DICCIONARIO MÉDICO
Íleo biliar
El íleo biliar es una obstrucción mecánica del intestino delgado provocada por un cálculo biliar de gran tamaño que ha migrado hasta la luz intestinal a través de una comunicación anómala entre la vía biliar y el tubo digestivo. Pese a su nombre, no es un íleo funcional: hay un obstáculo físico que cierra el paso. Su nombre reúne dos ideas que, en rigor, tiran en direcciones opuestas. Íleo alude en su origen a la parálisis del intestino, mientras que aquí el cuadro es de bloqueo mecánico, con la luz cerrada por un cuerpo sólido. La tradición ha mantenido el nombre por costumbre, no por exactitud fisiopatológica. Lo que define al íleo biliar es su causa: un cálculo procedente de la vesícula que, en lugar de seguir la vía natural, ha abierto un atajo hacia el intestino. El punto de partida suele ser una colelitiasis de larga evolución, con episodios repetidos de inflamación de la vesícula biliar. La inflamación crónica adhiere la vesícula a un asa intestinal vecina, casi siempre el duodeno, y termina por erosionar la pared que las separa. Se forma así una fístula biliar hacia el tubo digestivo, un conducto anómalo por el que el cálculo pasa directamente al intestino. Una vez dentro, la piedra avanza empujada por el tránsito hasta que encuentra un tramo demasiado estrecho para dejarla pasar. Ese punto es, con mayor frecuencia, el íleon terminal, la porción de menor calibre del intestino delgado, justo antes de su desembocadura en el ciego a través de la válvula ileocecal. Allí el cálculo se enclava y detiene el tránsito. La localización del enclavamiento ha dado lugar a nombres propios. Cuando la piedra queda atrapada en el duodeno y bloquea la salida del estómago, el cuadro se conoce como síndrome de Bouveret, descrito a finales del siglo XIX. Si el enclavamiento ocurre en la válvula ileocecal, algunos autores emplean el nombre de síndrome de Barnard. En las pruebas de imagen se describe la clásica tríada de Rigler, que reúne tres hallazgos coincidentes: aire en la vía biliar, signos de obstrucción intestinal y el propio cálculo en una posición ajena a la vesícula. Es una causa infrecuente de obstrucción mecánica del intestino delgado. Aparece sobre todo en personas mayores, con predominio femenino y antecedentes de enfermedad biliar prolongada. El tamaño del cálculo influye: los que provocan este cuadro suelen superar los dos centímetros. En conjunto, la oclusión por un cálculo migrado representa una fracción pequeña de todas las obstrucciones intestinales, aunque su peso relativo aumenta en la población de edad avanzada. Porque la palabra íleo se ha usado históricamente como sinónimo amplio de interrupción del tránsito intestinal, sin distinguir la causa. El uso moderno reserva íleo para la parálisis funcional, pero algunos nombres clásicos, como el del íleo biliar, conservan la denominación antigua aunque el mecanismo sea un bloqueo físico. El íleon terminal, el tramo más estrecho del intestino delgado. Con menos frecuencia se enclava en el duodeno, en el yeyuno o en el colon. Es la variante en la que el cálculo se detiene en el duodeno y obstruye la salida del estómago, en lugar de hacerlo en el intestino delgado distal. Recibe el nombre del médico francés que lo describió en 1896. En el origen del bloqueo. El íleo paralítico es una detención del intestino sin obstáculo físico, por pérdida del movimiento. El íleo biliar es una obstrucción real, con un cálculo que cierra la luz.Qué es el íleo biliar
Cómo llega el cálculo al intestino
Variantes según dónde se enclave el cálculo
A quién afecta
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama íleo si en realidad es una obstrucción mecánica?
¿Dónde suele quedar atrapado el cálculo?
¿Qué es el síndrome de Bouveret?
¿En qué se diferencia del íleo paralítico?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026