DICCIONARIO MÉDICO
Iridociclitis
La iridociclitis es la inflamación simultánea del iris y del cuerpo ciliar, las dos estructuras que forman el segmento anterior de la úvea. Constituye el equivalente anatómico de lo que hoy se denomina uveítis anterior, la variante más común de inflamación intraocular. El término reúne tres raíces griegas: íris (ἶρις), el arco iris que dio nombre a la membrana coloreada del ojo; kýklos (κύκλος), círculo o anillo, en alusión al cuerpo ciliar, que rodea el cristalino como una corona; y el sufijo -itis, que marca la inflamación. Reunidas, describen con exactitud lo que ocurre: se inflaman a la vez la parte coloreada y el anillo que la sostiene por detrás. La úvea es la capa vascular intermedia del ojo, situada entre la esclerótica externa y la retina. Cuando el proceso inflamatorio se concentra en su porción delantera, afecta al iris y al cuerpo ciliar. Esa localización recibe el nombre de iridociclitis. Es la forma anterior de la uveítis, y representa entre el 70 y el 90 por ciento de todos los casos de inflamación uveal. Entender por qué estas dos estructuras se inflaman juntas exige mirar cómo están dispuestas. El iris es un diafragma contráctil que regula la entrada de luz a través de la pupila. Justo detrás, en continuidad anatómica directa, se sitúa el cuerpo ciliar, un anillo de tejido que produce el humor acuoso y modifica la forma del cristalino para permitir el enfoque. Ambas comparten irrigación y drenaje. Por eso una noxa que alcanza el iris rara vez lo respeta el cuerpo ciliar, y viceversa. La inflamación aislada de una sola de las dos es la excepción, no la regla. De ahí que la nomenclatura clásica prefiriera el término compuesto, que reconoce la afectación conjunta como el escenario habitual. Buena parte de los casos no tiene una causa identificable y se etiqueta como idiopática. En el resto, el origen puede ser un traumatismo, una infección o una enfermedad sistémica de base inmunitaria, entre ellas la espondilitis anquilosante, la artritis idiopática juvenil o la enfermedad inflamatoria intestinal. Tres palabras describen matices de un mismo territorio, y conviene no confundirlas. La iritis designa la inflamación limitada al iris. La ciclitis se refiere solo al cuerpo ciliar. Cuando el proceso abarca las dos estructuras, que es lo frecuente, hablamos de iridociclitis. En la práctica clínica actual, los tres se agrupan bajo un rótulo único: uveítis anterior. La clasificación internacional de referencia, elaborada por el grupo de trabajo sobre nomenclatura de las uveítis, prescindió de las etiquetas topográficas menudas en favor de una división por segmentos. Iridociclitis y uveítis anterior nombran, pues, la misma entidad. La primera pone el acento en las estructuras afectadas; la segunda, en la región del ojo. La iridociclitis no se comporta siempre igual. Según su evolución en el tiempo, se distingue una forma aguda, de instauración brusca y duración limitada, de una forma crónica, más solapada, que puede prolongarse meses y recidivar. Existe además una división histológica según el tipo de células que participan. La variante granulomatosa se asocia a agentes que invaden el tejido (algunas infecciones como la tuberculosis o la sífilis, y ciertas enfermedades sistémicas) y deja depósitos grandes y grasientos en la cara posterior de la córnea. La no granulomatosa responde más bien a un mecanismo de hipersensibilidad y produce depósitos finos. Esta distinción orienta sobre la causa probable. Predomina en adultos jóvenes y de mediana edad. Puede afectar a un ojo o a los dos, de forma simultánea o alternante. La uveítis en su conjunto figura entre las causas evitables de pérdida visual grave en los países desarrollados, lo que explica el peso que la oftalmología concede a su reconocimiento precoz. De la unión de irido- (iris) y ciclo- (del griego kýklos, círculo, por la forma anular del cuerpo ciliar), con el sufijo -itis. La raíz íris aludía en la mitología griega a la mensajera de los dioses, personificación del arco iris, de donde pasó a designar la parte coloreada del ojo por su variedad cromática. Sí. Son dos nombres para la misma inflamación del segmento anterior de la úvea. La terminología moderna favorece "uveítis anterior"; la clásica, "iridociclitis". Ambas incluyen la afectación del iris y del cuerpo ciliar. La iritis afecta únicamente al iris, mientras que la iridociclitis suma la inflamación del cuerpo ciliar. Dado que ambas estructuras están unidas y comparten vascularización, la afectación exclusiva del iris es poco habitual, y por eso los dos términos suelen usarse de forma casi intercambiable. Depende. Las formas anteriores leves suelen resolverse sin secuelas. Los cuadros crónicos o mal controlados pueden favorecer complicaciones como cataratas o glaucoma, que sí comprometen la visión a largo plazo. Consulte también la información clínica sobre la uveítis Si busca información sobre las causas, las manifestaciones y el abordaje de la inflamación uveal, puede consultar la página sobre la uveítis elaborada por la Clínica Universidad de Navarra.Qué es la iridociclitis
La úvea anterior: iris y cuerpo ciliar
Iridociclitis, iritis y ciclitis: una cuestión de nomenclatura
Formas de presentación
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra iridociclitis?
¿Es lo mismo iridociclitis que uveítis anterior?
¿En qué se diferencia de la iritis?
¿Afecta a la visión de manera permanente?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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