DICCIONARIO MÉDICO
Líneas de Morgans
Las líneas de Morgan, más conocidas como pliegue de Dennie-Morgan, son uno o varios surcos que se marcan en la piel justo debajo del párpado inferior. Suelen apreciarse desde la primera infancia y acompañan con frecuencia a la constitución atópica, sobre todo a la dermatitis atópica y a la rinitis alérgica. Se cuentan entre los pequeños rasgos que orientan hacia un paciente alérgico, si bien por sí solos no confirman nada. Se trata de un pliegue cutáneo, no de una lesión ni de una enfermedad. La piel del párpado inferior dibuja una arruga adicional, a veces doble, que corre paralela al borde del ojo. La palabra «línea» viene del latín linea, la raya trazada con un hilo, y aquí describe ese surco fino y constante que el ojo clínico aprende a buscar. El signo recibe varios nombres, y conviene tenerlos presentes porque a menudo se usan como equivalentes: pliegue de Dennie-Morgan, línea de Dennie-Morgan, línea de Dennie, pliegue infraorbitario o pliegue atópico. El epónimo honra a Charles C. Dennie y a David B. Morgan, que a mediados del siglo XX (1948) vincularon esta arruga con la predisposición alérgica. De ahí que la forma abreviada «líneas de Morgan» remita, en realidad, al mismo hallazgo. El mecanismo exacto sigue sin estar cerrado. La explicación más repetida apela a la inflamación crónica de bajo grado y al edema del párpado, que con el tiempo dejaría marcado el pliegue. Encaja con esa idea que el surco se acentúe justo cuando el propio párpado inferior está afectado por el eccema. A ello se suma el roce continuo: el picor lleva al niño a frotarse los ojos una y otra vez, y esa fricción repetida contribuye a fijar el surco. Interviene también un componente heredado. Ese factor genético explica un dato que a veces confunde. En personas de piel oscura el pliegue infraorbitario es muy común y no guarda relación con la atopia; forma parte de su morfología facial normal. Presencia de la línea, por tanto, no es sinónimo de alergia. En 1980, los dermatólogos Jon Hanifin y Georg Rajka ordenaron los rasgos de la dermatitis atópica en criterios mayores y menores, y el pliegue de Dennie-Morgan quedó incluido entre los menores. Es, pues, una pieza de apoyo dentro de un conjunto, nunca una prueba aislada. Las cifras varían mucho de un estudio a otro. Los trabajos clásicos lo encontraban en torno a uno de cada cuatro pacientes con dermatitis atópica; algunas series pediátricas recientes elevan esa proporción por encima del setenta por ciento y lo sitúan entre los signos menores más frecuentes. Su capacidad para detectar la enfermedad se ha estimado en torno al 78 por ciento de sensibilidad y el 76 por ciento de especificidad, aunque no todos los autores le reconocen ese peso. Es un marcador de atopia más que de una enfermedad concreta. El pliegue en sí es un relieve, un surco en la piel. No debe confundirse con el oscurecimiento periorbitario, esas ojeras violáceas que también aparecen en los alérgicos por la congestión venosa de la zona y que constituyen un rasgo distinto, de color y no de forma. Tampoco equivale a la arruga única que muchas personas sanas tienen bajo el ojo: lo característico de la línea de Dennie-Morgan es su aparición temprana y, con frecuencia, su carácter doble. Por David B. Morgan, uno de los dos autores que describieron el signo en 1948 junto a Charles C. Dennie. De ahí que el nombre completo sea pliegue de Dennie-Morgan y que «líneas de Morgan» funcione como forma corta del mismo hallazgo. No necesariamente. Es un signo de apoyo que apunta hacia la atopia, pero aparece también como rasgo hereditario en personas sin ninguna alergia, sobre todo en pieles oscuras. Solo tiene valor sumado a otros datos. Son signos distintos. Las ojeras responden a una cuestión de color, un tono oscuro por el remanso de sangre en la zona; la línea de Dennie-Morgan es una cuestión de relieve, un pliegue. Pueden coincidir en el mismo paciente, pero no son lo mismo. Se hacen visibles pronto, muchas veces en los primeros meses o años de vida, y por eso se buscan sobre todo en niños. Pueden persistir en la edad adulta, en especial si la atopia sigue activa. Consulte también la información clínica sobre dermatitis atópica Como las líneas de Morgan son uno de los signos que orientan hacia esta enfermedad, puede ampliar la información en la página sobre dermatitis atópica elaborada por la Clínica Universidad de Navarra.Qué son las líneas de Morgan
Por qué se forman
Qué valor tiene como signo
Con qué no conviene confundirlas
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llaman líneas de Morgan?
¿Tener este pliegue significa padecer dermatitis atópica?
¿Son lo mismo que las ojeras alérgicas?
¿Aparecen solo en la infancia?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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