DICCIONARIO MÉDICO

Línea de Mc Gregor

La línea de McGregor es una línea de referencia que se traza en la imagen de perfil del cráneo, desde el borde posterior del paladar duro hasta el punto más bajo de la escama del hueso occipital. Es una variante de la línea de Chamberlain, pensada para los casos en que el borde del agujero occipital no se distingue en la placa. La propuso el radiólogo M. McGregor en 1948.

Qué es la línea de McGregor

La línea de McGregor pertenece al grupo de referencias que la radiología utiliza para medir la unión entre el cráneo y la columna cervical. Como las demás de su clase, no representa ninguna estructura anatómica: es una recta que el observador dibuja sobre la imagen entre dos puntos óseos. Uno es el borde posterior del paladar duro; el otro, el punto más caudal de la curva del occipital, es decir, la parte más baja del hueso que cierra el cráneo por detrás.

Su autor, el radiólogo M. McGregor, la dio a conocer en 1948 en un artículo dedicado a las mediciones craneales útiles para reconocer la impresión basilar. No partía de cero: tomó la línea que Chamberlain había definido nueve años antes y le cambió uno de los extremos. Ese pequeño ajuste resolvía un problema práctico que traía de cabeza a los radiólogos de la época.

Por qué nació: cuando el opistion no se ve

El punto final de la línea de Chamberlain es el opistion, el labio posterior del agujero occipital. En la radiografía lateral corriente, ese borde queda a menudo tapado por la sombra de las apófisis mastoides o simplemente no deja una silueta clara. Sin él, la línea original no puede trazarse.

McGregor sorteó el obstáculo eligiendo un punto que sí se ve casi siempre: el extremo inferior de la escama occipital, allí donde el hueso dibuja su curva más baja. Es una referencia robusta, poco dependiente de la calidad de la placa. A cambio de ganar visibilidad, la línea se aparta un poco del plano real del agujero occipital, por lo que sus valores de normalidad no coinciden exactamente con los de Chamberlain.

Qué valora

Igual que su predecesora, la línea sirve para juzgar la altura de la punta de la odontoides, el saliente vertical de la segunda vértebra cervical. Si esa punta se eleva por encima de la línea más de lo esperado, se sospecha que la base del cráneo se ha asentado sobre la columna.

La cifra que suele manejarse como límite orientativo ronda los cinco milímetros por encima de la línea, algo mayor que en la referencia de Chamberlain porque el punto occipital queda más bajo. Conviene tomarla como aproximación: los umbrales varían según los autores y la técnica de imagen. El hallazgo que se busca detectar se describe en la entrada impresión basilar.

Fortalezas y límites

La gran ventaja de esta línea es su fiabilidad sobre placas de baja resolución, donde el opistion resulta invisible. Comparte, sin embargo, una debilidad con la línea de la que deriva: ambas arrancan en el paladar duro, una estructura de la cara cuya posición no siempre guarda una relación fija con la base del cráneo. Esa variabilidad puede desplazar la línea y falsear la lectura.

Hoy, los cortes sagitales de la tomografía y la resonancia permiten estudiar la unión craneocervical con un detalle que las líneas trazadas sobre radiografía no alcanzan. Aun así, la de McGregor conserva su hueco: aparece en los manuales, se enseña junto a la de Chamberlain y sigue prestando servicio cuando la única prueba disponible es una placa lateral del cráneo.

Preguntas frecuentes

¿Quién la describió y cuándo?

El radiólogo M. McGregor, en un artículo publicado en 1948 en el British Journal of Radiology. En él revisaba las mediciones craneales empleadas hasta entonces para diagnosticar la impresión basilar y proponía su propia variante de la línea de Chamberlain.

¿En qué se diferencia de la línea de Chamberlain?

Cambia el punto de destino. Mientras la línea de Chamberlain llega hasta el borde del agujero occipital, la de McGregor se dirige al punto más bajo de la escama occipital. Por eso puede trazarse aunque aquel borde no se vea.

¿Por qué elegir el punto más bajo del occipucio?

Porque es una referencia que casi siempre se identifica con claridad en la radiografía, a diferencia del opistion. La escama occipital dibuja una curva cuyo extremo inferior resulta constante y fácil de marcar, lo que da a la línea una fiabilidad de la que carecía la original en placas de calidad limitada.

¿Se sigue empleando?

Sí, sobre todo en el ámbito docente y en la lectura de radiografías simples. La imagen seccional la ha desplazado como método de referencia, pero no la ha retirado del todo.

Referencias

  1. McGregor M. The significance of certain measurements of the skull in the diagnosis of basilar impression. British Journal of Radiology. 1948. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18912046
  2. Craniometric Measurements in the Assessment of Craniovertebral Settling. American Journal of Roentgenology. ajronline.org/doi/10.2214/AJR.10.5339
  3. CT evaluation of Chamberlain's, McGregor's, and McRae's skull-base lines. Clinical Radiology. clinicalradiologyonline.net
  4. MedLink Neurology. Basilar impression. medlink.com/articles/basilar-impression

Entradas relacionadas

  • Línea de Chamberlain: referencia original, trazada hasta el borde del agujero occipital, de la que esta línea es una modificación.
  • Impresión basilar: ascenso anómalo del borde del agujero occipital y de la odontoides hacia el interior de la base del cráneo.
  • Odontoides: saliente en forma de diente del axis sobre el que gira la cabeza junto con el atlas.
  • Occipital: relativo a la parte posteroinferior de la cabeza; también, el hueso que la forma.
  • Axis: segunda vértebra cervical, cuyo saliente en forma de diente sirve de eje de giro a la cabeza.
  • Platibasia: aplanamiento del ángulo de la base del cráneo, que en ocasiones acompaña a la impresión basilar.

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