DICCIONARIO MÉDICO
Íleo paralítico
El íleo paralítico es la detención del tránsito intestinal que ocurre cuando el intestino deja de contraerse, sin que ningún obstáculo físico cierre su luz. Recibe también los nombres de íleo adinámico, atónico o funcional. El tubo no está bloqueado: simplemente ha dejado de empujar. La palabra íleo procede del latín ileus y, más atrás, del griego εἰλεός (eileós), que nombraba un cólico intestinal grave ya descrito en los textos hipocráticos. Su raíz es el verbo εἰλεῖν (eileîn), retorcer o enrollar, la misma que asoma en hélice. En su forma paralítica, el íleo designa una parálisis de la actividad motora del intestino: las fibras musculares de la pared dejan de generar las ondas de peristaltismo que empujan el contenido hacia el recto. Conviene no confundir íleo con íleon. Son palabras vecinas, de origen emparentado, pero nombran realidades distintas. El íleon es la porción final del intestino delgado, una estructura anatómica; el íleo es un trastorno del tránsito. La cercanía fonética explica buena parte de los errores que circulan en la divulgación médica. En condiciones normales, el avance del contenido intestinal depende de una coordinación fina entre el músculo liso de la pared, el sistema nervioso propio del intestino y una serie de reflejos que ajustan el ritmo según lo que llega a cada tramo. En el íleo paralítico esa maquinaria se silencia. La causa más reconocida es la manipulación quirúrgica del abdomen, que induce una pausa transitoria de la motilidad en las horas siguientes a la operación, un fenómeno tan constante que casi se cuenta como parte del posoperatorio. Otros desencadenantes actúan por vías diferentes. Los procesos inflamatorios dentro de la cavidad abdominal, como una peritonitis, frenan el intestino por vía refleja. Ciertos desequilibrios de electrolitos, en particular el descenso del potasio en sangre, alteran la excitabilidad de la fibra muscular. Y algunos medicamentos que enlentecen la motilidad, entre ellos los opioides, producen el mismo efecto. El resultado común es un intestino inerte en el que se acumulan gas y líquido. La distinción con la obstrucción mecánica es la clave del concepto. En la obstrucción mecánica algo cierra la luz del intestino: una brida, una hernia, un tumor, un cálculo. En el íleo paralítico no hay barrera. El tubo permanece abierto, pero no se mueve. Esta diferencia cambia por completo la naturaleza del problema, y por eso muchos autores reservan la palabra obstrucción para el íleo mecánico y hablan de íleo funcional cuando el intestino, sin más, se ha quedado quieto. Esa frontera terminológica no siempre es nítida. Algunas entidades llevan la palabra íleo en su nombre y, pese a ello, son de mecanismo mecánico: es el caso del íleo biliar, provocado por un cálculo enclavado, o del íleo meconial del recién nacido. El nombre, heredado de la tradición clásica, ha perdurado por encima de la precisión fisiopatológica. Bajo el paraguas del íleo funcional caben varios nombres que conviene ordenar. Íleo adinámico y atónico subrayan la ausencia de tono y de movimiento. Se habla de íleo reflejo cuando la parálisis responde a un estímulo nervioso a distancia, como el que sigue a un cólico renal o a una fractura vertebral. El adjetivo paralítico, en cualquier caso, es el de uso más extendido en la práctica clínica y en la literatura en español. Del latín ileus, y este del griego εἰλεός, que designaba un cólico intestinal violento. La raíz es el verbo eileîn, retorcer o enrollar, en alusión a las vueltas que dan las asas intestinales. Se trata de un término muy antiguo, presente ya en la medicina hipocrática. No. En la obstrucción hay un obstáculo físico que cierra el intestino; en el íleo paralítico el intestino está abierto pero no se contrae. Por eso muchos autores prefieren llamar obstrucción solo al íleo mecánico y reservar íleo funcional o adinámico para la parálisis. Son términos distintos. El íleon es una porción del intestino delgado; el íleo, la interrupción del tránsito intestinal. Porque la manipulación de las asas durante la cirugía y la respuesta del organismo a esa agresión inhiben temporalmente la motilidad. En la mayoría de los casos el intestino recupera su ritmo por sí solo en unos días. Algunos autores lo describen incluso como un mecanismo adaptativo que acompaña la recuperación quirúrgica.Qué es el íleo paralítico
Por qué se detiene el peristaltismo
El íleo funcional frente al mecánico
Denominaciones y variantes
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra íleo?
¿Es lo mismo íleo paralítico que obstrucción intestinal?
¿Íleo e íleon significan lo mismo?
¿Por qué aparece con tanta frecuencia tras una operación de abdomen?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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