DICCIONARIO MÉDICO
Hemorroide centinela
La hemorroide centinela es, pese a su nombre, un colgajo de piel que se forma en el extremo externo de una fisura anal de larga evolución. No es una verdadera hemorroide: carece de los vasos dilatados que definen a estas. Se la llama centinela porque señala, como un vigía, el punto donde se encuentra la fisura. El término es uno de esos nombres heredados que la práctica ha mantenido aunque no describa bien la lesión. Lo que se ve es un pliegue cutáneo engrosado, a veces edematoso, situado en el borde más externo de una fisura anal crónica. En la literatura aparece también como colgajo cutáneo centinela o plicoma centinela, denominaciones más ajustadas a lo que realmente es: piel, no vaso. Esa precisión no es un capricho terminológico. Una hemorroide auténtica nace de la dilatación de un cojín vascular; la mal llamada hemorroide centinela no contiene ese tejido vascular dilatado. Por eso, cuando alguien acude convencido de tener una hemorroide externa dolorosa y persistente, la exploración a veces revela otra cosa: el capuchón de piel que corona una fisura. La palabra centinela llegó al castellano desde el italiano sentinella, el soldado que monta guardia. El uso médico conserva esa idea: el colgajo hace de vigía, porque su presencia advierte de que, un poco más adentro, hay una fisura. Encontrarlo en la exploración orienta hacia la lesión que lo ha producido. De ahí que sea, más que una molestia en sí misma, una señal. La confusión con una hemorroide externa viene de que ambas asoman en el mismo lugar, el margen anal. La diferencia está en el contenido. La hemorroide es un vaso; el colgajo centinela, un repliegue de piel fibrosada. La distinción cambia por completo el origen del problema, que en un caso reside en la circulación venosa y en el otro en un desgarro del canal anal. Cuando una fisura anal se cronifica, suele rodearse de dos formaciones acompañantes. En el extremo interno aparece una papila anal hipertrófica; en el extremo externo, el colgajo o hemorroide centinela; y entre ambos, el desgarro o úlcera propiamente dicho. Ese conjunto se conoce como tríada de Brodie y es la firma de que la fisura lleva tiempo instalada. La centinela, por tanto, rara vez viaja sola: forma parte de un cuadro mayor centrado en la fisura anal. No. Es un colgajo de piel, no un vaso dilatado. El nombre es un uso tradicional que se ha conservado, pero la lesión no comparte la naturaleza de las hemorroides. Términos como colgajo centinela o plicoma centinela describen mejor lo que es. Porque señala la posición de una fisura anal, igual que un vigía marca un punto. La palabra viene del italiano sentinella, el soldado de guardia. Hallar el colgajo en la exploración avisa de que existe una fisura más adentro. Es su consecuencia. El colgajo centinela se forma en el borde externo de una fisura que se ha vuelto crónica, junto con una papila hipertrófica en el borde interno. Los tres elementos componen la tríada de Brodie, propia de la fisura de larga evolución. En parte, porque ambos son pliegues de piel. La diferencia está en la compañía: el colgajo centinela acompaña a una fisura anal, mientras que el plicoma común puede ser solo un exceso de piel sin lesión asociada o el resto de una antigua trombosis. Consulte también la información clínica completa sobre la fisura anal Como la hemorroide centinela es la señal externa de una fisura anal crónica, puede consultar las causas, las manifestaciones y las opciones de atención en la información sobre fisura anal elaborada por el departamento de Cirugía General de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a la hemorroide centinela, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la hemorroide centinela
Por qué se llama centinela
La tríada de la fisura anal crónica
Preguntas frecuentes
¿La hemorroide centinela es de verdad una hemorroide?
¿Por qué recibe el nombre de centinela?
¿Qué relación tiene con la fisura anal?
¿Se puede confundir con un plicoma común?
Referencias
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