DICCIONARIO MÉDICO

Gasometría

La gasometría es un técnica analítica que mide las presiones parciales de oxígeno (PaO₂) y de dióxido de carbono (PaCO₂), el pH y la concentración de bicarbonato (HCO₃⁻) en una muestra de sangre, generalmente arterial. Permite evaluar la eficacia del intercambio gaseoso pulmonar y el estado del equilibrio ácido-base del organismo.

Qué es la gasometría

El término gasometría se compone del latín científico gas (acuñado a su vez por Van Helmont en 1640 a partir del griego χάος, kháos) y del griego -μετρία (-metría, de μέτρον, métron, medida): literalmente, medición de gases. En su acepción clínica, designa la determinación cuantitativa de los gases disueltos en sangre y del pH sanguíneo mediante electrodos específicos integrados en un analizador automatizado, el gasómetro.

Se trata de una de las pruebas más solicitadas en medicina de urgencias, cuidados intensivos y neumología, porque ofrece en segundos una fotografía del estado respiratorio y metabólico del paciente. La oximetría de pulso solo informa de la saturación de oxígeno de la hemoglobina. La gasometría va mucho más allá: proporciona la PaCO₂, el pH, el bicarbonato y, en los equipos actuales, parámetros adicionales como electrolitos, lactato, hemoglobina total y fracciones de hemoglobinas anómalas (carboxihemoglobina, metahemoglobina).

Desarrollo histórico de la técnica

La posibilidad de medir gases en sangre de forma clínicamente útil surgió en la década de 1950, impulsada por una urgencia médica concreta: la epidemia de poliomielitis que afectó a Europa, y en particular a Dinamarca, entre 1952 y 1953. Los pacientes con parálisis de la musculatura respiratoria morían en los pulmones de acero sin que los médicos tuvieran forma objetiva de saber cuánto CO₂ retenían. El profesor Poul Astrup, en el Rigshospitalet de Copenhague, adaptó los medidores de pH de la empresa Radiometer para determinar el pH de muestras sanguíneas y, a partir de ahí, estimar la PCO₂ mediante un método de equilibrio que más tarde se conocería como la técnica de Astrup.

En 1954, Leland Clark diseñó en Estados Unidos un electrodo polarográfico capaz de medir directamente la presión parcial de oxígeno en una muestra líquida. La combinación del electrodo de pH (tipo Sørensen), el electrodo de CO₂ (tipo Severinghaus, basado en el principio de Stow) y el electrodo de O₂ de Clark dio lugar, ya en la década de 1960, a los primeros analizadores de gases en sangre integrados. Radiometer comercializó el primero de amplia difusión, desarrollado con Astrup en Copenhague.

Tipos de gasometría según el origen de la muestra

La gasometría arterial es la variante de referencia. La muestra se obtiene por punción de una arteria periférica, habitualmente la arteria radial en la muñeca, aunque también pueden utilizarse la arteria humeral o la femoral. Antes de la punción radial, se recomienda comprobar la permeabilidad del arco palmar (clásicamente mediante la maniobra de Allen) para asegurar que la mano mantiene irrigación colateral por la arteria cubital.

La gasometría venosa utiliza sangre de una vena periférica o central. No refleja el intercambio gaseoso pulmonar con la misma precisión que la arterial, pero su pH y su bicarbonato mantienen una correlación aceptable con los valores arteriales en muchas situaciones clínicas, lo que la convierte en una alternativa menos dolorosa cuando la pregunta principal no es la oxigenación sino el estado ácido-base.

Existe también la gasometría capilar, obtenida por lancetazo en el talón o en el dedo. Se emplea sobre todo en neonatología, donde la punción arterial repetida plantea dificultades técnicas y riesgos proporcionalmente mayores.

Parámetros que proporciona el gasómetro

El equipo mide directamente tres variables mediante electrodos electroquímicos: el pH, la PaO₂ y la PaCO₂. A partir de esas tres mediciones, el analizador calcula de forma derivada el bicarbonato (mediante la ecuación de Henderson-Hasselbalch), el exceso de base y la saturación de oxígeno estimada. Los analizadores modernos incorporan además sensores para sodio, potasio, cloro, calcio ionizado, glucosa, lactato, hemoglobina total y cooximetría (que diferencia la oxihemoglobina de la carboxihemoglobina y la metahemoglobina).

Todo el proceso, desde la inyección de la muestra hasta la emisión del resultado, se completa en menos de un minuto. Esa rapidez es lo que hace de la gasometría una herramienta indispensable en el ámbito de la atención al paciente crítico.

Preguntas frecuentes

¿De dónde procede la palabra gasometría?

Del latín científico gas (Van Helmont, 1640, a partir del griego χάος) y del sufijo griego -metría (μέτρον, medida). Literalmente: medición de gases. En su origen, el término se aplicaba a la medición del volumen de gases en química; su restricción al análisis de gases en sangre es una extensión moderna, consagrada por el uso clínico a partir de la segunda mitad del siglo XX.

¿La punción de la arteria duele más que una extracción de sangre venosa?

Generalmente sí. Las arterias tienen más terminaciones nerviosas en su pared que las venas, y la aguja debe atravesar tejido más profundo. La molestia varía entre pacientes, pero suele describirse como un dolor breve y punzante, seguido de una sensación pulsátil. La aplicación previa de anestésico local reduce la molestia de forma considerable.

¿Se puede evaluar la oxigenación sin gasometría?

Parcialmente. La oximetría de pulso permite estimar la saturación de oxígeno de la hemoglobina de forma no invasiva y continua. Sin embargo, no informa sobre la PaCO₂, el pH ni el bicarbonato, por lo que no puede sustituir a la gasometría cuando se necesita una valoración completa del intercambio gaseoso y del equilibrio ácido-base.

¿Quién desarrolló el primer analizador clínico de gases en sangre?

El profesor Poul Astrup, en el Rigshospitalet de Copenhague, durante la epidemia de poliomielitis de los años 1952-1953. La empresa danesa Radiometer construyó el primer equipo comercial basado en su método. El electrodo de oxígeno, pieza complementaria necesaria para la gasometría tal como hoy la conocemos, fue diseñado por Leland Clark en 1954.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Gasometría arterial. MedlinePlus en español. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003855.htm
  2. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Prueba de gasometría arterial. MedlinePlus en español. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/pruebas-de-laboratorio/prueba-de-gasometria-arterial/
  3. Radiometer Medical. Historia de los análisis de gases en sangre y Radiometer. Disponible en: radiometer.es
  4. Wood KL. Medición del intercambio gaseoso. Manual MSD, versión para profesionales. Disponible en: msdmanuals.com

Entradas relacionadas

  • Gas en sangre arterial: gases disueltos en la sangre arterial cuyas presiones parciales mide la gasometría.
  • Gas alveolar: mezcla gaseosa en el interior del alvéolo con la que la sangre capilar se equilibra.
  • Gradiente alvéolo-arterial: diferencia de presión de O₂ entre el alvéolo y la sangre arterial, calculada a partir de la gasometría.
  • Acidosis: trastorno del equilibrio ácido-base cuya detección y clasificación dependen de la gasometría.
  • Alcalosis: trastorno inverso a la acidosis, también identificado y tipificado mediante gasometría.

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