DICCIONARIO MÉDICO
Impedancia acústica
La impedancia acústica es la oposición que un medio o una estructura ofrece al paso de las ondas sonoras. Aplicada al oído, describe la dificultad con que el tímpano y la cadena osicular transmiten la vibración del sonido hacia el oído interno. Es la versión acústica del concepto general de impedancia. Cuando una onda sonora encuentra una estructura, parte de su energía la atraviesa y parte se refleja. La proporción entre una y otra depende de la impedancia acústica de esa estructura: cuanto mayor es, más cuesta que el sonido la ponga en movimiento. En el oído medio, esa oposición nace de la combinación de tres factores físicos: la rigidez del sistema, su masa y el rozamiento de sus partes móviles. La membrana timpánica, los ligamentos y articulaciones de los huesecillos, y los músculos de la caja timpánica contribuyen cada uno a esa impedancia global. La cifra no es fija. Aumenta cuando el sistema se vuelve más rígido, por ejemplo si hay líquido acumulado detrás del tímpano o si las articulaciones de los huesecillos pierden movilidad; y también sube de forma transitoria cuando se contrae el músculo del estribo, el pequeño músculo que protege el oído ante los sonidos intensos. Esa contracción es la base del reflejo estapedial. Hay un motivo por el que el oído medio existe. El sonido viaja por el aire, un medio de baja impedancia, pero debe transmitirse a los líquidos del oído interno, que tienen una impedancia mucho mayor. Si la onda pasara directamente del aire al líquido, casi toda su energía rebotaría y apenas se oiría nada. El conjunto formado por el tímpano y los tres huesecillos actúa como un adaptador que salva esa diferencia y consigue que la energía sonora llegue al oído interno sin perderse por el camino. Medir esta oposición tiene interés porque cambia cuando el oído medio enferma. En ese principio se apoya la timpanometría, que registra cómo varía la respuesta del tímpano al modificar la presión en el conducto auditivo. El estudio clínico de la impedancia del oído tiene fecha de nacimiento: el danés Otto Metz publicó en 1946 el trabajo que abrió esta vía, y años después el audiólogo James Jerger la convirtió en una herramienta de uso extendido. No. Comparten la idea de oposición al paso de algo, pero el fenómeno físico difiere. La eléctrica se refiere a una corriente que circula por un conductor; la acústica, a una onda sonora que atraviesa un medio. En el oído se habla siempre de impedancia acústica. Porque el líquido añade masa y rigidez al sistema. Un tímpano con líquido detrás vibra peor, opone más resistencia al sonido y transmite menos energía hacia el oído interno. Esta es una de las causas de la hipoacusia de transmisión que acompaña a algunas otitis. Permite valorar de forma objetiva el estado del tímpano y de la cadena de huesecillos, sin que el paciente tenga que colaborar activamente. Por eso resulta útil incluso en niños pequeños. La lectura de la impedancia ayuda a distinguir un oído medio sano de otro con líquido, con una perforación o con problemas de movilidad. Para relacionar este concepto con el oído y con la impedancia en general, puede consultar:Qué es la impedancia acústica
Su papel en el oído medio
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo la impedancia acústica que la eléctrica?
¿Por qué aumenta la impedancia cuando hay líquido en el oído?
¿Para qué sirve conocer la impedancia del oído medio?
Referencias
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