DICCIONARIO MÉDICO
Macroaneurisma
Un macroaneurisma es una dilatación localizada de una arteria que alcanza un calibre considerable, por oposición al microaneurisma, mucho más pequeño. El prefijo no describe una enfermedad distinta del aneurisma clásico, sino una categoría de tamaño dentro de las dilataciones arteriales. Su uso más frecuente corresponde a la retina, donde la distinción entre lesiones grandes y diminutas tiene un peso diagnóstico directo. El término combina el prefijo griego makrós (grande) con aneurisma, palabra que procede del griego ἀνεύρυσμα (aneúrysma), documentada ya en los escritos de Rufo de Éfeso en el siglo I después de Cristo y empleada después por Dioscórides y Galeno. En su origen designa una dilatación, y sus componentes son el prefijo ana- (aquí con valor intensivo, "por completo"), eurýs (ancho, amplio) y el sufijo -ma, que indica el resultado de una acción. Un macroaneurisma es, por tanto, un ensanchamiento arterial de gran tamaño. Lo que convierte el prefijo en algo más que un adorno es el contraste con su opuesto. En medicina se habla de microaneurisma para las dilataciones diminutas, del orden de unas pocas decenas de micras, que aparecen por ejemplo en la retinopatía diabética. El macroaneurisma ocupa el otro extremo de esa escala. La frontera no es un número universal fijado por consenso internacional, sino una distinción de magnitud que cobra sentido dentro de cada territorio vascular. La pared de una arteria sana resiste la presión de la sangre gracias a sus tres capas: íntima, media y adventicia. Cuando una zona de esa pared se debilita, la presión interior la empuja hacia fuera y forma una bolsa. Interviene aquí un principio físico que los cirujanos vasculares citan a menudo, la ley de Laplace: la tensión que soporta la pared crece con el radio del vaso. Dicho de otro modo, cuanto más se dilata un segmento, más tensión acumula, y esa tensión favorece a su vez que siga dilatándose. La hipertensión arterial y la aterosclerosis figuran entre los factores que aceleran ese proceso. La presión elevada somete la pared a un esfuerzo mantenido; el depósito de placas la vuelve rígida y frágil. Sobre un vaso ya alterado, cada latido repite una agresión mínima que, sumada a lo largo de los años, deja huella. Al margen del tamaño, los aneurismas se describen por su morfología. El aneurisma sacular afecta solo a una porción del contorno del vaso y adopta forma de bolsa asimétrica. El fusiforme dilata todo el perímetro de manera más regular, como un huso. Un macroaneurisma puede presentar cualquiera de estas dos formas, según dónde se localice y qué haya provocado su aparición. Conviene separar además el aneurisma verdadero del falso. En el verdadero, la bolsa está delimitada por las tres capas de la pared, que se han distendido pero permanecen. En el pseudoaneurisma, la pared se ha roto y la sangre queda contenida por los tejidos de alrededor. La distinción importa porque el comportamiento y el riesgo de cada uno difieren. La localización más conocida del término macroaneurisma es la retina. El macroaneurisma retiniano es una entidad oftalmológica bien caracterizada, con nombre propio desde 1973, que afecta a las arteriolas del fondo del ojo. En ese contexto el adjetivo "macro" separa la lesión de los microaneurismas retinianos, mucho más pequeños y de origen distinto. Fuera del ojo, la palabra se emplea con menos frecuencia, porque en los grandes vasos del cuerpo se prefiere hablar directamente de aneurisma y precisar su tamaño en milímetros o centímetros. La aorta, las arterias cerebrales o las de las extremidades son asiento habitual de dilataciones de gran calibre, pero en esos casos la nomenclatura clínica recurre a otras categorías. Se forma con el prefijo griego makrós, que significa grande, unido a aneurisma, término de origen igualmente griego que designa una dilatación. La combinación describe una dilatación arterial de tamaño notable. El tamaño. El microaneurisma es una dilatación diminuta, del orden de micras, característica de enfermedades como la retinopatía diabética. El macroaneurisma es mucho mayor y, en la retina, corresponde a una lesión de las arteriolas de mayor calibre. No son fases de un mismo proceso, sino entidades separadas con causas y evolución propias. No exactamente. Aunque cualquier aneurisma de gran tamaño podría llamarse así en sentido literal, el término se reserva sobre todo para la retina. En la aorta y otros grandes vasos se habla de aneurisma a secas, con el diámetro expresado en centímetros.Qué es un macroaneurisma
Por qué se dilata la pared arterial
Clasificación por forma
Dónde aparece
Preguntas frecuentes
De dónde viene la palabra macroaneurisma
Qué diferencia hay entre un macroaneurisma y un microaneurisma
Es un macroaneurisma lo mismo que un aneurisma grande de la aorta
Referencias
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