DICCIONARIO MÉDICO
Tocografía
La tocografía es el registro gráfico de la actividad contráctil del útero, obtenido mediante un sensor de presión colocado sobre el abdomen materno o, con menos frecuencia, mediante un catéter introducido en la cavidad uterina. Es uno de los dos canales de la cardiotocografía, aunque también puede registrarse por separado. El nombre une τόκος (tókos, "parto") y γραφία (graphía, "registro"): literalmente, "registro del parto". A diferencia de la tococardiografía, que añade la frecuencia cardíaca fetal, la tocografía se limita a la mitad mecánica del trazado: la fuerza, la frecuencia y la duración de las contracciones del útero. El aparato que la realiza se llama tocodinamómetro, y de ahí viene el apodo coloquial "toco" con el que a veces se designa al propio transductor en las salas de partos. La tocografía externa coloca el transductor sobre el fondo uterino, sujeto con una banda elástica. El sensor detecta cómo se endurece la pared abdominal con cada contracción y traduce ese cambio de tensión en una curva. No mide la presión intrauterina real, sino un efecto indirecto de ella, de modo que el resultado se expresa en unidades relativas y no en milímetros de mercurio. La variante interna recurre a un catéter que se introduce en la cavidad uterina una vez rotas las membranas. Al medir la presión del líquido amniótico de forma directa, ofrece valores absolutos y permite calcular la intensidad de cada contracción, algo que la vía externa solo puede estimar. Los primeros dispositivos mecánicos para registrar la actividad uterina desde el exterior datan de 1861. A lo largo del siglo siguiente se sucedieron varios diseños, entre ellos los de Frey en 1933 y Lorand en 1947, ninguno de los cuales llegó a imponerse. El salto de calidad llegó en 1957, cuando C. N. Smyth publicó el tocodinamómetro de anillo de guarda, un sensor cuya lectura, según sus propios ensayos, se aproximaba a la de los métodos internos. El diseño de Smyth, con variaciones, sigue siendo la base de los transductores externos actuales. La tensión abdominal no siempre refleja con fidelidad lo que ocurre dentro del útero. La posición fetal, la cantidad de líquido amniótico, el grosor del panículo adiposo materno y la propia colocación del transductor pueden distorsionar el trazado. Por eso, cuando se necesita un valor exacto de la intensidad contráctil, la referencia sigue siendo el catéter de presión intrauterina. La tocografía registra únicamente las contracciones uterinas. La cardiotocografía añade, en paralelo, la frecuencia cardíaca fetal, de modo que la tocografía es, en realidad, uno de sus dos componentes. Del griego τόκος (tókos, "parto") y γραφία (graphía, "registro gráfico"): el registro del parto, entendido como proceso de contracciones. No. Registra la actividad mecánica del músculo uterino, no la percepción dolorosa, que depende de factores individuales ajenos al trazado. Los primeros intentos mecánicos se remontan a 1861. El diseño que fijó el estándar moderno de la vía externa, el tocodinamómetro de anillo de guarda de Smyth, es de 1957.Qué es la tocografía
Dos formas de registrar la misma actividad
Más de siglo y medio de intentos
Qué limita la lectura externa
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia la tocografía de la cardiotocografía?
¿De dónde viene la palabra tocografía?
¿Mide la tocografía el dolor de las contracciones?
¿Desde cuándo existen aparatos para registrar las contracciones?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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