DICCIONARIO MÉDICO
Glomerulonefritis postestreptocócica
La glomerulonefritis postestreptocócica es una inflamación aguda de los glomérulos renales que aparece como complicación tardía de una infección por cepas nefritogénicas de estreptococo betahemolítico del grupo A (Streptococcus pyogenes). Constituye el prototipo de glomerulonefritis postinfecciosa y la causa más frecuente de glomerulonefritis aguda en la edad pediátrica. No cualquier infección estreptocócica produce esta complicación. Solo determinadas cepas, denominadas nefritogénicas, la desencadenan. Entre las que causan faringoamigdalitis, los serotipos 1, 2, 4 y 12 son los más implicados; entre las responsables de infecciones cutáneas (impétigo), los serotipos 49, 55, 57 y 60. Estas cepas portan proteína M y producen antígenos capaces de provocar una respuesta inmunitaria que, paradójicamente, daña el propio riñón del paciente. Una diferencia notable con la fiebre reumática: mientras que esta puede seguir a cualquier infección por estreptococo del grupo A y recidivar, la glomerulonefritis postestreptocócica no suele repetirse tras el episodio inicial. Entre la infección y la aparición del cuadro renal media un período de latencia que varía según la localización: de una a tres semanas tras una faringitis, de tres a seis tras una infección cutánea. Ese intervalo refleja el tiempo que el sistema inmunitario necesita para generar los anticuerpos que, al formar inmunocomplejos con los antígenos estreptocócicos, se depositan en el glomérulo y activan la cascada del complemento, particularmente la vía alternativa. La biopsia renal, que en niños con presentación clásica no suele ser necesaria, muestra un patrón de proliferación endocapilar difusa: las luces capilares aparecen ocupadas por células inflamatorias, sobre todo neutrófilos, junto con proliferación de células endoteliales y mesangiales. La inmunofluorescencia revela depósitos granulares de IgG y C3 en el mesangio y a lo largo de la pared capilar. El hallazgo ultraestructural más característico son los llamados "depósitos en joroba" (humps), depósitos subepiteliales electrodensos que asoman por encima de la membrana basal glomerular. La incidencia ha disminuido de forma marcada en los países de renta alta durante las últimas décadas, en paralelo al descenso de las infecciones estreptocócicas no tratadas. Las estimaciones actuales oscilan entre 2 y 4 casos por 100 000 habitantes y año en esas regiones. La situación es muy distinta en países de renta baja, donde se concentra el 97 % de los casos estimados a nivel mundial (cerca de 470 000 nuevos casos anuales). El grupo de edad más afectado sigue siendo el de 5 a 12 años, aunque en adultos mayores de 60 la enfermedad reaparece con cierta frecuencia, a menudo con curso más tórpido. Porque el término "postinfecciosa" engloba un grupo más amplio de causas (bacterianas no estreptocócicas, virales, parasitarias). La denominación "postestreptocócica" precisa que el agente desencadenante fue Streptococcus pyogenes, lo que tiene implicaciones en el estudio serológico y en el pronóstico. Variantes del estreptococo del grupo A que poseen antígenos con capacidad de generar inmunocomplejos nefritógenos. No todas las infecciones por este microorganismo conducen a glomerulonefritis; solo las provocadas por cepas de serotipos concretos. Es poco habitual. La inmunidad desarrollada frente a la cepa nefritogénica específica protege frente a recurrencias, a diferencia de lo que ocurre con la fiebre reumática, en la que las recaídas son frecuentes.Qué es la glomerulonefritis postestreptocócica
Perfil histológico
Evolución epidemiológica
Preguntas frecuentes
¿Por qué no se llama simplemente glomerulonefritis infecciosa?
¿Qué son las cepas nefritogénicas?
¿Puede repetirse?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026