DICCIONARIO MÉDICO

Grasa parda

La grasa parda (también llamada grasa marrón) es la denominación coloquial del tejido adiposo pardo, un tipo de tejido adiposo especializado en la producción de calor (termogénesis) gracias a la elevada densidad de mitocondrias de sus adipocitos y a la presencia de la proteína desacoplante 1 (UCP1 o termogenina).

Qué es la grasa parda

El adjetivo "parda" o "marrón" alude al color oscuro que presentan estos depósitos grasos cuando se observan a simple vista, una tonalidad que se debe a la abundancia de mitocondrias (cuyos citocromos contienen hierro) y a la intensa vascularización del tejido. Conrad Gessner describió esta grasa en animales hibernantes ya en 1551, pero su función termogénica no se comprendió hasta la segunda mitad del siglo XX, cuando investigadores como Robert Smalley y Robert Dryer demostraron en 1963 que el tejido adiposo pardo del murciélago generaba calor durante el despertar de la hibernación.

A diferencia de la grasa blanca, que almacena energía en una única gota lipídica grande (vacuola unilocular), los adipocitos pardos contienen múltiples gotitas de lípidos dispersas por el citoplasma (vacuolas multiloculares) y un número de mitocondrias muy superior al de cualquier otro tipo celular del tejido adiposo. Es en esas mitocondrias donde reside la clave funcional de la grasa parda.

La termogenina y el mecanismo de producción de calor

En la mayoría de las células, las mitocondrias utilizan el gradiente de protones generado por la cadena respiratoria para sintetizar ATP a través de la ATP sintasa. La grasa parda rompe esa regla. La UCP1, insertada en la membrana mitocondrial interna, abre un canal alternativo por el que los protones regresan a la matriz sin pasar por la ATP sintasa, de modo que la energía del gradiente se disipa directamente como calor en lugar de almacenarse como ATP.

No se trata de un cortocircuito accidental. La activación de la UCP1 sigue una vía regulada con precisión: cuando la temperatura ambiental desciende, el sistema nervioso simpático libera noradrenalina, que actúa sobre los receptores adrenérgicos β3 de los adipocitos pardos y desencadena una cascada de señalización intracelular. Los triglicéridos almacenados en las gotitas lipídicas se hidrolizan, los ácidos grasos libres activan la UCP1, y la mitocondria comienza a producir calor a gran velocidad.

Distribución según la edad

Los recién nacidos poseen depósitos proporcionalmente abundantes de grasa parda en la región interescapular, a lo largo de la columna vertebral, alrededor de los grandes vasos y en la zona perirrenal. Esta distribución tiene una lógica fisiológica evidente: el neonato, incapaz todavía de tiritar para generar calor muscular, depende casi por completo de la termogénesis no temblorosa de la grasa parda para mantener su temperatura corporal durante las primeras semanas de vida.

Durante décadas se asumió que la grasa parda desaparecía en la edad adulta. Esa idea cambió en 2009, cuando varios grupos de investigación detectaron, mediante tomografía por emisión de positrones combinada con tomografía computarizada (PET-TC), depósitos metabólicamente activos de tejido adiposo pardo en adultos sanos, localizados sobre todo en las regiones supraclavicular y paravertebral. Los estudios del anatomista J. M. Heaton ya habían sugerido que el tejido persistía incluso en la octava década de la vida, pero la confirmación funcional in vivo fue la que relanzó el interés clínico por este tejido.

Adipocitos beige: un tercer jugador

La investigación reciente ha identificado un tipo celular intermedio, el adipocito beige (o "brite", del inglés brown-in-white), que se diferencia dentro de los depósitos de grasa blanca en respuesta a estímulos como la exposición al frío o ciertas señales hormonales. Estas células expresan UCP1 y adquieren capacidad termogénica, un fenómeno conocido en la literatura científica como browning. Los adipocitos beige no son idénticos a los pardos clásicos (derivan de precursores diferentes y pierden la expresión de UCP1 cuando cesa el estímulo), pero su existencia amplía el repertorio termogénico del organismo más allá de los depósitos pardos congénitos.

Preguntas frecuentes

¿Grasa parda y tejido adiposo pardo son lo mismo?

Sí. "Grasa parda" es la forma coloquial y "tejido adiposo pardo" (o "marrón") la denominación histológica. Ambas expresiones se refieren al mismo tejido.

¿La exposición al frío aumenta la cantidad de grasa parda en adultos?

Varios estudios han observado que la exposición regular a temperaturas ambientales bajas (entre 10 y 19 grados centígrados) incrementa la actividad metabólica y, en algunos casos, el volumen detectable de grasa parda en adultos. Cuando la temperatura ambiental supera los 24 grados de forma sostenida, la cantidad detectable tiende a reducirse. Estos hallazgos proceden en su mayoría de estudios de PET-TC con tamaños muestrales limitados, por lo que las conclusiones deben interpretarse con cautela.

¿Por qué la grasa parda interesa a la investigación en obesidad?

Porque su capacidad de quemar ácidos grasos y glucosa para producir calor representa un mecanismo de gasto energético independiente del ejercicio muscular. Un estudio publicado en Nature Medicine en 2021 (Becher y cols.) encontró que las personas con mayor actividad de grasa parda detectable en PET-TC tenían menor prevalencia de alteraciones metabólicas. La posibilidad de estimular farmacológicamente la termogénesis en la grasa parda o de inducir browning en la grasa blanca sigue siendo objeto de investigación activa, sin aplicaciones clínicas consolidadas por el momento.

Referencias

  1. Cascales Angosto M. Termogénesis. Real Academia Nacional de Farmacia. Disponible en: https://www.rade.es/imageslib/PUBLICACIONES/ARTICULOS/V1N1-CASCALES-TERMOGENESIS.pdf
  2. Lizcano F. Visita al renaciente, antes casi olvidado, tejido graso pardo. Rev Colomb Endocrinol Diabet Metab. Disponible en: https://revistaendocrino.org/index.php/rcedm/article/download/45/81/356
  3. Eroski Consumer. Grasa parda: qué es y cómo influye en el peso. Disponible en: https://www.consumer.es/salud/que-es-grasa-parda-influye-peso
  4. Central Lechera Asturiana. Activar el tejido adiposo pardo para combatir la obesidad. Disponible en: https://www.centrallecheraasturiana.es/nutricionysalud/actualidad/activar-el-tejido-adiposo-pardo-para-combatir-la-obesidad/

Entradas relacionadas

  • Tejido adiposo pardo. Denominación histológica formal de la grasa parda, con detalle de su arquitectura celular y distribución anatómica.
  • Termogenina. Proteína desacoplante 1 (UCP1) presente en las mitocondrias del tejido adiposo pardo, responsable de la producción de calor.
  • Grasa. Concepto bioquímico general de los acilglicéridos como sustancia y reserva energética.
  • Tejido adiposo blanco. Variedad de tejido adiposo especializada en el almacenamiento de energía en forma de triglicéridos.

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