DICCIONARIO MÉDICO
Hemoglobinuria paroxística por frío
La hemoglobinuria paroxística por frío es una anemia hemolítica autoinmune poco frecuente en la que un anticuerpo especial se fija a los glóbulos rojos con el frío y provoca su destrucción al recuperarse la temperatura del cuerpo. Se conoce también como síndrome de Donath-Landsteiner, por los investigadores que la describieron, y aparece sobre todo en niños tras infecciones víricas. Es una forma de anemia hemolítica autoinmune, es decir, un cuadro en el que el propio sistema inmunitario produce anticuerpos contra los glóbulos rojos. Lo que la distingue es que ese anticuerpo actúa solo cuando la sangre se enfría. De ahí el apellido por frío. La hemoglobinuria que da nombre a la entidad aparece cuando la destrucción de hematíes es lo bastante intensa como para que la hemoglobina llegue a la orina. Su nombre alternativo, síndrome de Donath-Landsteiner, remite al mecanismo concreto que la causa: el anticuerpo de Donath-Landsteiner. En el diccionario existe una entrada específica sobre el síndrome de Donath-Landsteiner que aborda el epónimo con más detalle. La clave está en un autoanticuerpo peculiar, de tipo IgG, conocido como hemolisina bifásica. El adjetivo bifásico resume su comportamiento: necesita dos temperaturas distintas para completar su acción. En las zonas más frías del cuerpo, como las manos o la cara expuestas al ambiente, el anticuerpo se une a la superficie del glóbulo rojo. Ese anticuerpo va dirigido contra el antígeno P, una molécula presente en la membrana del hematíe. La segunda fase ocurre al regresar la sangre a las zonas centrales del cuerpo, donde la temperatura ronda los 37 grados. Con el recalentamiento, el complemento se activa sobre las células ya marcadas y las rompe dentro del vaso. El anticuerpo, por tanto, se fija en frío pero destruye en caliente. Esa disociación entre las dos fases es lo que se comprueba en la prueba de laboratorio que lleva el nombre de sus descubridores. Conviene separarla de otra enfermedad que también empeora con el frío, la que producen las crioaglutininas. En ese caso el anticuerpo es de tipo IgM y la destrucción de hematíes ocurre sobre todo fuera de los vasos, no dentro. Son cuadros distintos que a veces se confunden por compartir el desencadenante térmico. La historia de esta enfermedad es la de la propia inmunología. La relación entre las crisis de orina oscura y la exposición al frío ya se había advertido hacia 1865. El paso decisivo llegó en 1904, cuando Julius Donath y Karl Landsteiner identificaron el factor sérico responsable y demostraron que el organismo podía fabricar un anticuerpo contra sus propias células. Aquella observación contradecía la idea, entonces dominante, de que el cuerpo era incapaz de atacarse a sí mismo, y abrió el camino al concepto de autoinmunidad. En aquella época el cuadro se asociaba con frecuencia a la sífilis, muy prevalente entonces. Al controlarse esa infección con los antibióticos, la forma sifilítica prácticamente desapareció. Hoy la enfermedad se presenta sobre todo como un episodio agudo y transitorio en niños pequeños, después de infecciones víricas comunes. Su frecuencia estimada es baja, del orden de unos pocos casos por cada millón de personas al año. Porque el anticuerpo responsable solo se une al glóbulo rojo a temperaturas bajas. Al enfriarse la sangre en las zonas periféricas, el anticuerpo se fija; al recalentarse en el interior del cuerpo, se desencadena la destrucción. Julius Donath y Karl Landsteiner, en 1904. Su trabajo fue uno de los primeros en demostrar la existencia de autoanticuerpos y marcó un hito en la historia de la inmunología. Landsteiner recibiría más tarde el Premio Nobel por otros hallazgos. No. La hemoglobinuria paroxística nocturna se debe a un defecto adquirido de la membrana del glóbulo rojo, sin anticuerpos de por medio. La forma por frío es autoinmune y depende de la temperatura. Solo comparten parte del nombre. Contra el antígeno P de la superficie del hematíe. Es un autoanticuerpo de clase IgG con la particularidad de ser bifásico: se une en frío y destruye en caliente.Qué es la hemoglobinuria paroxística por frío
Un anticuerpo que trabaja en dos temperaturas
De la sífilis a las infecciones infantiles
Preguntas frecuentes sobre la hemoglobinuria paroxística por frío
¿Por qué influye el frío?
¿Quién describió esta enfermedad?
¿Es igual que la hemoglobinuria paroxística nocturna?
¿Contra qué va dirigido el anticuerpo?
Referencias
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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