DICCIONARIO MÉDICO
Línea de Chamberlain
La línea de Chamberlain es una línea de referencia que se traza en la imagen de perfil del cráneo, desde el borde posterior del paladar duro hasta el borde posterior del agujero occipital. Permite comprobar si la punta de la apófisis odontoides asciende de forma anómala hacia el interior del cráneo. La describió el radiólogo estadounidense W. Edward Chamberlain en 1939. La línea de Chamberlain es una de las referencias que emplea la radiología para estudiar la unión entre el cráneo y la columna cervical. No corresponde a ninguna estructura real del cuerpo: es una recta imaginaria que el observador dibuja sobre la imagen, uniendo dos puntos óseos concretos. El primero es el borde posterior del paladar duro; el segundo, el opistion, es decir, el labio posterior del agujero occipital, el gran orificio por el que la médula abandona el cráneo. En 1939, el radiólogo estadounidense W. Edward Chamberlain publicó el trabajo en el que definió esta recta y le dio uso clínico. Observó que, en las personas sanas, la odontoides (el saliente en forma de diente del axis) queda por debajo de esa línea o apenas la roza. El epónimo se ha mantenido durante más de ochenta años, incluso después de que aparecieran métodos más precisos. El trazado persigue un objetivo concreto: situar la punta de la odontoides respecto al plano del agujero occipital. Cuando esa punta sobrepasa la línea y se proyecta hacia arriba, hacia el interior de la fosa craneal, cabe sospechar que la base del cráneo se ha hundido sobre la columna, un fenómeno que Chamberlain llamó impresión basilar. Como referencia orientativa, se ha admitido que la punta no debería rebasar la línea en más de unos tres milímetros. Ese margen no es una cifra rígida: distintos autores han propuesto valores algo diferentes, y la medida cambia según se realice sobre radiografía simple, tomografía o resonancia. Lo que interesa es la idea de fondo, no el milímetro exacto. Puede ampliar el concepto en la entrada impresión basilar. Los extremos de la línea se eligieron por ser reconocibles. El paladar duro forma un reborde horizontal nítido en la placa lateral; el opistion marca el final del hueso occipital por detrás. Uniendo ambos, se obtiene un plano que aproxima la base del cráneo y contra el cual se juzga la altura de la columna cervical superior. Detrás de esta geometría hay una intuición sencilla. Si las primeras vértebras, el atlas y el axis, empujan hacia arriba y la odontoides asoma por encima del plano, algo ha alterado la relación normal entre el cráneo y el cuello. La línea convierte esa impresión visual en una medida que puede compararse entre pacientes. Ninguna línea es perfecta. El opistion, uno de sus extremos, se pierde con frecuencia entre las sombras de la base del cráneo en la radiografía simple, y entonces la línea no puede trazarse con fiabilidad. Para esos casos, el radiólogo M. McGregor propuso en 1948 una variante que sustituye ese punto por otro más visible: la línea de McGregor. A esto se añade que el paladar duro es una estructura facial cuya posición varía de una persona a otra, lo que introduce cierto margen de error. Con la tomografía computarizada y la resonancia magnética, que muestran la unión craneocervical en cortes sagitales limpios, la línea de Chamberlain ha perdido parte de su antiguo protagonismo. Sigue siendo, con todo, una referencia didáctica de primer orden y un punto de partida cuando solo se dispone de una placa lateral. W. Edward Chamberlain fue un radiólogo estadounidense que, en 1939, describió la línea que lleva su nombre al estudiar la impresión basilar. La relacionó con anomalías como la fusión del atlas al occipital, el síndrome de Klippel-Feil y la siringomielia. Su nombre quedó ligado para siempre a esta referencia craneométrica. Es un ascenso anómalo del borde del agujero occipital y de la odontoides hacia el interior de la base del cráneo, de modo que la columna cervical parece invadir la fosa craneal. Puede consultar el detalle en la entrada impresión basilar. En el segundo punto. La de Chamberlain termina en el opistion, el borde del agujero occipital; la de McGregor termina en el punto más bajo de la escama occipital, más fácil de ver en una radiografía corriente. Sí, aunque con matices. La resonancia y la tomografía ofrecen valoraciones más finas de la unión craneocervical, pero la línea de Chamberlain conserva valor como herramienta de enseñanza y como orientación inicial sobre una placa de perfil.Qué es la línea de Chamberlain
Qué mide: la posición de la odontoides
Los dos puntos de referencia
Limitaciones y vigencia
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Chamberlain?
¿Qué es la impresión basilar que ayuda a reconocer?
¿En qué se diferencia de la línea de McGregor?
¿Sigue utilizándose hoy?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026