DICCIONARIO MÉDICO

Juramento hipocrático

El juramento hipocrático es el texto ético más antiguo de la medicina occidental: un compromiso solemne, atribuido al médico griego Hipócrates de Cos (siglo V a. C.), en el que el médico jura ejercer su profesión en beneficio del enfermo, no causar daño, respetar el secreto médico y honrar a sus maestros. Su versión moderna, la Declaración de Ginebra de la Asociación Médica Mundial (1948, última revisión en 2017), sigue constituyendo la referencia deontológica internacional de la profesión.

Qué es el juramento hipocrático

El juramento hipocrático es un texto breve —apenas unas decenas de líneas en su versión original griega— que establece los deberes éticos fundamentales del médico hacia sus pacientes, sus maestros y sus colegas. Ha funcionado durante veinticinco siglos como una especie de contrato moral entre el médico y la sociedad, y aunque su contenido concreto se ha revisado muchas veces, su espíritu —la idea de que la medicina no es solo un oficio técnico, sino una vocación que obliga éticamente— permanece intacto.

"Hipocrático" es el adjetivo derivado de Ἱπποκράτης (Hippokrátēs), nombre formado por ἵππος (híppos), "caballo", y κράτος (krátos), "poder" o "fuerza". Hipócrates de Cos (c. 460 – c. 370 a. C.) es la figura central de la medicina griega clásica, y aunque se le atribuye la redacción del juramento, la cuestión de la autoría no es sencilla. El texto forma parte del llamado Corpus Hippocraticum, una colección de unos sesenta tratados médicos compilados en la Biblioteca de Alejandría varios siglos después de la muerte de Hipócrates, escritos por al menos diecinueve manos distintas. Los historiadores actuales consideran probable que el juramento proceda del entorno pitagórico más que de la pluma del propio Hipócrates, pero la atribución ha pervivido porque el texto encarna como ningún otro los valores de la escuela hipocrática.

El texto del juramento original

Existen múltiples traducciones del juramento hipocrático al español. La siguiente es una versión adaptada del texto griego clásico que recoge fielmente sus compromisos esenciales:

Juro por Apolo médico, por Asclepio, por Higía y Panacea, y por todos los dioses y diosas, tomándolos como testigos, que cumpliré este juramento y este compromiso conforme a mis capacidades y mi criterio.

Tendré al que me enseñó este arte en la misma estima que a mis padres, compartiré con él mis bienes y, si lo necesitara, le ayudaré en sus necesidades. Consideraré a sus hijos como hermanos míos y les enseñaré este arte sin remuneración ni compromiso escrito, si desean aprenderlo.

Aplicaré las medidas dietéticas en beneficio de los enfermos, según mi capacidad y mi juicio, y me abstendré de todo mal y de toda injusticia. No administraré a nadie un fármaco mortal, aunque me lo pidan, ni tomaré la iniciativa de tal sugerencia. Tampoco proporcionaré a mujer alguna un pesario abortivo. Ejerceré mi arte con pureza y santidad.

No practicaré la talla vesical y dejaré esa operación a quienes se dedican a ella. En cualquier casa en la que entre, lo haré para bien de los enfermos, absteniéndome de toda acción injusta y corrupta, y en particular de relaciones sexuales con mujeres u hombres, ya sean libres o esclavos.

Lo que en el tratamiento, o incluso fuera de él, vea u oiga en relación con la vida de las personas, aquello que jamás deba divulgarse, lo callaré teniéndolo por secreto.

Si cumplo este juramento sin transgredirlo, que me sea dado gozar de la vida y del arte, honrado entre todos los hombres para siempre. Si lo violo y me hago perjuro, que me suceda lo contrario.

Qué ha sobrevivido y qué ha cambiado

Algunos compromisos del texto original han envejecido de forma inevitable: la invocación a los dioses paganos, la prohibición absoluta de la cirugía —que delegaba "la talla" en un gremio aparte— o la condena sin matices del aborto reflejan un contexto cultural que no es el actual. Pero los principios nucleares se reconocen intactos en la ética médica contemporánea. La beneficencia (actuar en beneficio del enfermo), la no maleficencia (abstenerse de causar daño, el espíritu que la tradición posterior condensó en la máxima primum non nocere, aunque esa frase concreta no aparece en el juramento), la confidencialidad y el respeto por la enseñanza siguen siendo los cuatro pilares sobre los que se construye cualquier código deontológico moderno.

