DICCIONARIO MÉDICO
Glucosa-6-fosfatasa
La glucosa-6-fosfatasa (EC 3.1.3.9) es la enzima que cataliza la hidrólisis de la glucosa-6-fosfato en glucosa libre y fosfato inorgánico. Localizada en la membrana del retículo endoplásmico de los hepatocitos, las células renales y los enterocitos del intestino delgado, esta enzima constituye el paso final de la gluconeogénesis y de la glucogenólisis hepáticas, y resulta indispensable para el mantenimiento de la glucemia durante el ayuno. La glucosa-6-fosfatasa pertenece al grupo de las fosfatasas, enzimas que eliminan grupos fosfato de sus sustratos. Su nombre sistemático, glucosa-6-fosfato fosfohidrolasa, describe con precisión la reacción que cataliza: rompe el enlace éster entre el grupo fosfato y el carbono 6 de la glucosa, liberando la glucosa sin carga que podrá atravesar la membrana del hepatocito hacia el torrente sanguíneo. Un aspecto que la distingue de la mayoría de las enzimas del metabolismo glucídico es su localización. No se encuentra libre en el citoplasma, sino anclada en la cara luminal del retículo endoplásmico. Para que la reacción tenga lugar, la glucosa-6-fosfato debe ser transportada primero desde el citoplasma al interior del retículo mediante un transportador específico, denominado T1. Una vez dentro, la enzima la hidroliza, y los productos (glucosa y fosfato inorgánico) salen del retículo a través de otros transportadores (T2 y T3, respectivamente). Este sistema multicomponente se conoce como complejo glucosa-6-fosfatasa. Solo tres tejidos expresan glucosa-6-fosfatasa en cantidades funcionales: el hígado, la corteza renal y el epitelio del intestino delgado. La ausencia de esta enzima en el músculo esquelético explica por qué el glucógeno muscular no puede contribuir directamente a elevar la glucemia: la glucosa-6-fosfato generada en el músculo a partir de sus reservas de glucógeno solo puede consumirse localmente, entrando en la glucólisis para proporcionar energía a la propia fibra muscular. En el hígado, la glucosa-6-fosfatasa es la puerta de salida. Cada molécula de glucosa que el organismo necesita liberar a la sangre (ya sea procedente de la degradación del glucógeno o de la síntesis de novo por gluconeogénesis) pasa obligatoriamente por esta enzima. Sin ella, la glucosa-6-fosfato se acumularía en el hepatocito y no habría manera de exportarla. La deficiencia hereditaria de la glucosa-6-fosfatasa causa la glucogenosis tipo I, descrita histológicamente por Edgar von Gierke en 1929 y diagnosticada clínicamente por primera vez por Simon van Creveld en 1928. La enfermedad sigue un patrón de herencia autosómica recesiva y su incidencia se estima en torno a 1 de cada 100 000 nacidos vivos. Se distinguen al menos dos subtipos. En el tipo Ia, la mutación afecta al gen G6PC, situado en el cromosoma 17q21, que codifica la subunidad catalítica de la enzima. En el tipo Ib, el defecto reside en el transportador T1 (gen SLC37A4), que no logra introducir la glucosa-6-fosfato en el retículo endoplásmico. El resultado metabólico es similar en ambos casos: hipoglucemia grave en ayunas, acumulación de glucógeno en el hígado y los riñones, y desvío de la glucosa-6-fosfato hacia rutas alternativas que generan lactato y ácido úrico en exceso. Porque la función del glucógeno muscular no es mantener la glucemia, sino abastecer de combustible al propio músculo durante la contracción. Expresar glucosa-6-fosfatasa en el músculo permitiría que la glucosa escapase a la sangre en lugar de utilizarse localmente, lo que sería contraproducente para la fibra muscular durante el ejercicio. EC proviene de Enzyme Commission, la nomenclatura numérica de la Unión Internacional de Bioquímica y Biología Molecular. El primer dígito (3) indica que la enzima es una hidrolasa; el segundo (1), que actúa sobre enlaces éster; el tercero (3), que el sustrato es un éster fosfórico; y el cuarto (9) es el número de orden dentro de ese subgrupo. Parcialmente. El tratamiento nutricional de la glucogenosis tipo I se basa en comidas frecuentes y en la administración de almidón de maíz crudo (que libera glucosa de forma lenta y sostenida en el intestino), junto con una perfusión nasogástrica nocturna de glucosa en los casos más graves. Estas medidas no corrigen el defecto enzimático, pero amortiguan la hipoglucemia y reducen la producción excesiva de lactato y ácido úrico. Si desea profundizar en conceptos asociados a la glucosa-6-fosfatasa, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la glucosa-6-fosfatasa
Distribución tisular y significado fisiológico
Relación con la glucogenosis tipo I
Preguntas frecuentes
¿Por qué el músculo carece de glucosa-6-fosfatasa?
¿Qué significa la "E" y el "C" en el código EC 3.1.3.9?
¿Puede compensarse la falta de glucosa-6-fosfatasa con dieta?
Referencias
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