DICCIONARIO MÉDICO
Hipoprolactinemia
La hipoprolactinemia es una concentración de prolactina en sangre por debajo de lo normal. Es una alteración poco frecuente, que en la mayoría de los casos no aparece de forma aislada, sino dentro de una insuficiencia más amplia de la hipófisis. Producida por la hipófisis, la pequeña glándula situada en la base del cerebro, la prolactina tiene como función más conocida estimular la producción de leche tras el parto. Cuando su concentración en sangre queda por debajo de los valores de referencia, se habla de hipoprolactinemia. El nombre reúne el prefijo hypó ("por debajo"), prolactina y el sufijo haîma ("sangre"). El término central se acuñó por su cometido: pro- ("a favor de") y lact- ("leche"), la hormona que favorece la lactancia. Hipoprolactinemia es, en sentido literal, una cantidad baja de esa hormona en la circulación. La prolactina se produce en unas células concretas de la parte anterior de la hipófisis, las células lactótropas. Su regulación tiene una particularidad que la distingue del resto de hormonas hipofisarias. Mientras la mayoría dependen de señales que las estimulan desde el hipotálamo, la prolactina está sometida sobre todo a un freno permanente: la dopamina, que llega desde el hipotálamo y mantiene contenida su secreción. El sistema funciona, por así decirlo, con el pie puesto en el freno más que en el acelerador (entre los pocos estímulos que la elevan figura la hormona liberadora de tirotropina). Cuando ese control inhibidor predomina en exceso, o cuando las propias células lactótropas fallan, los valores descienden. El descenso aislado de prolactina es raro. Lo habitual es que se presente dentro de un cuadro más amplio de insuficiencia de la hipófisis, en el que fallan también otras hormonas de la glándula. El ejemplo clásico es el síndrome de Sheehan, la necrosis de la hipófisis que puede seguir a una hemorragia grave durante el parto: una de sus primeras señales es la incapacidad para iniciar la lactancia. La deficiencia idiopática, sin causa identificable y sin que se afecten otras hormonas, se describe de forma muy poco común y suele detectarse de manera casual. La manifestación más reconocible de la hipoprolactinemia es la ausencia de subida de la leche tras el parto (agalactia), coherente con el papel de la hormona en la lactancia. En la consulta endocrinológica, el problema que se encuentra con mucha más frecuencia es el contrario: la hiperprolactinemia, un exceso de prolactina que puede deberse a tumores de la hipófisis productores de la hormona (los prolactinomas) o a medicamentos que bloquean la dopamina. La hipoprolactinemia, por su rareza y por la falta de una terapia específica dirigida a elevarla, ocupa un lugar mucho más discreto en la práctica. Combina pro-, "a favor de", y lact-, "leche": la hormona que favorece la producción de leche. El prefijo hypó y el sufijo -emia añaden el sentido de "concentración baja en sangre". No. Es una alteración rara, que casi siempre acompaña a una insuficiencia más amplia de la hipófisis y rara vez se presenta de forma aislada. El síndrome de Sheehan, descrito en 1937 por el patólogo Harold Sheehan, consiste en la destrucción de parte de la hipófisis tras una hemorragia grave en el parto. Al dañarse las células que fabrican prolactina, la mujer no consigue iniciar la lactancia, y con frecuencia se ven afectadas otras hormonas de la glándula. Sí. Como la prolactina pone en marcha la producción de leche, su déficit se traduce sobre todo en la dificultad para amamantar tras el parto.Qué es la hipoprolactinemia
Una hormona que se regula al revés
Un hallazgo poco frecuente
Diferencia con la hiperprolactinemia
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra prolactina?
¿Es frecuente la hipoprolactinemia?
¿Cuál es su causa más conocida?
¿Tiene relación con la lactancia?
Referencias
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