Y hay un matiz que se pierde si se lee el texto con ojos del siglo XXI sin contexto: la antropóloga Margaret Mead señaló que lo verdaderamente revolucionario del juramento no fue regular la relación médico-paciente, sino separar, por primera vez en la historia, el poder de curar del poder de matar. Antes de la escuela hipocrática, el sanador y el hechicero eran a menudo la misma persona. El juramento creó una frontera ética que sigue vigente.

De Ginebra a hoy: la versión moderna

La necesidad de actualizar el juramento se hizo urgente tras la Segunda Guerra Mundial, cuando los crímenes médicos del régimen nazi demostraron que un texto de veinticinco siglos no bastaba para prevenir atrocidades. En 1948, la Asociación Médica Mundial (AMM) aprobó la Declaración de Ginebra, un documento que reformulaba los principios hipocráticos en un lenguaje laico, universalista y adaptado a la medicina moderna. Eliminaba las invocaciones divinas, incorporaba el rechazo a la discriminación por raza, religión o clase social, y mantenía la centralidad del bienestar del paciente y el secreto profesional.

La Declaración se enmendó en 1968, 1983 y 1994, y se revisó editorialmente en 2005 y 2006. Pero la actualización más sustancial llegó en 2017, cuando la 68.ª Asamblea de la AMM en Chicago incorporó dos conceptos que no estaban en ninguna versión anterior: la autonomía del paciente —"respetaré la autonomía y la dignidad de mis pacientes"— y el cuidado de la propia salud del médico. Con ese cambio, la Declaración dejó de llamarse "Juramento" para pasar a denominarse "Promesa del médico", abandonando la connotación religiosa del acto de jurar.

Diferenciación con el código deontológico

El juramento hipocrático —o su equivalente moderno— y el código deontológico no son lo mismo, aunque comparten terreno. El juramento es una declaración personal de compromiso ético, breve y solemne, que el médico pronuncia en un momento concreto —habitualmente al graduarse—. El código deontológico es un documento normativo mucho más extenso, elaborado por los colegios o asociaciones profesionales, que regula con detalle las obligaciones del médico en situaciones concretas. El juramento inspira; el código regula.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "hipocrático"?

De Hipócrates (en griego Ἱπποκράτης), nombre compuesto por ἵππος, "caballo", y κράτος, "fuerza". Hipócrates de Cos vivió en el siglo V a. C. y es considerado el padre de la medicina occidental. El adjetivo "hipocrático" designa todo lo relativo a su figura, a su escuela y al Corpus Hippocraticum.

¿Lo escribió realmente Hipócrates?

Es muy dudoso. El Corpus Hippocraticum fue escrito por múltiples autores a lo largo de unos doscientos años. Los historiadores actuales atribuyen el juramento al círculo pitagórico, aunque la cuestión sigue abierta. Lo seguro es que el texto existía ya en la época clásica y que se asoció al nombre de Hipócrates como máxima autoridad médica de la Antigüedad.

¿Todos los médicos lo juran hoy?

No hay obligación legal universal. En muchas facultades de medicina se pronuncia alguna versión del juramento o de la Declaración de Ginebra al terminar la carrera, pero la práctica varía entre países e incluso entre universidades. En España es habitual, aunque no obligatorio, algún acto solemne de compromiso ético al licenciarse.

¿Qué significa primum non nocere?

"Ante todo, no hacer daño." Es la máxima ética más citada de la medicina, pero no aparece literalmente en el juramento hipocrático. Su formulación latina se atribuye a la tradición galénica posterior. El juramento dice algo parecido —que el médico se abstendrá de todo mal y de toda injusticia—, pero la frase concisa que todo el mundo conoce es una síntesis tardía.

Referencias

  1. Real Academia Española. Juramento. Diccionario de la lengua española.
  2. Asociación Médica Mundial. Declaración de Ginebra.
  3. Laín Entralgo P. La medicina hipocrática. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
  4. Real Academia Española. Hipocrático. Diccionario de la lengua española.

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Si desea profundizar en conceptos asociados al juramento hipocrático, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

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