DICCIONARIO MÉDICO

Injerto costal

Un injerto costal es el que se obtiene de una costilla. Puede consistir en cartílago costal, la variante más utilizada, o en hueso de la propia costilla. Se recurre a él cuando la reconstrucción necesita una cantidad de tejido o una firmeza que otras zonas donantes no ofrecen, sobre todo en la cirugía de la nariz y del pabellón auricular.

Qué es un injerto costal

El adjetivo costal procede del latín «costa», costilla. Un injerto costal es, por tanto, el fragmento que se toma de la parrilla costal para trasplantarlo a otra parte del cuerpo. El nombre señala la zona donante, no el tipo de tejido: bajo esa etiqueta caben tanto el cartílago de la costilla como su porción ósea.

La costilla interesa como zona donante por un motivo concreto: ofrece la mayor reserva de cartílago propio del organismo. Cuando el cirujano necesita reconstruir con material del mismo paciente y las fuentes más pequeñas resultan escasas, la parrilla costal proporciona piezas largas y resistentes, aptas para tallar y modelar.

Cartílago costal y hueso costal

El cartílago costal es la variante más frecuente. Procede de la porción cartilaginosa de las costillas inferiores y se destina a dar estructura y altura, porque une firmeza con la posibilidad de tallarse en la forma deseada. Constituye una fuente habitual de injerto de cartílago cuando se precisa gran cantidad de material.

El hueso costal, menos común, aporta tejido óseo para reconstrucciones que exigen rehacer o rellenar una zona del esqueleto. En ese caso el injerto se comporta como cualquier injerto de hueso y ha de incorporarse al receptor mediante la formación de hueso nuevo.

Cuándo se recurre a la costilla

En la cirugía de la nariz, el cartílago costal se reserva para situaciones que exigen mucho material o gran solidez: reconstrucciones tras un traumatismo, correcciones de una nariz hundida en «silla de montar» o intervenciones sobre narices ya operadas en las que el cartílago del tabique y de la oreja se ha agotado o no basta. La cantidad es su gran baza. Su contrapartida es la necesidad de una segunda zona quirúrgica en el tórax.

La otra gran aplicación está en la reconstrucción del pabellón auricular. En los niños que nacen sin oreja o con ella poco desarrollada, el cartílago de varias costillas se talla y se ensambla para formar el armazón sobre el que se modela una oreja nueva. También tiene uso en cirugía craneofacial y de la vía aérea, donde el cartílago costal sirve para ampliar estructuras estrechadas.

Diferencia con otras fuentes de cartílago

Para reconstruir la nariz existen tres fuentes habituales de cartílago propio: el tabique nasal, la concha de la oreja y la costilla. El cartílago del tabique suele usarse primero, por su firmeza y su cercanía; el de la oreja, más flexible y curvo, cubre necesidades menores. La costilla entra en juego cuando se requiere un volumen o una resistencia que los otros dos no alcanzan. La denominación del injerto, septal, auricular o costal, remite en todos los casos a la zona de donde se ha tomado.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se usa cartílago de la costilla y no de otro sitio?

Porque la costilla es la mayor reserva de cartílago del propio cuerpo. Cuando el tabique nasal y la oreja no ofrecen suficiente material, o su forma no sirve, la costilla proporciona piezas grandes y firmes.

¿El injerto costal es de hueso o de cartílago?

Puede ser de cualquiera de los dos. La variante de cartílago costal es la más frecuente; la de hueso costal se reserva para reconstrucciones que necesitan tejido óseo.

¿En qué operaciones se emplea?

Sobre todo en cirugía de la nariz, en especial en intervenciones de revisión y en la corrección de deformidades marcadas, y en la reconstrucción del pabellón auricular en personas que nacen sin oreja. También aparece en cirugía craneofacial y de la vía respiratoria.

¿Deja marca la zona de donde se extrae?

La toma del injerto añade una incisión en el tórax y su correspondiente cicatriz. El cuidado de esa zona donante y las molestias que ocasiona forman parte de la información clínica de cada intervención, que corresponde valorar al equipo quirúrgico.

Referencias

  1. Revista de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello. Injerto costal para reconstrucción nasal: experiencia de 6 años.
  2. Revista de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello. Injerto de cartílago costal en rinoplastía: aspectos fundamentales.
  3. Actas Dermo-Sifiliográficas. Injerto de cartílago en la reconstrucción del pabellón auricular.
  4. MedlinePlus. Injerto óseo. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.

Entradas relacionadas

  • Injerto. Tejido u órgano que se traslada de una zona del cuerpo a otra para reparar una pérdida.
  • Injerto de cartílago. Fragmento de cartílago que aporta soporte y forma a estructuras como la nariz o la oreja.
  • Injerto de hueso. Traslado de tejido óseo para rellenar defectos o favorecer la consolidación de un hueso.
  • Injerto de peroné. Injerto óseo obtenido del peroné, empleado para reconstruir segmentos largos de hueso.
  • Injerto compuesto. Injerto que reúne más de un tejido, como piel y cartílago, en un mismo bloque.
  • Autoinjerto. Injerto en el que donante y receptor son la misma persona.

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