DICCIONARIO MÉDICO
Flebodinamometría
La flebodinamometría es la técnica de medición directa de la presión venosa durante el ejercicio, realizada mediante la inserción de una aguja conectada a un transductor de presión en una vena superficial del pie. Permite evaluar la función de la bomba muscular de la pantorrilla y el grado de hipertensión venosa ambulatoria. El nombre reúne tres raíces griegas: φλέψ, φλεβός (phléps, phlebós, «vena»), δύναμις (dýnamis, «fuerza» o «presión») y μέτρον (métron, «medida»). Literalmente, significa «medición de la presión en las venas». En la literatura anglosajona se emplea con frecuencia el término ambulatory venous pressure measurement (AMVP) como sinónimo. La prueba consiste en canalizar una vena dorsal del pie con una aguja fina conectada a un transductor electrónico de presión. Con el paciente de pie e inmóvil, se registra primero la presión hidrostática basal, que en condiciones normales equivale aproximadamente a la altura de la columna de sangre entre el pie y la aurícula derecha. A continuación se le pide que realice una serie de flexiones de tobillo o movimientos de puntillas. Cada contracción de la musculatura gemelar comprime las venas profundas de la pierna, expulsa sangre hacia el corazón y reduce la presión en el pie. El transductor recoge esa caída y la velocidad de recuperación posterior. En una persona con venas sanas y válvulas competentes, la presión venosa en el dorso del pie desciende notablemente durante la marcha o los ejercicios de flexión, porque las válvulas impiden que la sangre refluya. Cuando las válvulas son insuficientes o existe una obstrucción del retorno venoso profundo, la caída de presión es escasa o nula y el tiempo de recuperación se acorta: la columna de sangre se restablece con rapidez. Esta hipertensión venosa ambulatoria sostenida es el denominador común fisiopatológico de la insuficiencia venosa crónica y guarda correlación directa con la gravedad de las lesiones cutáneas. Durante décadas, la flebodinamometría se consideró el patrón de referencia para cuantificar la función de la bomba venosa. El protocolo que se estandarizó en los años setenta, bajo la dirección de Andrew Nicolaides, sigue siendo la base metodológica de los estudios publicados hasta hoy. Su carácter invasivo limita su empleo clínico cotidiano. La pletismografía de aire y la fotopletismografía proporcionan información funcional comparable de forma no invasiva, por lo que han desplazado a la flebodinamometría de la práctica diaria. No obstante, la medición directa de la presión venosa ambulatoria conserva su papel en protocolos de investigación y en casos complejos donde las técnicas volumétricas no permiten resolver el diagnóstico diferencial de la hipertensión venosa. La vena dorsal del pie se sitúa en el punto más distal de la columna hidrostática, donde los efectos de la gravedad y del reflujo valvular se manifiestan con mayor intensidad. Medir ahí proporciona la información más representativa sobre la eficacia del retorno venoso de toda la extremidad. No. La presión venosa central se registra en la vena cava superior o la aurícula derecha y refleja la precarga cardíaca. La flebodinamometría mide la presión en una vena periférica del pie durante el movimiento, y lo que evalúa es la competencia del sistema valvular y la bomba muscular de la pierna. Rara vez. La ecografía dúplex y la pletismografía ofrecen datos equivalentes sin necesidad de punción venosa, por lo que la flebodinamometría ha quedado reservada a la investigación y a situaciones clínicas concretas en las que las pruebas no invasivas resultan insuficientes.Qué es la flebodinamometría
Significado hemodinámico
Situación actual
Preguntas frecuentes
¿Por qué se mide la presión en una vena del pie y no en otra localización?
¿Es lo mismo que medir la presión venosa central?
¿Se utiliza todavía como prueba de primera línea?
Referencias
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