DICCIONARIO MÉDICO
Injerto osteoperióstico de Delagenière
El injerto osteoperióstico de Delagenière es un injerto de hueso que conserva adherido su periostio, la membrana que recubre el hueso y que posee capacidad para formarlo. Se toma de la cara interna de la tibia y lleva el nombre del cirujano francés Henry Delagenière, que lo empleó durante la Primera Guerra Mundial para reconstruir los rostros destrozados de los soldados heridos. El nombre describe su composición. Osteo- remite al hueso (del griego ostéon) y perióstico al periostio, la fina lámina que lo envuelve. Frente a un injerto de hueso corriente, este se levanta con esa membrana intacta, porque en ella residen las células que fabrican hueso nuevo. Delagenière lo obtenía de la superficie interna de la tibia, donde el hueso queda accesible bajo la piel y el periostio es generoso. Para el concepto general puede consultarse la entrada injerto de hueso. Henry Delagenière (1850-1930) era cirujano en Le Mans y dirigía allí un centro de cirugía maxilofacial cuando la guerra de 1914 empezó a devolver soldados con el rostro deshecho por la metralla, las llamadas gueules cassées. Hacia 1916 tuvo una idea: aplicar a la cara un procedimiento que hasta entonces servía para brazos y piernas, el injerto de hueso con periostio. Contaba que la maniobra le recordaba a su primer oficio, la carpintería, porque el injerto se desprendía del hueso como la viruta salta bajo el formón. La técnica se apoya en el trabajo previo de Louis Ollier, de ahí que a veces se hable de injerto de Ollier-Delagenière. La clave del método está en el periostio. Esa membrana no es un simple envoltorio: su capa profunda contiene células capaces de generar hueso, algo que un fragmento óseo despojado de ella pierde en buena medida. Al trasladar hueso y periostio juntos, Delagenière trasplantaba también la fábrica, y con ella la posibilidad de que se formara hueso nuevo en el rostro reconstruido. Sobre esa función osteógena del periostio se apoya buena parte de la cirugía reparadora del hueso. Un cirujano francés (1850-1930), afincado en Le Mans, donde dirigió un centro de cirugía maxilofacial durante la Primera Guerra Mundial. Su nombre quedó unido al injerto osteoperióstico que empleó para reparar las heridas faciales de los soldados, las gueules cassées. Que incluye hueso y periostio a la vez. La palabra combina osteo-, hueso, y perióstico, relativo al periostio, la membrana que lo recubre. Un injerto osteoperióstico se levanta con ambas capas unidas. Porque la cara interna de la tibia queda justo bajo la piel, sin músculo que la cubra, lo que facilita levantar una lámina de hueso con su periostio de forma sencilla y rápida. Además ofrece superficie suficiente para reparar defectos amplios. En su forma original, apenas. La cirugía reconstructiva actual dispone de injertos vascularizados y de materiales que Delagenière no tenía. Pero el principio que lo guiaba, aprovechar la capacidad del periostio para generar hueso, conserva plena vigencia y sigue presente en la cirugía del esqueleto.Qué es el injerto osteoperióstico de Delagenière
Henry Delagenière y las caras rotas de la Gran Guerra
Por qué importaba conservar el periostio
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Henry Delagenière?
¿Qué significa osteoperióstico?
¿Por qué se tomaba el injerto de la tibia?
¿Se sigue usando esta técnica?
Referencias
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