DICCIONARIO MÉDICO
Hemorroide externa
La hemorroide externa es la dilatación de uno de los cojines vasculares situados por debajo de la línea dentada, en la parte del conducto anal recubierta de piel. Al contrario que su hermana interna, cuenta con inervación sensible, así que puede resultar dolorosa. Su complicación más reconocible es la trombosis, la aparición súbita de un coágulo en su interior. El sustantivo hemorroide viene del griego αἱμορροΐς, la voz con que Hipócrates nombró las venas anales que sangraban. El adjetivo que la acompaña procede del latín externus, exterior, y fija la única diferencia que de verdad importa aquí: la localización. La hemorroide externa se origina en los cojines vasculares que ocupan el extremo distal del conducto anal, por debajo de la línea dentada, en la zona cubierta por anodermo, un epitelio de tipo cutáneo. Como todo cojín hemorroidal, existe en cualquier persona sana y participa en el cierre del ano. Se convierte en objeto de consulta cuando se ingurgita, se inflama o desarrolla un coágulo. El drenaje de esta porción se realiza por la vena rectal inferior, dentro de la circulación general del organismo, un rasgo que la aparta del retorno portal propio de la hemorroide interna. La clave del comportamiento de la hemorroide externa está en su revestimiento. El anodermo que la cubre conserva terminaciones nerviosas somáticas, las mismas que hacen sensible la piel al pinchazo o al calor. Por eso, cuando esta hemorroide se distiende o se complica, la persona lo nota. Ese es el rasgo que la separa con más nitidez de la interna, indolora en su comportamiento habitual. La región no se clasifica por grados. La escala de Goligher, con sus cuatro niveles, describe solo el descenso de la porción interna; el componente externo queda al margen de esa numeración. Cuando en una misma persona coinciden cojines internos y externos alterados, se emplea el término hemorroides mixtas. La complicación que da nombre a muchas consultas es la trombosis. Dentro del cojín externo se forma un coágulo (un trombo) que lo tensa y lo endurece de manera brusca. El resultado es un bulto de color azulado o violáceo, firme al tacto y doloroso, que aparece en cuestión de horas junto al margen anal. No es una hemorragia ni una infección: es sangre coagulada dentro de un vaso dilatado. El cuadro suele remitir por sí solo en el plazo de una a dos semanas, a medida que el organismo reabsorbe el coágulo, aunque en ocasiones deja tras de sí un pliegue de piel residual. Conviene deshacer una confusión frecuente. El pequeño abultamiento carnoso que a veces acompaña a una fisura anal, la llamada hemorroide centinela, no es una verdadera hemorroide externa: se trata de un colgajo de piel, sin los vasos dilatados que definen a la hemorroide. Tampoco lo es el plicoma, ese repliegue cutáneo que puede quedar como recuerdo de una trombosis ya resuelta. La distinción tiene su importancia, porque cada una de esas formaciones responde a un origen distinto. Por el revestimiento. La externa se cubre de anodermo, una piel con nervios somáticos que perciben el dolor; la interna, situada más arriba, se recubre de mucosa gobernada por el sistema autónomo, que no transmite esa sensación. La frontera entre ambos territorios es la línea dentada. Es una hemorroide externa en cuyo interior se ha formado un coágulo. Ese trombo la vuelve tensa, azulada y dolorosa de forma repentina. Es la complicación más habitual de esta variante. Sí. Tras una trombosis, la piel que se distendió puede no recuperar del todo su tamaño previo y quedar como un pliegue cutáneo, el plicoma. No contiene ya vasos dilatados, de modo que no es una hemorroide activa, sino su huella. No. La externa nace debajo de la línea dentada y está ahí desde el principio. La hemorroide prolapsada es una interna que ha descendido y asoma al exterior. Se ven en el mismo lugar, pero su origen y su revestimiento son distintos. Consulte también la información clínica completa sobre las hemorroides Si busca las causas, las manifestaciones y las opciones de atención de esta afección, puede consultar la información sobre hemorroides elaborada por el departamento de Cirugía General de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a la hemorroide externa, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la hemorroide externa
Bajo la línea dentada: piel y dolor
La trombosis de la hemorroide externa
Qué no es una hemorroide externa
Preguntas frecuentes
¿Por qué la hemorroide externa duele y la interna no?
¿Qué es una hemorroide externa trombosada?
¿Puede una hemorroide externa dejar marca al desaparecer?
¿Es lo mismo hemorroide externa que hemorroide prolapsada?
Referencias
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