DICCIONARIO MÉDICO
Insolación
La insolación es el trastorno que provoca la exposición prolongada y directa al sol, con una subida de la temperatura corporal que el organismo no consigue compensar. El uso del término no es uniforme: la tradición lo reserva para el daño causado por la radiación solar, mientras que numerosos textos médicos actuales lo emplean como sinónimo de golpe de calor. La palabra procede del latín insolatio, derivada de insolare ('exponer al sol'), que a su vez contiene el sustantivo sol. En su acepción clásica, la insolación (también llamada golpe de sol) es el cuadro que aparece cuando la cabeza y la nuca reciben radiación solar intensa durante un periodo prolongado. El calor acumulado y la propia radiación elevan la temperatura del cuerpo por encima de lo que sus mecanismos de enfriamiento alcanzan a disipar. El cuerpo humano mantiene su temperatura dentro de un margen estrecho gracias a la termorregulación, que equilibra el calor generado o recibido con el que se pierde. La piel elimina ese calor por radiación, por convección y, en buena medida, por la evaporación del sudor. Cuando la carga térmica se dispara (sol directo, ambiente caluroso, humedad que impide que el sudor se evapore), el equilibrio se rompe y la temperatura interna asciende. Se instala entonces una hipertermia, es decir, una elevación de la temperatura sin que el termostato cerebral haya cambiado de posición. La deshidratación empeora el proceso. Al sudar de forma abundante, el organismo pierde agua y sales; si no se reponen, la sudoración se reduce y con ella la principal vía de enfriamiento. Los niños pequeños y las personas mayores, que regulan peor su temperatura, figuran entre los más vulnerables. La relación entre insolación y golpe de calor genera confusión, y no sin razón. La distinción tradicional se apoya en la causa: la insolación se debe a la acción directa del sol, mientras que el golpe de calor obedece a un fallo de la termorregulación que puede darse en cualquier ambiente caluroso, con sol o sin él. Vista así, la insolación sería una forma de enfermedad por calor en la que la fuente es el astro. La práctica clínica ha ido difuminando ese límite. Obras de referencia como MedlinePlus o los manuales MSD emplean hoy insolación como equivalente español de heat stroke, esto es, del golpe de calor propiamente dicho, la variante más grave del espectro de trastornos por calor. Conviene retener esa doble lectura. En un texto divulgativo antiguo, insolación suele significar golpe de sol; en la literatura médica reciente, tiende a designar el golpe de calor. Del latín insolatio, 'acción de exponer al sol', formada sobre sol. La misma raíz aparece en asolear o en solárium. La medicina antigua usaba además heliosis, del griego helios ('sol'), para nombrar este mismo cuadro. Depende de la fuente que se consulte. En sentido estricto y tradicional, no: la insolación exige exposición solar y el golpe de calor no. En el uso médico actual, muchos autores los tratan como sinónimos y reservan golpe de calor para la forma más grave. Lo que sí se distingue con claridad de ambos es la simple quemadura solar de la piel, que afecta al tejido cutáneo y no a la temperatura del organismo entero. En el mecanismo. En la fiebre, el cerebro sube de manera deliberada el punto de ajuste de la temperatura como respuesta a una infección u otro estímulo, y el cuerpo trabaja para alcanzarlo. En la insolación no existe esa orden central: la temperatura asciende porque el calor recibido supera al que puede eliminarse. Son dos formas de temperatura alta con orígenes opuestos.Qué es la insolación
Por qué se altera la termorregulación
Insolación y golpe de calor: una distinción con matices
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra insolación?
¿Insolación y golpe de calor son lo mismo?
¿En qué se diferencia de la fiebre?
Referencias
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