DICCIONARIO MÉDICO
Hipertermia
La hipertermia es la elevación de la temperatura corporal por encima de sus valores normales debida a un desequilibrio entre el calor que el cuerpo produce o recibe y el que consigue eliminar. Se distingue de la fiebre en un punto concreto: el termostato del cerebro sigue marcando la temperatura correcta y lo que falla es la capacidad de disipar el calor. Se llama hipertermia al ascenso incontrolado de la temperatura corporal central que supera la capacidad del organismo para perder calor. El término une el prefijo griego hyper (por encima, en exceso) con thérme (calor). Describe, literalmente, un exceso de calor en el cuerpo. El cuerpo humano mantiene su temperatura interna en un margen estrecho, en torno a 37 ºC, gracias a un sistema de termorregulación gobernado por el hipotálamo. Este centro actúa como un termostato: equilibra el calor que generan el hígado y los músculos con el que se pierde a través de la piel y la respiración. En la hipertermia ese equilibrio se rompe por sobrecarga, sin que el punto que el termostato trata de defender se haya modificado. Aquí está el matiz que más se confunde. En la fiebre, unas sustancias llamadas pirógenos elevan el punto de ajuste del hipotálamo: el termostato se reprograma a una temperatura más alta, y el cuerpo, obedeciendo esa nueva orden, genera y conserva calor hasta alcanzarla. La capacidad de regular la temperatura permanece intacta, solo que apuntando a una cifra superior. En la hipertermia no interviene ningún pirógeno y el punto de ajuste no se mueve. El termostato sigue queriendo 37 ºC, pero el organismo no logra bajar de esa cifra porque recibe más calor del que puede evacuar, o porque produce más del que consigue eliminar. De esa distinción nace una consecuencia práctica muy citada: la hipertermia no responde a los antipiréticos, los fármacos que bajan la fiebre actuando sobre el punto de ajuste hipotalámico. Si el termostato no está desplazado, no hay nada que devolver a su sitio. Otro término que conviene separar es la hiperpirexia, que designa una fiebre muy alta, por encima de unos 41 ºC. La hiperpirexia sigue siendo fiebre, con su punto de ajuste elevado; no es hipertermia. Y en el extremo opuesto del eje térmico se encuentra la hipotermia, el descenso de la temperatura corporal por debajo de lo normal. Bajo el mismo nombre se agrupan situaciones de origen muy distinto. La hipertermia por calor ambiental aparece cuando la temperatura exterior, la humedad o el esfuerzo físico superan la capacidad de refrigeración del cuerpo; sus formas graves son el golpe de calor y la insolación. Existe también una hipertermia de esfuerzo, ligada al ejercicio intenso, y una hipertermia inducida por determinados fármacos y tóxicos que interfieren en la producción o la pérdida de calor. Un caso aparte es la hipertermia maligna, una reacción de base genética que se desencadena durante la anestesia en personas predispuestas. Frente a estas formas patológicas, la medicina emplea a veces el calor de manera controlada con fines terapéuticos, por ejemplo como complemento en ciertos tratamientos oncológicos; a esa aplicación deliberada se la denomina también hipertermia, aunque su sentido sea el contrario del que tiene como trastorno. El principal recurso para perder calor es la evaporación del sudor. Cuando el aire está muy húmedo, el sudor no se evapora bien y esa vía de refrigeración pierde eficacia. Si además hay deshidratación, el cuerpo dispone de menos agua para sudar. En esas condiciones el calor se acumula, la temperatura sube y se instaura la hipertermia. Es una cuestión de balance: mientras la producción y la ganancia de calor superen a la pérdida, la temperatura no deja de ascender. No. Ambas cursan con temperatura elevada, pero el mecanismo difiere. En la fiebre el hipotálamo sube su punto de ajuste por acción de los pirógenos; en la hipertermia ese punto no cambia y lo que falla es la eliminación del calor. Por eso los antipiréticos bajan la fiebre pero no la hipertermia. Del griego hyper, que significa exceso, y thérme, calor. La misma raíz de thérme está presente en términos como termómetro o termorregulación. No. La hiperpirexia es una fiebre muy elevada, por encima de unos 41 ºC, y mantiene el mecanismo propio de la fiebre, con el punto de ajuste hipotalámico desplazado. La hipertermia, aunque alcance cifras altas, no depende de ese desplazamiento. Como trastorno, sí supone un riesgo, porque el calor acumulado puede dañar los tejidos. Sin embargo, la medicina utiliza el calor de forma controlada y voluntaria en algunos tratamientos, y a esa técnica también se la llama hipertermia. El nombre coincide, pero la intención es opuesta. Fiebre. Elevación de la temperatura por desplazamiento del punto de ajuste hipotalámico, distinta de la hipertermia. Termorregulación. Conjunto de mecanismos que mantienen estable la temperatura corporal. Hipotermia. Descenso de la temperatura corporal por debajo de lo normal, extremo opuesto de la hipertermia. Hipertermia maligna. Reacción hipermetabólica de base genética desencadenada por ciertos anestésicos. Insolación. Forma grave de hipertermia por exposición al calor y a la radiación solar. Febrícula. Elevación leve de la temperatura, por debajo de los umbrales de la fiebre franca.Qué es la hipertermia
Diferencia entre hipertermia y fiebre
Formas de hipertermia
Por qué el cuerpo no siempre puede enfriarse
Preguntas frecuentes
¿Hipertermia y fiebre son sinónimos?
¿De dónde viene la palabra?
¿Es lo mismo que la hiperpirexia?
¿La hipertermia siempre es perjudicial?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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