DICCIONARIO MÉDICO
Intervención de Sugiura
La intervención de Sugiura es una técnica quirúrgica que se emplea en la hipertensión portal para detener o prevenir la hemorragia por várices del esófago y del estómago. Su rasgo distintivo es que no crea un cortocircuito venoso: en lugar de desviar la sangre, secciona las venas que alimentan las várices y mantiene intacta la llegada de sangre al hígado. Conocida también como operación de Sugiura-Futagawa, esta técnica quirúrgica se dirige a las várices esofagogástricas que surgen como consecuencia de la hipertensión portal. Debe su nombre a Mitsuo Sugiura, cirujano japonés que la describió junto con Shunji Futagawa en 1973. Pertenece al grupo de las técnicas de desvascularización, es decir, las que desconectan las várices del territorio venoso sometido a presión elevada sin derivar el flujo portal hacia la circulación general. En su descripción original, la operación reunía varios gestos quirúrgicos encadenados. Se seccionaba y volvía a suturar el esófago a la altura del hiato, se extirpaba el bazo (una esplenectomía) y se desvascularizaba de forma amplia el esófago inferior y la porción alta del estómago, con una vagotomía y una piloroplastia que completaban el conjunto. Todo apuntaba a un mismo fin: vaciar de aporte sanguíneo las venas dilatadas para que dejaran de sangrar. La técnica nació en Japón. Conviene recordar qué ocurre en la hipertensión portal para entender el planteamiento de Sugiura. Cuando la sangre encuentra dificultades para atravesar el hígado, busca vías alternativas y sobrecarga venas que no están preparadas para ese volumen, entre ellas las del esófago y la parte alta del estómago, que se dilatan hasta convertirse en várices. Una manera de resolver el problema consiste en abrir una derivación que descomprima el sistema. Sugiura tomó el camino contrario. En vez de crear un desvío, esta operación interrumpe las venas perforantes que llenan las várices y respeta al mismo tiempo los colaterales que conectan la vena coronaria estomáquica con el sistema ácigos. Esa combinación tiene una consecuencia buscada: al no apartar la sangre del hígado, se conserva la perfusión portal del órgano y disminuye el riesgo de encefalopatía, la complicación que aparece cuando la sangre intestinal esquiva el filtrado hepático. El precio es una cirugía laboriosa, con varios tiempos operatorios. Sugiura y Futagawa presentaron su método en 1973 y lo consolidaron a lo largo de la década siguiente sobre una serie amplia de pacientes, con cifras de reaparición de las várices llamativamente bajas para la época. En la versión inicial la cirugía se hacía en dos tiempos: primero un abordaje torácico para desvascularizar y seccionar el esófago, y semanas después una segunda operación por vía abdominal. Con los años, distintos grupos fueron adaptando el procedimiento. Se pasó del doble abordaje a una sola incisión toracoabdominal, la sutura manual del esófago dejó paso a las grapadoras circulares y se recortó la vagotomía para no tener que añadir la piloroplastia. Cirujanos de México, India y otros países publicaron sus propias versiones, agrupadas hoy bajo la etiqueta de Sugiura modificado. La idea de fondo, sin embargo, no varió. Del apellido de Mitsuo Sugiura, el cirujano japonés que ideó la técnica y la dio a conocer en 1973 junto a Shunji Futagawa. Es, por tanto, un epónimo: el nombre de la operación es el de su autor y no una descripción de lo que hace. Por eso también se lee operación de Sugiura-Futagawa, fórmula que reconoce a ambos. En la estrategia. La intervención de Warren construye un nuevo cauce venoso para descomprimir las várices, mientras que la de Sugiura no desvía nada y se limita a cortar las venas que las alimentan. Comparten un mismo propósito, frenar la hemorragia sin sacrificar el aporte de sangre al hígado, pero llegan a él por caminos opuestos. Porque el bazo aporta buena parte del caudal que sobrecarga el sistema portal. Al retirarlo, llega menos sangre a las várices y baja la presión en la zona. En la versión clásica, la esplenectomía formaba parte del mismo acto quirúrgico. Su lugar ha cambiado. Frente al sangrado por várices se recurre antes a la endoscopia y a los fármacos, y entre las alternativas invasivas han ganado terreno otras opciones. Con todo, las variantes del procedimiento de Sugiura mantienen interés en situaciones puntuales, sobre todo cuando la anatomía venosa no permite construir una derivación.Qué es la intervención de Sugiura
Desvascularización en lugar de derivación
Origen y evolución de la técnica
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede el nombre Sugiura?
¿En qué se diferencia de una derivación como la de Warren?
¿Por qué se extirpa el bazo?
¿Sigue empleándose en la actualidad?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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