DICCIONARIO MÉDICO
Glomerulonefritis membrano-proliferativa
La glomerulonefritis membranoproliferativa (GNMP) es un patrón de lesión glomerular que combina dos alteraciones visibles al microscopio óptico: el engrosamiento de la membrana basal del glomérulo y la proliferación de células mesangiales. Su clasificación ha experimentado un cambio profundo en los últimos años. El nombre condensa las dos lesiones que definen el patrón: membrano-, por el engrosamiento de la membrana basal glomerular, y -proliferativa, por el aumento de celularidad en el mesangio. La interposición de prolongaciones citoplásmicas de las células mesangiales entre el endotelio y la membrana basal produce un aspecto característico en "doble contorno" o "vía de tren" con la tinción de plata, que es el sello histológico de esta entidad. La mayoría de los casos tienen un origen secundario: infecciones crónicas (hepatitis C, sobre todo), enfermedades autoinmunitarias, gammapatías monoclonales o trastornos del complemento. Las formas primarias o idiopáticas son poco frecuentes. Durante décadas, la GNMP se clasificó en tres tipos según la localización de los depósitos electrodensos observados con microscopía electrónica: tipo I (depósitos subendoteliales y mesangiales), tipo II (depósitos intramembranosos, conocida como enfermedad por depósitos densos) y tipo III (depósitos subendoteliales y subepiteliales). Este esquema, aunque útil para el patólogo, no reflejaba los mecanismos patogénicos subyacentes. En 2010 se propuso una reclasificación basada en la inmunofluorescencia de la biopsia, que separa dos grandes categorías según la composición de los depósitos glomerulares. La primera agrupa las formas mediadas por inmunocomplejos: la inmunofluorescencia muestra depósito de inmunoglobulinas (IgG, IgM) junto con complemento, y el estudio etiológico debe buscar infecciones, enfermedades autoinmunitarias o gammapatías subyacentes. La segunda categoría corresponde a las formas mediadas por complemento, en las que los depósitos contienen C3 de manera predominante o exclusiva, sin inmunoglobulinas. Este grupo incluye la glomerulopatía C3 y la enfermedad por depósitos densos (el antiguo tipo II), y obliga a investigar alteraciones genéticas o adquiridas de la vía alternativa del complemento. La distinción tiene consecuencias directas sobre el abordaje, ya que algunos pacientes con activación descontrolada del complemento pueden beneficiarse de terapias dirigidas contra componentes de esa cascada. Porque la clasificación clásica (tipos I, II y III) agrupaba enfermedades con mecanismos patogénicos distintos bajo un mismo paraguas histológico. Al separar las formas mediadas por inmunocomplejos de las mediadas por complemento, el nuevo esquema orienta de manera más precisa la búsqueda etiológica y las opciones terapéuticas. La infección crónica por el virus de la hepatitis C es una de las causas secundarias más reconocidas, especialmente de las formas mediadas por inmunocomplejos. En muchos de estos pacientes se detectan crioglobulinas circulantes que se depositan en el glomérulo y activan el complemento por la vía clásica. Una entidad de reconocimiento relativamente reciente que se define por depósitos glomerulares de C3 con ausencia o escasez de inmunoglobulinas. Se origina por una activación excesiva de la vía alternativa del complemento, ya sea por mutaciones genéticas en factores reguladores o por autoanticuerpos (como los llamados factores nefríticos C3).Qué es la glomerulonefritis membranoproliferativa
De la clasificación clásica a la actual
Preguntas frecuentes
¿Por qué cambió la clasificación?
¿Qué relación tiene con la hepatitis C?
¿Qué es la glomerulopatía C3?
Referencias
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