DICCIONARIO MÉDICO
Inmunodifusión
La inmunodifusión es una técnica de laboratorio que hace visible el encuentro entre un antígeno y su anticuerpo. Ambos avanzan por un gel y, en el punto donde coinciden en la proporción justa, dejan una línea o un anillo de precipitado. Ese precipitado permite detectar una proteína, compararla con otra o medir su concentración. El nombre describe el fenómeno con precisión. Inmuno remite a la respuesta inmunitaria; difusión procede del latín diffundere, esparcir o derramar, que a su vez combina dis con fundere, verter. La técnica consiste, precisamente, en dejar que dos reactivos se derramen despacio por un medio semisólido hasta tropezarse. Ese medio suele ser un gel de agar o de agarosa. Sobre él se enfrentan una proteína que actúa como antígeno y el anticuerpo dirigido contra ella. Cada uno se desplaza desde su posición de partida, y cuando se cruzan forman un complejo que ya no es soluble y se deposita a la vista. La inmunodifusión pertenece, por tanto, a la familia de las reacciones de precipitación, un grupo de métodos serológicos que fueron durante décadas el punto de referencia del laboratorio inmunológico. El precipitado no aparece en cualquier condición. Antígeno y anticuerpo solo forman una red estable, e insoluble, cuando sus cantidades guardan cierto equilibrio. A esa relación se la llama zona de equivalencia. Si sobra antígeno o sobra anticuerpo, los complejos que se forman son pequeños y quedan disueltos, de modo que no se ve nada. Aquí reside la utilidad del método. Como cada reactivo difunde creando un gradiente de concentración, en algún lugar del gel se alcanza siempre esa proporción óptima, y solo en ese punto precipita. La posición y la forma de la banda dependen de cuánto antígeno y cuánto anticuerpo haya, algo que la técnica sabe aprovechar para medir. La variante radial, también conocida como técnica de Mancini, es cuantitativa. El anticuerpo se reparte de manera uniforme por el gel, y la muestra con el antígeno se deposita en un pocillo. A medida que el antígeno difunde en círculo, va precipitando y forma un anillo. El diámetro de ese anillo guarda relación directa con la concentración de la proteína, así que, comparándolo con patrones conocidos, se obtiene una cifra. Durante años fue la forma habitual de cuantificar inmunoglobulinas y otras proteínas del suero. En la variante doble, o técnica de Ouchterlony, el planteamiento cambia. Antígeno y anticuerpo se colocan en pocillos enfrentados de un gel que no contiene ninguno de los dos, y ambos difunden a la vez hasta encontrarse. El resultado es cualitativo: informa de si dos muestras contienen la misma proteína o proteínas distintas. Según cómo se dispongan las líneas, se habla de identidad completa, de identidad parcial, cuando aparece un pequeño espolón, o de no identidad, si las bandas se cruzan sin tocarse. La técnica tiene apellidos propios. El sueco Örjan Ouchterlony describió la doble difusión en gel hacia 1948, y su disposición de pocillos sigue enseñándose como el modo clásico de comparar antígenos. En 1965, Giuliano Mancini y sus colaboradores publicaron el método de difusión radial simple, que convirtió aquella reacción visible en una medida numérica fiable. Fue un salto importante: por primera vez, una precipitación en gel servía para poner cifras a las proteínas de la sangre. Conviene no confundir estas técnicas emparentadas. En la inmunodifusión, antígeno y anticuerpo se mueven por difusión pasiva, sin más impulso que el propio. La inmunoelectroforesis añade un paso previo: separa antes las proteínas aplicando una corriente eléctrica, y solo después las deja difundir frente a los anticuerpos. La inmunofijación lleva esa idea más lejos y combina la separación eléctrica con la precipitación para identificar con detalle proteínas concretas. Las tres comparten el mismo principio de fondo, el reconocimiento entre un antígeno y su anticuerpo, pero se distinguen en el camino que recorren los reactivos. De la unión del prefijo inmuno, relativo a la inmunidad, y difusión, del latín diffundere, "esparcir". El término refleja lo que ocurre en el gel: los reactivos se esparcen hasta encontrarse. Depende de la variante. La radial de Mancini mide la concentración de una proteína a partir del tamaño del anillo de precipitación. La doble de Ouchterlony no da una cifra, sino que compara muestras e indica si comparten o no un mismo antígeno. Es la proporción entre antígeno y anticuerpo en la que ambos forman una red lo bastante grande como para precipitar. Con exceso de uno de los dos, los complejos quedan disueltos y no se aprecia banda alguna. Menos que antes. Métodos más rápidos y automatizados, como la nefelometría, han ocupado buena parte de su terreno en la cuantificación de proteínas. Aun así, la inmunodifusión conserva un valor didáctico notable y todavía se emplea en determinadas aplicaciones y laboratorios.Qué es la inmunodifusión
En qué se basa la reacción
Tipos: inmunodifusión radial y doble
De Ouchterlony a Mancini
Diferencia con la inmunoelectroforesis y la inmunofijación
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "inmunodifusión"?
¿Es una técnica cuantitativa o cualitativa?
¿Qué es la zona de equivalencia?
¿Se sigue usando hoy?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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