DICCIONARIO MÉDICO
Histerografía
La histerografía es un término médico con dos significados. En radiología designa el estudio del interior del útero mediante un contraste y rayos X. En obstetricia se refiere al registro gráfico de las contracciones uterinas. Ambas exploraciones comparten el nombre porque las dos documentan el útero, aunque lo hagan con fines y técnicas muy diferentes. La palabra combina el griego hystéra (útero) con graphé (escritura o registro). Literalmente, entonces, significa registrar el útero. Ese sentido amplio explica que el término se haya aplicado a dos procedimientos que poco tienen que ver entre sí salvo el órgano que estudian. Conviene tener presente esa ambigüedad, porque en la práctica clínica el contexto es el que aclara de cuál de las dos se habla. En una consulta de ginecología orientada al estudio de la cavidad uterina, histerografía remite a la imagen radiológica. En una sala de partos, remite al trazado de la actividad uterina. En su acepción radiológica, la histerografía consiste en introducir un medio de contraste a través del cuello del útero y obtener después imágenes de radiografía. El contraste rellena la cavidad y dibuja su forma, lo que permite detectar alteraciones de la morfología uterina, como tabiques, pólipos o adherencias. Cuando el estudio se limita al cuerpo del útero, se habla de histerografía en sentido estricto. Si además se comprueba el paso del contraste por las trompas de Falopio, la exploración recibe otro nombre, el de histerosalpingografía. Por eso, en la literatura y en el lenguaje asistencial, ambos términos aparecen a veces como si fueran intercambiables, cuando en rigor el segundo abarca más territorio que el primero. La segunda acepción pertenece a la obstetricia. Aquí histerografía designa el registro gráfico de las contracciones uterinas, es decir, el trazado que refleja cuándo se contrae el útero y con qué intensidad. Esta modalidad se solapa con lo que habitualmente se denomina tocografía. El registro puede obtenerse desde fuera, con un sensor de presión colocado sobre el abdomen, o desde dentro, mediante un catéter introducido en la cavidad uterina. Existe además una variante que capta la actividad eléctrica del músculo uterino, el electrohisterograma, en investigación desde hace años como alternativa a los métodos de presión. La finalidad, en todos los casos, es seguir la dinámica del útero durante el embarazo y el parto. Tres términos de imagen se confunden con facilidad. La histerografía estudia el útero; la salpingografía se centra en las trompas de Falopio; y la histerosalpingografía une ambos objetivos en una sola prueba. La raíz de cada palabra lo anticipa: hystéra para el útero, sálpinx para la trompa. No del todo. La histerografía, en su sentido radiológico, estudia la cavidad uterina. La histerosalpingografía añade la valoración de las trompas de Falopio. En el uso corriente los términos se emplean a veces indistintamente, pero el segundo es más amplio. Porque su etimología es genérica: hystéra más graphé significa registrar el útero, sin especificar cómo. Ese origen amplio permitió que el término se aplicara tanto a una imagen radiológica como a un trazado de contracciones. En la práctica se usan como sinónimos cuando se refieren al registro de las contracciones. La tocografía es la denominación más habitual en la monitorización del parto.Qué es la histerografía
La histerografía como estudio radiológico del útero
La histerografía como registro de las contracciones
Diferencias con exploraciones próximas
Preguntas frecuentes
¿Histerografía e histerosalpingografía son lo mismo?
¿Por qué la misma palabra nombra dos pruebas distintas?
¿La histerografía obstétrica es lo mismo que la tocografía?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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