DICCIONARIO MÉDICO

IECA

IECA son las siglas de inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, un grupo de fármacos que frenan la enzima encargada de producir angiotensina II. Al reducir esa hormona, que estrecha los vasos y retiene sal, los IECA relajan las arterias y disminuyen la presión arterial. Sus nombres genéricos comparten una terminación característica: casi todos acaban en «-pril».

Qué son los IECA

Los IECA forman una de las familias de antihipertensivos de uso más extendido. Actúan sobre el sistema renina-angiotensina-aldosterona, el circuito hormonal que el organismo emplea para controlar la presión y el volumen de líquidos. La pieza que bloquean es la enzima convertidora de angiotensina, la ECA, que transforma la angiotensina I, prácticamente inactiva, en angiotensina II, un potente vasoconstrictor.

El término angiotensina resume bien lo que está en juego: procede de angio-, «vaso», y del latín tensio, «tensión». Al inhibir la enzima que la produce, el fármaco corta la cadena justo antes de su eslabón más activo. La terminación «-pril» que comparten estos principios activos no es casualidad, sino una raíz común que la denominación internacional reserva para identificar de un vistazo a los miembros del grupo.

Cómo actúan

Esta enzima esconde una particularidad que conviene conocer, porque explica buena parte del comportamiento de estos fármacos: es también la que degrada la bradicinina, un péptido vasodilatador. Por eso recibe además el nombre de cininasa II. Cuando un IECA la bloquea, ocurren dos cosas al tiempo.

Por un lado, baja la producción de angiotensina II, de modo que los vasos se dilatan y desciende la secreción de aldosterona, la hormona que hace retener sodio. Por otro, se acumula bradicinina, que refuerza esa vasodilatación. El resultado neto es una caída de la presión arterial mantenida en el tiempo.

Ese segundo efecto tiene una cara conocida. El exceso de bradicinina está detrás de la tos seca que caracteriza a estos fármacos, y es precisamente el motivo por el que años más tarde se desarrolló otra familia, los ARA-II, que bloquean directamente el receptor de la angiotensina II sin tocar la bradicinina.

Del veneno de una serpiente al captopril

La historia de los IECA empieza lejos de una farmacia. En 1956, Leonard T. Skeggs caracterizó la enzima convertidora de angiotensina y describió su papel en el control de la presión. Pocos años después, a principios de los sesenta, el farmacólogo Sérgio Ferreira observó que el veneno de la Bothrops jararaca, una víbora sudamericana, contenía péptidos que potenciaban la acción de la bradicinina.

Erdös aportó la pieza que faltaba al demostrar que la enzima convertidora de angiotensina y la cininasa II eran una sola. A partir del veneno se aisló un nonapéptido, la teprotida, capaz de inhibir la enzima, pero con un inconveniente serio: solo funcionaba por vía intravenosa. El salto definitivo llegó en manos de Miguel Ondetti y David Cushman, que diseñaron una molécula activa por boca. Ese fármaco fue el captopril, aprobado en 1981 y primer IECA de administración oral.

Tras él llegaron muchos otros. Enalapril, lisinopril, ramipril, perindopril, quinapril o trandolaprilo ampliaron el grupo con moléculas de vida media más larga que permitieron simplificar la administración.

Tipos de IECA

Dentro del grupo hay diferencias químicas que sirven para ordenarlo. Según el fragmento de la molécula que se une al zinc del centro activo de la enzima, se distinguen los IECA con grupo sulfhidrilo, como el captopril; los que llevan un grupo carboxilo, el conjunto más numeroso, con el enalapril, el lisinopril o el ramipril entre otros; y los de grupo fosfinilo, representados por el fosinopril.

Otra distinción tiene que ver con la forma en que el fármaco se activa. Varios se administran como profármacos inactivos que el hígado transforma en su forma útil, terminada en «-prilato»: el enalapril, por ejemplo, se convierte en enalaprilato. El captopril y el lisinopril, en cambio, ya son activos tal como se toman.

Frente a ellos conviene situar a los ARA-II, con los que a menudo se comparan. Ambos actúan sobre el mismo sistema hormonal, pero en puntos distintos: el IECA impide que se fabrique la angiotensina II, mientras que el ARA-II deja que se forme y bloquea su receptor. La consecuencia práctica más visible es que el ARA-II no eleva la bradicinina y, por tanto, rara vez produce tos.

Preguntas frecuentes

¿Qué significan las siglas IECA?

Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina. Cada palabra describe el mecanismo: son sustancias que inhiben la enzima (la ECA) encargada de convertir la angiotensina I en angiotensina II, la forma activa que eleva la presión.

¿Por qué muchos terminan en «-pril»?

Porque la denominación común internacional asigna a cada grupo farmacológico una raíz compartida que facilita reconocerlo. La de los IECA es «-pril», estrenada por el captopril en 1981. Al leer enalapril, ramipril o lisinopril se sabe de antemano que pertenecen a esta familia.

¿En qué se diferencian de los ARA-II?

En el punto en el que interrumpen el sistema. El IECA frena la producción de angiotensina II y, de paso, aumenta la bradicinina; el ARA-II permite que la angiotensina II se forme, pero le impide unirse a su receptor. Comparten finalidad y difieren en el escalón exacto que bloquean.

¿Actúan solo sobre la presión arterial?

No exactamente. Como el sistema renina-angiotensina-aldosterona interviene en el tono de los vasos, en el equilibrio de líquidos y en la función del corazón y el riñón, inhibirlo tiene consecuencias que van más allá de bajar la presión. De ahí que estos fármacos ocupen un lugar central en la cardiología moderna.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Medicamentos antihipertensivos. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Manual MSD (versión para profesionales). Fármacos para la hipertensión arterial.
  3. Fundación Española del Corazón (FEC). Fármacos para la presión arterial.
  4. Rev Cubana Cardiol Cir Cardiovasc. Inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina en el tratamiento de la hipertensión arterial. Disponible en: scielo.sld.cu

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