DICCIONARIO MÉDICO
Extensión supraselar
La extensión supraselar designa el crecimiento de una masa intracraneal originada en la silla turca hacia el espacio situado por encima de ella. En la práctica, el término aparece sobre todo en informes de resonancia magnética para describir cómo un macroadenoma hipofisario u otra lesión selar se propaga en dirección craneal y comprime el quiasma óptico. El prefijo supra- (del latín, «por encima de») define la posición de este compartimiento anatómico. La región supraselar ocupa la cisterna del mismo nombre, un espacio subaracnoideo situado inmediatamente por encima del diafragma selar, la lámina de duramadre que cierra la silla turca por su cara superior. En condiciones normales, este espacio alberga el quiasma óptico, el tallo hipofisario (infundíbulo), la parte inferior del hipotálamo y el suelo del tercer ventrículo. Cuando un tumor hipofisario crece lo suficiente, eleva o perfora el diafragma selar y penetra en la cisterna supraselar. Si la masa adquiere forma bilobulada por la constricción que ejerce el diafragma a modo de cinturón, el radiólogo la describe con la imagen clásica de «muñeco de nieve» o «reloj de arena». La consecuencia clínica más característica de la extensión supraselar es la compresión del quiasma óptico. Las fibras que se decusan en el quiasma proceden de las hemirretinas nasales de ambos ojos, de modo que su compresión produce un defecto campimétrico bilateral: la hemianopsia bitemporal, en la que el paciente pierde la visión del campo temporal de cada ojo. Ese hallazgo en una campimetría computarizada obliga a descartar una lesión de la región selar. Si la masa continúa creciendo en sentido craneal, puede comprimir el suelo del tercer ventrículo y obstruir la circulación del líquido cefalorraquídeo, lo que da lugar a una hidrocefalia obstructiva. Los tumores de gran volumen llegan incluso a desplazar el hipotálamo e interferir con funciones neuroendocrinas como la regulación térmica, la sed o el ciclo vigilia-sueño. No. Los microadenomas (menores de 10 mm) se mantienen dentro de la silla turca. La extensión supraselar es propia de los macroadenomas que han superado los límites óseos y meníngeos de la fosa hipofisaria. El grado de extensión depende del tamaño del tumor, de la conformación del diafragma selar y de la velocidad de crecimiento. La dirección. Supraselar es hacia arriba, en contacto con el quiasma óptico y el tercer ventrículo. Paraselar es hacia los lados, en dirección a los senos cavernosos. Un macroadenoma voluminoso puede crecer en ambas direcciones a la vez, y es frecuente que los informes radiológicos describan ambas extensiones en el mismo paciente. Sí. Los craneofaringiomas, los meningiomas del tubérculo selar y los quistes de la bolsa de Rathke son lesiones que ocupan la cisterna supraselar sin originarse en la hipófisis propiamente dicha. La resonancia magnética ayuda a distinguirlas, entre otros criterios, por la posición de la glándula y el patrón de captación de contraste.Qué es la región supraselar
Repercusión sobre las vías visuales
Preguntas frecuentes
¿Todos los adenomas hipofisarios presentan extensión supraselar?
¿Qué diferencia hay entre extensión supraselar y extensión paraselar?
¿Puede una lesión supraselar no ser un adenoma?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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