DICCIONARIO MÉDICO
Flebografía
La flebografía, también denominada venografía, es una técnica de imagen radiológica que permite visualizar el sistema venoso tras la inyección de un medio de contraste radiopaco. Se emplea sobre todo en el estudio de las extremidades inferiores y la pelvis. El vocablo procede del griego φλέψ, φλεβός (phléps, phlebós, «vena») y γράφειν (gráphein, «escribir» o «registrar»). En sentido estricto, la flebografía designa la obtención de imágenes de las venas mediante rayos X y un agente de contraste yodado. El sinónimo «venografía» emplea la raíz latina vena en lugar de la griega, pero ambos términos se usan de forma intercambiable en la literatura médica. Conviene no confundir la flebografía con el flebograma, que es el trazado gráfico del pulso venoso, una exploración de naturaleza diferente. En 1923, los médicos alemanes Joseph Berberich y Samson Hirsch publicaron la primera visualización radiográfica del sistema venoso en un ser humano vivo. Inyectaron una solución acuosa de bromuro de estroncio en una vena del brazo y obtuvieron las primeras imágenes venosas con valor diagnóstico. La técnica era rudimentaria y el contraste resultaba irritante, por lo que cayó en desuso hasta que los medios de contraste urográficos, introducidos a finales de la década de 1920, abrieron un camino más seguro. Fue el cirujano portugués Reynaldo dos Santos quien, en 1938, sistematizó la flebografía ascendente de las extremidades inferiores tal como se practica en concepto hasta hoy: inyección de contraste en una vena dorsal del pie con el paciente inclinado, para que la gravedad dirija el flujo a través del sistema venoso profundo. A partir de los años sesenta, la flebografía de contraste se consolidó como prueba de referencia para el diagnóstico de la trombosis venosa profunda y mantuvo esa posición durante más de tres décadas. Junto a la flebografía convencional con contraste yodado y fluoroscopia, se han desarrollado variantes que prescinden de la radiación ionizante o que combinan la imagen venosa con otras técnicas de sección transversal. La venografía por resonancia magnética obtiene imágenes de las venas mediante campos magnéticos y, en algunos protocolos, puede realizarse sin inyectar contraste. La venografía por tomografía computarizada aprovecha la fase venosa de un estudio con contraste intravenoso para reconstruir el árbol venoso en tres dimensiones. Con la generalización de la ecografía dúplex a partir de la década de 1980, las indicaciones de la flebografía convencional se redujeron de forma marcada. Hoy se reserva para situaciones en las que la ecografía no resulta concluyente, para la planificación de procedimientos endovasculares complejos o para la evaluación de la circulación venosa pélvica, territorios donde la ventana acústica es limitada. Porque durante décadas fue la única prueba capaz de demostrar con certeza la presencia o ausencia de un trombo en las venas profundas. Las demás técnicas de imagen se validaban comparándose con ella. Sí. Requiere canalizar una vena e inyectar contraste yodado, lo que conlleva posibles reacciones al medio de contraste y exposición a radiación. Esta naturaleza invasiva es precisamente la razón por la que ha sido desplazada como prueba de primera línea por la ecografía. En la práctica clínica actual, la imagen resultante de una flebografía se denomina habitualmente «venograma» o simplemente «imagen flebográfica». El término flebograma se reserva con más propiedad para el registro gráfico del pulso venoso yugular, aunque algunos textos lo emplean también para la imagen radiológica. Esa doble acepción es fuente frecuente de confusión.Qué es la flebografía
Origen e hitos técnicos
Modalidades
Preguntas frecuentes
¿Por qué se dice que la flebografía fue «patrón de referencia» del diagnóstico venoso?
¿Es un procedimiento invasivo?
¿La imagen obtenida se llama flebograma?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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