DICCIONARIO MÉDICO
Fractura del raquis lumbar
La fractura del raquis lumbar es una rotura de una o varias vértebras del segmento lumbar de la columna vertebral (L1 a L5). Puede originarse por traumatismos de alta energía o, en pacientes con hueso debilitado, por fuerzas mínimas. La unión toracolumbar (T11-L2) concentra la mayor parte de estas lesiones. El raquis lumbar soporta la mayor parte de la carga axial del tronco. Sus cinco vértebras, las más voluminosas de toda la columna, están diseñadas para resistir fuerzas de compresión considerables. Cuando esas fuerzas superan la capacidad del hueso, ya sea por la magnitud del traumatismo o por la fragilidad del tejido óseo, se produce la fractura. Del griego ῥάχις (rháchis, "espina dorsal, columna") y del latín lumbāris, derivado de lumbus ("lomo"). La voz raquis se emplea en anatomía como sinónimo de columna vertebral desde los textos hipocráticos. La razón de que la zona toracolumbar acumule tantas fracturas reside en la transición biomecánica que se produce en ese tramo. Las vértebras torácicas están estabilizadas por las costillas, que actúan como tirantes laterales. Al llegar a T12-L1, esa protección desaparece y la columna pasa bruscamente de un segmento rígido a otro flexible. Cualquier fuerza axial o en flexión se concentra en esa bisagra anatómica. Denis describió en 1983 un modelo de tres columnas que sigue siendo útil para valorar la estabilidad de estas lesiones: la columna anterior (cuerpo vertebral y ligamento longitudinal anterior), la columna media (muro posterior del cuerpo y ligamento longitudinal posterior) y la columna posterior (arco vertebral, ligamentos interespinoso y supraespinoso). Que la fractura afecte solo a la columna anterior o se extienda a la media y la posterior determina en gran medida su potencial de inestabilidad. Las fracturas de este segmento se agrupan según la dirección de la fuerza y el patrón de daño óseo. La fractura por compresión, la más habitual, colapsa la parte anterior del cuerpo vertebral y genera un aspecto en cuña visible en la radiografía lateral. Una variante más grave es la fractura por estallido, en la que todo el cuerpo se fragmenta y parte del hueso puede desplazarse hacia el canal medular. Las fracturas por flexión-distracción (fractura de Chance) se producen cuando la columna se dobla alrededor de un eje, como ocurre al frenar bruscamente con el cinturón de seguridad colocado solo sobre la pelvis. El mecanismo abre la columna posterior por tracción mientras comprime la anterior, separando las estructuras ligamentosas y óseas como las páginas de un libro. En el extremo de gravedad se sitúan las fracturas-luxación, con desplazamiento de un segmento vertebral sobre otro y riesgo elevado de lesión neurológica. Porque marca la frontera entre la rigidez de la jaula torácica y la movilidad de la columna lumbar. El cambio brusco de comportamiento mecánico convierte esa zona en un punto de concentración de esfuerzos ante cualquier carga axial o flexión forzada. En pacientes ancianos puede pasar inadvertida. Las fracturas por compresión sobre hueso debilitado provocan a veces un dolor lumbar que se atribuye erróneamente a una contractura muscular o a un proceso degenerativo. No. La médula espinal termina habitualmente a la altura de L1-L2; por debajo discurren las raíces nerviosas de la cola de caballo. Una fractura lumbar baja (L3-L5) puede lesionar raíces nerviosas individuales, pero no la médula propiamente dicha.Qué es una fractura del raquis lumbar
Biomecánica de la región lumbar
Clasificación morfológica
Preguntas frecuentes
¿Por qué la unión toracolumbar es tan vulnerable?
¿Se confunde con un simple dolor de espalda?
¿Afecta siempre a la médula espinal?
Referencias
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