DICCIONARIO MÉDICO

Grasa blanca

La grasa blanca es la denominación coloquial del tejido adiposo blanco, el principal depósito de energía del organismo. Compuesta mayoritariamente por triglicéridos almacenados en adipocitos uniloculares, la grasa blanca cumple además funciones de aislamiento térmico, protección mecánica de los órganos y regulación endocrina.

Qué es la grasa blanca

El adjetivo "blanca" se refiere al color amarillento pálido que presenta este tejido a simple vista, por contraste con la tonalidad oscura de la grasa parda. Los lípidos acumulados en forma de triglicéridos y la escasez relativa de mitocondrias y vasos sanguíneos explican ese aspecto claro. La grasa blanca representa el compartimento adiposo dominante en el ser humano adulto: en condiciones fisiológicas ocupa entre el 10 y el 30 % de la masa corporal total, con variaciones amplias según el sexo, la edad y el estado nutricional.

Cada adipocito blanco maduro contiene una sola gota lipídica de gran tamaño que desplaza el núcleo y el citoplasma hacia la periferia de la célula, un rasgo que los histólogos denominan morfología unilocular. Este diseño maximiza la capacidad de almacenamiento: un adipocito puede alcanzar entre 25 y 200 micrómetros de diámetro, y el lípido ocupa la práctica totalidad de su volumen.

De depósito pasivo a órgano endocrino

Durante la mayor parte del siglo XX, la grasa blanca se consideró poco más que un almacén inerte de calorías sobrantes. Esa visión cambió radicalmente en 1994, cuando el grupo de Jeffrey Friedman identificó la leptina, una hormona peptídica de 167 aminoácidos secretada casi en exclusiva por los adipocitos blancos. La leptina viaja al hipotálamo y comunica al cerebro el estado de las reservas energéticas del organismo, modulando el apetito y el gasto calórico. El hallazgo demostró que la grasa blanca es un tejido secretor activo, no un mero depósito.

En los años siguientes se descubrieron decenas de moléculas adicionales producidas por el tejido adiposo blanco. A este conjunto se le dio el nombre genérico de adipocinas (o adipocitocinas). La adiponectina, identificada a mediados de la década de 1990, mejora la sensibilidad a la insulina y posee propiedades antiinflamatorias; sus niveles circulantes descienden paradójicamente cuando la masa grasa aumenta en exceso. Otras adipocinas como la resistina, la interleucina 6 (IL-6) y el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-alfa) modulan la respuesta inmunitaria, la coagulación y el metabolismo de la glucosa, lo que convierte a la grasa blanca en la estructura endocrina con mayor superficie del organismo.

Distribución corporal y diferencias funcionales

No toda la grasa blanca se comporta igual. Los depósitos subcutáneos (situados bajo la piel de las extremidades, las caderas y los glúteos) tienen un perfil metabólico y secretor diferente del de los depósitos viscerales (que rodean los órganos abdominales en el mesenterio, el epiplón y la región retroperitoneal). La grasa visceral presenta una actividad lipolítica más elevada, libera ácidos grasos directamente al sistema portal hepático y secreta una proporción mayor de adipocinas proinflamatorias, lo que explica su asociación epidemiológica con la resistencia a la insulina y el riesgo cardiovascular.

Existen, además, depósitos menores con funciones localizadas: la grasa perirrenal sujeta y protege los riñones, la grasa orbitaria mantiene la posición del globo ocular, y la grasa epicárdica recubre la superficie del corazón con un papel aún objeto de investigación. La capacidad del organismo para expandir estos depósitos es notable: los adipocitos pueden aumentar de tamaño (hipertrofia) y, cuando la hipertrofia se agota, pueden generarse nuevos adipocitos a partir de precursores mesenquimales (hiperplasia).

Diferenciación con la grasa parda

Mientras que la grasa blanca almacena energía, la grasa parda la disipa en forma de calor. La diferencia radica en las mitocondrias: los adipocitos pardos contienen centenares de ellas, provistas de la proteína desacoplante 1 (termogenina o UCP1), que cortocircuita la síntesis de ATP y convierte el gradiente de protones en calor. La grasa blanca carece de UCP1 y posee muchas menos mitocondrias. En los últimos años se ha descrito un tercer tipo celular, el adipocito beige, que aparece dentro de los depósitos de grasa blanca cuando el organismo se expone al frío de forma sostenida y adquiere transitoriamente capacidad termogénica.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo decir "grasa blanca" que "tejido adiposo blanco"?

Sí. "Grasa blanca" es la expresión coloquial y "tejido adiposo blanco" la terminología histológica, pero ambas se refieren al mismo tejido.

¿Por qué el exceso de grasa blanca visceral se considera más perjudicial que el de grasa subcutánea?

Los depósitos viscerales drenan sus ácidos grasos directamente al hígado a través de la vena porta, lo que puede favorecer la esteatosis hepática y la resistencia a la insulina. La grasa subcutánea, por su parte, tiene un perfil secretor menos inflamatorio y no está conectada del mismo modo con la circulación portal. La distribución de la grasa importa, en ocasiones, tanto como su cantidad total.

¿Se puede convertir grasa blanca en grasa parda?

No exactamente. Lo que se ha observado en modelos animales y en estudios humanos preliminares es la aparición de adipocitos beige dentro de los depósitos de grasa blanca, un fenómeno inducido por la exposición al frío o por señales hormonales concretas. Estas células adquieren UCP1 y capacidad termogénica, pero no son adipocitos pardos clásicos: derivan de precursores distintos y pierden sus propiedades termogénicas cuando cesa el estímulo.

Referencias

  1. Kenhub. Tejido adiposo: definición, ubicación, función. Disponible en: https://www.kenhub.com/es/library/anatomia-es/tejido-adiposo
  2. Megías M, Molist P, Pombal MA. Tejidos animales: tejido adiposo. Atlas de Histología Vegetal y Animal, Universidad de Vigo. Disponible en: https://mmegias.webs.uvigo.es/guiada_a_adiposo.php
  3. Sánchez JC, Romero CR, Muñoz LV, Rivera RA. Funciones endocrinas del tejido adiposo. Rev Venez Endocrinol Metab. 2006;4(1). Disponible en: https://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1690-31102006000100003
  4. Elsevier. Tejido adiposo: heterogeneidad celular y diversidad funcional. Endocrinol Nutr. 2014. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-endocrinologia-nutricion-12-articulo-tejido-adiposo-heterogeneidad-celular-diversidad-S1575092213001411

Entradas relacionadas

  • Tejido adiposo blanco. Denominación histológica formal de la grasa blanca, con descripción de su arquitectura celular.
  • Grasa parda. Variedad de tejido adiposo rica en mitocondrias, especializada en generar calor mediante la termogenina.
  • Grasa. Concepto bioquímico general de los acilglicéridos, composición y tipos de ácidos grasos.
  • Tejido adiposo. Visión de conjunto del tejido conectivo especializado en el almacenamiento y la regulación de lípidos.

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