DICCIONARIO MÉDICO
Fiebre del heno
Fiebre del heno es el nombre popular, hoy desaconsejado en la terminología médica, que se da a la rinitis alérgica estacional. El cuadro consiste en una reacción del sistema inmunitario frente al polen de gramíneas, árboles u otras plantas, y se manifiesta con estornudos, congestión nasal, lagrimeo y picor ocular. Ni produce fiebre verdadera ni guarda relación directa con el heno. La denominación fiebre del heno (en inglés, hay fever) designa desde el siglo XIX la forma estacional de la rinitis alérgica: una inflamación de la mucosa nasal provocada por la inhalación de partículas de polen. Al entrar en contacto con la mucosa de una persona sensibilizada, el polen desencadena la liberación de histamina y otros mediadores inflamatorios, responsables de los síntomas característicos. El nombre resulta doblemente inexacto. Por un lado, la temperatura corporal no suele elevarse: los pacientes presentan estornudos repetidos, rinorrea acuosa, obstrucción nasal y conjuntivitis con picor, pero rara vez fiebre. Por otro, el agente causal no es el heno como tal, sino el polen que flota en el aire durante la temporada en que se siega y recoge la hierba. La coincidencia temporal entre los síntomas y la cosecha de heno hizo que la cultura popular atribuyera la causa al propio forraje. En 1819, el médico y fisiólogo británico John Bostock (1773-1846) presentó ante la Medical and Chirurgical Society de Londres un trabajo titulado Case of a Periodical Affection of the Eyes and Chest. El estudio describía un cuadro que Bostock padecía desde los ocho años: cada verano, durante semanas, sufría ataques de estornudos violentos, lagrimeo copioso y sensación de peso en el pecho. El propio Bostock era su único paciente. Nueve años después, tras reunir otros 28 casos, propuso el nombre catarrhus aestivus (catarro estival), convencido de que el calor del sol, y no el heno, era la causa del problema. La expresión hay fever ya circulaba entre el público desde al menos 1828, cuando el médico James MacCulloch la empleó en un texto sobre el tema, y acabó imponiéndose al latinismo de Bostock. La demostración de que el verdadero culpable era el polen no llegaría hasta 1873, con los experimentos del cirujano Charles Harrison Blackley, que capturó granos de polen con cometas elevadas a distintas alturas y reprodujo los síntomas al aplicarlos sobre su propia mucosa nasal. La rinitis alérgica se clasifica hoy en dos formas según la duración de los síntomas. La forma estacional (la que históricamente recibió el nombre de fiebre del heno) depende de la polinización y varía según la geografía y la estación del año: gramíneas en primavera, olivo y plátano de sombra entre abril y junio en la península ibérica, por ejemplo. La forma perenne, en cambio, se mantiene a lo largo de todo el año porque sus desencadenantes (ácaros del polvo, epitelio de animales domésticos, esporas de hongos) están presentes en el ambiente interior. Ambas comparten mecanismo inmunológico, mediado por inmunoglobulina E, y pueden coexistir en un mismo paciente. El nombre es anterior al conocimiento del mecanismo alérgico. En el siglo XIX, muchos cuadros con malestar general se englobaban bajo la palabra fiebre, aunque no hubiera elevación de la temperatura. Cuando Bostock describió el catarro estival, el público ya había asociado los síntomas con la temporada de siega del heno, y la etiqueta popular se consolidó antes de que la medicina pudiera corregirla. No del todo. Fiebre del heno se refiere solo a la forma estacional provocada por polen. La rinitis alérgica es un concepto más amplio que incluye también la forma perenne (desencadenada por ácaros, epitelios animales u hongos) y las formas mixtas. El término médico vigente es rinitis alérgica estacional. Charles Harrison Blackley, cirujano de Mánchester, en 1873. Mediante experimentos meticulosos con granos de polen aplicados sobre la piel y la mucosa nasal, y con capturas de polen atmosférico a distintas alturas usando cometas, probó que la concentración de polen en el aire era proporcional a la intensidad de los síntomas.Qué es la fiebre del heno
Origen histórico del término
Diferencia con la rinitis alérgica perenne
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama "fiebre" si no produce fiebre?
¿Es lo mismo rinitis alérgica que fiebre del heno?
¿Quién demostró que la causa era el polen?
Referencias
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