DICCIONARIO MÉDICO
Infarto del lóbulo anterior de la hipófisis
El infarto del lóbulo anterior de la hipófisis es la muerte del tejido de la adenohipófisis, la porción frontal de la glándula, por interrupción de su riego sanguíneo. Su forma más conocida es el síndrome de Sheehan, que aparece tras una hemorragia grave en el parto. Se trata de la necrosis de la adenohipófisis, el lóbulo anterior de la hipófisis, cuando el aporte de sangre a la glándula se corta y su tejido queda sin oxígeno. El nombre de la glándula procede del griego hypó, debajo, y phýsis, crecimiento, en alusión a su posición colgada bajo el cerebro. El lóbulo anterior es el que fabrica la mayoría de las hormonas hipofisarias, de modo que su pérdida tiene consecuencias que van mucho más allá del propio infarto. La clave está en cómo recibe la sangre cada parte de la glándula. El lóbulo anterior no se irriga por una arteria directa, sino a través de un sistema porta de baja presión que desciende desde el hipotálamo. Esa red de bajo flujo lo hace especialmente sensible a cualquier caída de la presión arterial: si la sangre escasea, la adenohipófisis es de las primeras estructuras en sufrir la isquemia. El lóbulo posterior, en cambio, se nutre de una irrigación arterial propia y resiste mucho mejor la falta de riego. Por eso el infarto tiende a respetar la parte de atrás y castigar la de delante. La causa clásica es la hemorragia obstétrica grave. Durante el embarazo, la adenohipófisis crece por la multiplicación de las células que producen prolactina, y ese aumento de tamaño la vuelve más frágil frente a la isquemia. Si en el parto o el posparto inmediato se produce una hemorragia importante con caída de la presión arterial, la glándula agrandada puede infartarse. Es el síndrome de Sheehan, descrito por el patólogo Harold Sheehan en 1937, que se manifiesta con el paso del tiempo como una insuficiencia de la glándula. Una situación distinta es la apoplejía hipofisaria, un infarto de carácter hemorrágico que suele producirse dentro de un tumor hipofisario previo: el adenoma crece más deprisa que los vasos que lo alimentan y termina quedándose sin riego. El infarto de la adenohipófisis se traduce en un déficit de las hormonas que ese lóbulo fabrica. Cuando la pérdida es parcial hablamos de hipopituitarismo; cuando alcanza a todas las hormonas del lóbulo anterior, de panhipopituitarismo. Las distintas líneas hormonales no se pierden todas a la vez ni con el mismo ritmo, lo que explica que el cuadro pueda tener grados muy diferentes de extensión e intensidad según cuánto tejido haya quedado dañado. Es el infarto de la adenohipófisis provocado por una hemorragia grave durante el parto o el posparto. La glándula, agrandada por el embarazo, se queda sin sangre al caer la presión arterial. Lo describió Harold Sheehan en 1937. Porque su irrigación depende de un sistema porta de baja presión, muy sensible a la falta de sangre. El lóbulo posterior recibe una irrigación arterial directa y por eso resiste mucho mejor la isquemia. La apoplejía hipofisaria es un infarto habitualmente hemorrágico que se produce dentro de un tumor de la hipófisis, cuando este crece más que su propia red de vasos. El síndrome de Sheehan, en cambio, afecta a una glándula sana y se debe a una hemorragia externa a ella.Qué es el infarto del lóbulo anterior de la hipófisis
Por qué es vulnerable la adenohipófisis
Síndrome de Sheehan y apoplejía hipofisaria
La consecuencia: el hipopituitarismo
Preguntas frecuentes
¿Qué es el síndrome de Sheehan?
¿Por qué se afecta solo el lóbulo anterior?
¿En qué se diferencia de la apoplejía hipofisaria?
Referencias
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