DICCIONARIO MÉDICO
Histerosalpingografía
La histerosalpingografía es una prueba de imagen que estudia el interior del útero y las trompas de Falopio mediante un contraste y radiografías. Su valor principal está en mostrar la forma de la cavidad uterina y comprobar si las trompas dejan pasar el líquido, un dato clave en el estudio de la esterilidad femenina. El nombre reúne tres raíces griegas: hystéra (útero), sálpinx (trompa) y graphé (registro). Es decir, el registro por imagen del útero y las trompas. La abreviatura habitual es HSG, y en algunos textos aparece también como uterosalpingografía. Se trata de una técnica radiológica que emplea un contraste yodado para hacer visible lo que en una radiografía convencional quedaría oculto: la cavidad del útero y el trayecto interno de las trompas de Falopio. No se ve el órgano en sí, sino el molde que el contraste dibuja al rellenarlo. El principio es sencillo. Se introduce un contraste líquido a través del cuello del útero con una cánula fina y, a medida que ese líquido asciende, va delineando primero la cavidad uterina y después la luz de cada trompa. Una serie de radiografías, o la observación en tiempo real con fluoroscopia, recoge el recorrido del contraste. Lo determinante es adónde llega. Si el contraste atraviesa las trompas y se derrama en la cavidad abdominal, estas son permeables. Si se detiene antes, hay un obstáculo. Ese resultado tiene nombre propio desde hace más de un siglo: se conoce como prueba de Cotte, positiva cuando el paso es libre por ambos lados. La histerosalpingografía cumple dos funciones diagnósticas. Por un lado, evalúa la morfología de la cavidad uterina y saca a la luz alteraciones como tabiques, pólipos, miomas que deforman el interior o adherencias. Por otro, informa sobre la permeabilidad de las trompas, el criterio por el que esta prueba se ha vuelto habitual en el estudio de la esterilidad femenina. No es una exploración de rutina. A diferencia de la ecografía, que se realiza en las revisiones ginecológicas habituales, la histerosalpingografía se indica solo cuando existe un motivo concreto para valorar el útero o las trompas. Se programa en la primera mitad del ciclo menstrual, cuando la cavidad se visualiza con mayor claridad. Hay una observación curiosa asociada a ella: el propio paso del contraste a través de las trompas parece favorecer de forma transitoria la concepción natural en los meses siguientes, un efecto descrito en la literatura radiológica. El error más común es confundirla con la histerografía, que en su vertiente radiológica estudia solo la cavidad uterina, sin las trompas. La salpingografía, en el otro extremo, se ocupa únicamente de las trompas. La histerosalpingografía es la que reúne los dos objetivos en una misma prueba, y de ahí su nombre compuesto. Significa que el contraste ha pasado libremente por ambas trompas hasta la cavidad abdominal, lo que indica que están permeables. El nombre honra al ginecólogo francés que describió el hallazgo a comienzos del siglo XX. La ecografía usa ultrasonidos y observa el útero y los ovarios como órganos macizos. La histerosalpingografía usa rayos X y contraste, y su fuerte es distinto: dibuja el hueco interno del útero y comprueba el paso a través de las trompas, algo que la ecografía convencional no valora directamente. Alteraciones de la forma de la cavidad, como un útero tabicado o bicorne, además de pólipos, miomas submucosos y adherencias que ocupen su interior. Porque en esos días el revestimiento uterino es fino y la cavidad se ve con más nitidez, lo que mejora la calidad de las imágenes.Qué es la histerosalpingografía
En qué se fundamenta
Para qué se utiliza
Diferencias con exploraciones parecidas
Preguntas frecuentes
¿Qué significa que la prueba de Cotte es positiva?
¿En qué se diferencia de una ecografía ginecológica?
¿Qué puede detectar en el útero?
¿Por qué se hace en la primera mitad del ciclo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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