DICCIONARIO MÉDICO
Membrana peritoneal
La membrana peritoneal es la serosa que tapiza la cavidad abdominal, conocida en la nomenclatura anatómica como peritoneo. El término «membrana peritoneal» se emplea sobre todo para subrayar su condición de estructura semipermeable, capaz de intercambiar agua y solutos, una propiedad que se aprovecha clínicamente en la diálisis peritoneal. Membrana peritoneal y peritoneo nombran la misma estructura anatómica: la serosa que reviste la cavidad abdominal y envuelve buena parte de las vísceras que contiene. La entrada peritoneo de este diccionario desarrolla su anatomía, su origen embriológico y su etimología con detalle; estas líneas se centran en el matiz que distingue el uso de «membrana peritoneal» del uso de «peritoneo» a secas. En la práctica clínica, y sobre todo en nefrología, «membrana peritoneal» es la expresión preferida cuando lo que interesa no es la disposición anatómica de la estructura sino su comportamiento como filtro biológico: su capacidad de dejar pasar agua, electrolitos y moléculas de pequeño y mediano tamaño entre la sangre de los capilares peritoneales y el líquido que ocupa la cavidad. «Peritoneo» se emplea con más frecuencia para hablar de su disposición, sus pliegues y las estructuras que sostiene. Cuatro elementos determinan esa capacidad de intercambio: el mesotelio, la capa de células que tapiza la superficie; el intersticio subyacente; la red de capilares sanguíneos, y los vasos linfáticos. El paso de agua y solutos entre la sangre y la cavidad peritoneal sigue tres vías distintas, descritas en el llamado modelo de los tres poros: los poros pequeños, mayoritarios, por los que difunden agua y solutos de bajo peso molecular como la urea; los poros grandes, mucho más escasos, permeables incluso a proteínas; y una tercera vía formada por acuaporinas, que solo deja pasar agua. Esta arquitectura combinada explica que el peritoneo filtre de forma selectiva y no como un simple tamiz. Es precisamente esta propiedad la que convierte a la membrana peritoneal en el filtro fisiológico que emplea la diálisis peritoneal para depurar la sangre cuando los riñones dejan de hacerlo. Los detalles de esa técnica, sus modalidades y su manejo se recogen en la entrada correspondiente de este diccionario. No. Son el mismo tejido nombrado con dos palabras distintas, cada una habitual en un contexto diferente: anatómico uno, funcional el otro. A través de las tres vías descritas por el modelo de los tres poros: poros pequeños para agua y solutos de bajo peso molecular, poros grandes para moléculas de mayor tamaño y acuaporinas exclusivas para el agua. La combinación de las tres es lo que da a la membrana su capacidad de selección. No en la misma medida. La superficie realmente activa en el intercambio depende de la densidad de capilares y de la zona peritoneal considerada, y varía de una persona a otra. Esta variabilidad individual es uno de los factores que los nefrólogos evalúan antes de indicar una modalidad de diálisis peritoneal u otra, junto con el ritmo al que cada paciente equilibra solutos entre la sangre y el líquido de diálisis.Qué es la membrana peritoneal
Por qué funciona como filtro
Preguntas frecuentes
¿Es la membrana peritoneal un órgano distinto del peritoneo?
¿Cómo consigue la membrana peritoneal filtrar de forma selectiva?
¿Toda la superficie del peritoneo participa por igual en este intercambio?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026