DICCIONARIO MÉDICO
Etiocolanolona
La etiocolanolona (3α-hidroxi-5β-androstan-17-ona) es un metabolito endógeno de la testosterona y la androstenediona. Pertenece al grupo de los 17-cetosteroides urinarios y se origina predominantemente en la corteza suprarrenal, aunque también procede del metabolismo testicular. Carece de actividad androgénica significativa, pero posee una propiedad singular: la capacidad de inducir fiebre cuando se acumula en forma no conjugada en el plasma humano. La etiocolanolona es el isómero 5β-reducido de la androsterona (que es el isómero 5α). Ambas moléculas son productos finales del catabolismo de los andrógenos, pero se diferencian en la configuración espacial del anillo A del núcleo esteroideo. Esa diferencia, aparentemente menor (la orientación de un solo hidrógeno en el carbono 5), tiene consecuencias biológicas notables: la androsterona carece de efecto pirogénico, mientras que la etiocolanolona es capaz de provocar fiebre elevada en humanos. El metabolismo de la testosterona y la androstenediona genera etiocolanolona a través de la enzima Δ4-3-cetoesteroide 5β-reductasa (AKR1D1), que cataliza la reducción del doble enlace del anillo A en configuración 5β. La etiocolanolona resultante se conjuga con ácido glucurónico en el hígado y se excreta por la orina. Su determinación en orina de 24 horas forma parte del perfil de 17-cetosteroides, un análisis clásico en endocrinología que orienta sobre la actividad androgénica suprarrenal y gonadal. En 1957, Attallah Kappas y sus colaboradores del NIH describieron que la inyección intramuscular de etiocolanolona en voluntarios sanos provocaba fiebre alta (hasta 39-40 °C) en un plazo de 4 a 12 horas, con defervescencia igualmente rápida. El hallazgo fue inesperado: un metabolito esteroideo que se consideraba inerte resultó ser un pirógeno potente. Philip K. Bondy, en Yale, propuso en 1958 que la acumulación de etiocolanolona no conjugada en plasma podía ser responsable de algunos cuadros de fiebre periódica sin causa infecciosa aparente. La entidad clínica recibió el nombre de «fiebre por etiocolanolona». El mecanismo parece implicar la liberación de pirógeno endógeno (interleucina 1, según se demostró más tarde) desde los leucocitos expuestos al esteroide. Estudios posteriores matizaron el alcance del concepto: en 1969, George y colaboradores no lograron demostrar una correlación consistente entre los niveles plasmáticos de etiocolanolona libre y los episodios febriles en pacientes con fiebre periódica de origen desconocido. El efecto pirogénico de la etiocolanolona parece ser específico de la especie humana. Los intentos de reproducirlo en modelos animales habituales fracasaron. La androsterona, su epímero 5α, no provoca fiebre. Tampoco la etiocolanolona conjugada con glucurónido posee actividad termogénica, lo que explica que, en condiciones normales, la conjugación hepática impida que el metabolito circule en cantidades capaces de generar una respuesta febril. No. Es un metabolito de degradación de hormonas androgénicas. Carece de actividad androgénica relevante y no actúa sobre el receptor de andrógenos de forma significativa. Su interés biológico reside en su efecto pirogénico, no hormonal. La diferencia estructural entre ambas es la configuración del hidrógeno en el carbono 5 del núcleo esteroideo: 5β en la etiocolanolona, 5α en la androsterona. Esa modificación cambia la geometría tridimensional de la molécula lo suficiente como para que la etiocolanolona sea reconocida por los leucocitos humanos e induzca la liberación de pirógeno endógeno, mientras que la androsterona no desencadena esa respuesta. En la práctica clínica actual ha quedado como una entidad histórica. El concepto tuvo su mayor vigencia entre 1958 y la década de 1970. Los avances en el conocimiento de las fiebres periódicas hereditarias (fiebre mediterránea familiar, síndrome de hiper-IgD y otras autoinflamatorias) absorbieron buena parte de los casos que antes se atribuían a la etiocolanolona, y el diagnóstico específico de fiebre por etiocolanolona apenas se plantea ya en la práctica habitual. Si desea ampliar información sobre el metabolismo androgénico y los esteroides, puede consultar:Qué es la etiocolanolona
Efecto pirogénico y la fiebre por etiocolanolona
Preguntas frecuentes
¿Es la etiocolanolona una hormona?
¿Por qué la etiocolanolona provoca fiebre y la androsterona no?
¿Se sigue usando el concepto de fiebre por etiocolanolona?
Referencias
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