DICCIONARIO MÉDICO
Leucovorin
El leucovorín es el nombre genérico anglosajón del ácido folínico, la forma reducida y activa del ácido fólico que se emplea en oncología. Designa la misma molécula que en la nomenclatura española se llama ácido folínico y que, en su sal de uso clínico, se conoce como folinato cálcico. El nombre surgió a mediados del siglo XX a partir de la bacteria Leuconostoc citrovorum, en cuyo cultivo se identificó la sustancia. Leucovorín, ácido folínico, folinato cálcico y factor citrovorum son nombres de una misma cosa: un folato reducido que las células pueden usar de inmediato. Al contrario que el ácido fólico de los suplementos, no necesita ser activado por la enzima dihidrofolato reductasa, que es justamente la que bloquean algunos fármacos antineoplásicos. En esa particularidad descansa todo su interés en medicina. En la práctica se recurre a él sobre todo en dos situaciones. Como "rescate" folínico después del metotrexato a concentraciones elevadas, para proteger las células sanas del bloqueo de los folatos. Y como potenciador del fluorouracilo frente a algunos tumores digestivos. Son sus dos papeles clásicos. El desarrollo del metabolismo y de su función como coenzima se trata en la entrada de ácido folínico. La molécula se describió en 1948, cuando Herbert Sauberlich y Clara Baumann comprobaron que cierto factor era necesario para que creciera Leuconostoc citrovorum (un lactobacilo que entonces se usaba en los ensayos microbiológicos de vitaminas). Lo bautizaron "factor citrovorum", esto es, factor de crecimiento de ese microorganismo. De ahí procede el nombre leucovorín, formado a partir de la denominación de esa bacteria. Cuando se determinó su estructura química resultó ser el 5-formil-tetrahidrofolato, un derivado del ácido fólico ya reducido. La sal cálcica que se administra en la clínica, el folinato de calcio, se preparó y describió a lo largo de los años cincuenta. Sí. Son dos nombres de la misma molécula: "ácido folínico" es la denominación preferida en español y "leucovorín", la habitual en la literatura anglosajona. La sal que se administra al paciente se llama folinato cálcico. Por la bacteria en la que se descubrió. En 1948 se identificó como un factor necesario para el crecimiento de Leuconostoc citrovorum, y de ese microorganismo tomó el nombre. Antes se conocía como factor citrovorum. En que ya está en su forma activa. El ácido fólico de los suplementos necesita que la enzima dihidrofolato reductasa lo transforme; el leucovorín se salta ese paso, y por eso resulta útil precisamente cuando esa enzima está bloqueada por un fármaco. El detalle bioquímico se explica en la entrada de ácido folínico. Si desea profundizar en la molécula y en el grupo de los folatos, puede consultar:Qué es el leucovorín
El factor citrovorum y el origen del nombre
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo leucovorín que ácido folínico?
¿Por qué se llama leucovorín?
¿En qué se diferencia del ácido fólico corriente?
Referencias
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