se identifica con instrumentos capaces de resolver estructuras microscópicas: el oftalmoscopio en el fondo de ojo, o el examen histológico en el caso del cerebro. El origen no es idéntico en todas las localizaciones, pero comparte un mismo principio: el debilitamiento estructural de la pared de un vaso pequeño, que cede y se abomba en un punto concreto. En la retina, la hiperglucemia mantenida engrosa la membrana basal de los capilares y provoca la pérdida selectiva de los pericitos, las células que sostienen su pared; el resultado es una zona de menor resistencia mecánica que termina por dilatarse. En las arterias perforantes cerebrales, es la hipertensión sostenida la que induce cambios degenerativos (lipohialinosis, necrosis fibrinoide) en la capa media del vaso, con idéntico desenlace: una pared debilitada que se ensancha en un punto. En el fondo de ojo, los microaneurismas se observan como pequeños puntos de color rojo oscuro, redondeados y bien delimitados. Constituyen el primer signo oftalmoscópico identificable de la retinopatía diabética, antes incluso de que aparezcan hemorragias o exudados. Su presencia, aislada, no suele alterar la visión, pero cuando su pared filtra líquido hacia la mácula puede favorecer un edema macular. No son exclusivos de la diabetes: también aparecen en la hipertensión, en las obstrucciones venosas retinianas o en ciertas alteraciones hemorreológicas, aunque su asociación más característica sigue siendo la diabética. En 1866, el neurólogo francés Jean-Martin Charcot y su discípulo Charles-Jacques Bouchard describieron unos microaneurismas milimétricos en las pequeñas arterias perforantes del cerebro, casi siempre en los ganglios basales, el tálamo, la protuberancia o el cerebelo. Con el tiempo, estas lesiones pasaron a conocerse con su nombre. Su rotura constituye una de las causas principales de hemorragia intracerebral espontánea, casi siempre en el contexto de una hipertensión arterial mal controlada durante años. El microaneurisma no debe confundirse con el aneurisma en sentido estricto, que afecta a vasos de mayor calibre (arterias cerebrales del polígono de Willis, aorta) y compromete las tres capas de su pared. Tampoco equivale a la microcirculación, que designa el conjunto de vasos de pequeño calibre por los que circula la sangre, y dentro de la cual el microaneurisma es una alteración puntual, no la norma. Un capilar sano no presenta dilataciones; cuando aparece un microaneurisma, es precisamente porque ese capilar, o la arteriola que lo precede, ha perdido parte de su integridad estructural. Del griego mikrós, "pequeño", y aneúrysma, "dilatación", esta última derivada del verbo aneurynein, "dilatar". El nombre describe con exactitud la lesión: un ensanchamiento diminuto de la pared de un vaso. Los del tipo Charcot-Bouchard, en el cerebro, se sitúan por debajo de las trescientas micras de diámetro. Los retinianos son también microscópicos y solo se distinguen con instrumentos de aumento, como el oftalmoscopio. Jean-Martin Charcot y Charles-Jacques Bouchard, en 1866, al estudiar las lesiones vasculares presentes en pacientes hipertensos fallecidos por hemorragia cerebral. No necesariamente. Aislado, suele pasar inadvertido para el paciente. Solo cuando se acompaña de filtración de líquido hacia la mácula, o de otras lesiones asociadas, puede alterar la visión. Comparten el mismo mecanismo básico, una pared vascular debilitada que se dilata, pero se diferencian por la escala y la localización. El aneurisma afecta a vasos de mayor calibre; el microaneurisma, a capilares y arteriolas, y solo se aprecia con medios de aumento.Qué es el microaneurisma
Mecanismo de formación
Microaneurisma retiniano
Microaneurisma de Charcot-Bouchard
Diferenciación con conceptos afines
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra microaneurisma?
¿Qué tamaño tiene un microaneurisma?
¿Quién describió por primera vez el microaneurisma cerebral?
¿Un microaneurisma retiniano afecta siempre a la visión?
¿Es lo mismo que un aneurisma?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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