DICCIONARIO MÉDICO
Hiperreflexia
La hiperreflexia es la exaltación de los reflejos osteotendinosos: una respuesta motora más viva de lo normal cuando se percute el tendón de un músculo. Con frecuencia apunta a una lesión en la vía que desciende desde la corteza cerebral hasta la médula espinal. El término combina el prefijo griego hypér (por encima, en exceso) y el latín reflexus (movimiento de vuelta). Cuando el médico percute con el martillo el tendón rotuliano o el aquíleo, el músculo responde con una contracción breve e involuntaria. Esa respuesta es el reflejo osteotendinoso, y su intensidad se puntúa de forma habitual en una escala que va de la ausencia total a la respuesta muy enérgica. Se habla de hiperreflexia cuando la contracción resulta claramente más intensa, más rápida o más amplia de lo esperado. No se trata de una enfermedad en sí misma, sino de un signo. Su valor está en lo que revela: en la mayoría de los casos, la exaltación de los reflejos traduce una alteración de la vía piramidal o corticoespinal, el sistema que gobierna el movimiento voluntario del tronco y las extremidades. De ahí que la hiperreflexia forme parte del llamado síndrome de la motoneurona superior. El reflejo miotático o de estiramiento es un circuito sencillo: el estiramiento súbito del músculo activa un receptor, la señal entra en la médula espinal y regresa de inmediato al mismo músculo, que se contrae. Ese arco funciona por sí solo, sin intervención de la voluntad. Sobre él actúa, de manera permanente, una influencia moderadora que baja desde el cerebro. Las vías descendentes frenan la respuesta y la mantienen dentro de un margen útil. Cuando una lesión interrumpe esa modulación (un ictus, una lesión medular, una enfermedad desmielinizante), el arco queda liberado y responde en exceso. El umbral baja. Basta un estímulo pequeño para desencadenar una contracción amplia, y a veces la respuesta se propaga a músculos vecinos que en condiciones normales no participarían. La hiperreflexia se identifica por varios rasgos que suelen presentarse juntos: el descenso del umbral (la respuesta aparece con poca fuerza de percusión), el aumento de la amplitud del movimiento y la irradiación, es decir, la difusión de la respuesta hacia grupos musculares próximos. En sus grados extremos surge el clonus, una serie de contracciones rítmicas y repetidas que se provocan al mantener el músculo estirado. Rara vez aparece aislada. Lo frecuente es que coincida con espasticidad (aumento del tono muscular dependiente de la velocidad del movimiento) y con la inversión del reflejo plantar, el conocido signo de Babinski, en el que el dedo gordo del pie se extiende en lugar de flexionarse. Ese conjunto de hallazgos orienta hacia el lugar de la lesión con notable economía de medios. Los reflejos osteotendinosos se ordenan en un continuo. En un extremo está la hiporreflexia, con respuestas disminuidas pero presentes; más allá, la arreflexia, con abolición completa. Ambas suelen apuntar a un problema en el nervio periférico, la raíz o el propio músculo, y ocupan por tanto el territorio contrario al de la hiperreflexia, ligada al sistema nervioso central. Conviene separar dos cosas que comparten raíz pero no significado. La hiperreflexia de los reflejos tendinosos no es lo mismo que la disreflexia o hiperreflexia autónoma, un fenómeno distinto que aparece en lesiones medulares altas y consiste en una descarga masiva y brusca del sistema nervioso vegetativo. Coinciden en el nombre y en poco más. De la unión del griego hypér, que expresa exceso o superioridad, y el latín reflexus, participio de reflectere, doblar o volver hacia atrás. La misma raíz da nombre al propio reflejo y a sus variantes por defecto, la hiporreflexia y la arreflexia. No. Algunas personas sanas presentan reflejos naturalmente vivos, y la ansiedad o el nerviosismo pueden avivarlos de forma pasajera. Lo que orienta hacia una causa neurológica es la asimetría entre ambos lados del cuerpo, la aparición de clonus o la compañía de otros signos de lesión central. Son fenómenos emparentados pero distintos. La hiperreflexia describe la respuesta exagerada a la percusión del tendón; la espasticidad se refiere al aumento del tono muscular que se percibe al movilizar la extremidad. Las dos pertenecen al síndrome de la motoneurona superior, aunque exploran cosas diferentes. El clonus es la expresión más marcada de la exaltación refleja. Cuando el explorador mantiene el estiramiento del tendón, el músculo responde con sacudidas repetidas en lugar de una sola contracción. Su presencia se considera siempre indicativa de lesión de la primera neurona motora.Qué es la hiperreflexia
Por qué se exaltan los reflejos
Cómo se reconoce y qué la acompaña
Del reflejo normal a la arreflexia
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede la palabra hiperreflexia?
¿Tener los reflejos vivos indica siempre una enfermedad?
¿Es lo mismo hiperreflexia que espasticidad?
¿Qué relación tiene el clonus con la hiperreflexia?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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