DICCIONARIO MÉDICO
Estrofulo
El estrófulo (también llamado prurigo simple infantil o urticaria papulosa) es una dermatosis pruriginosa causada por una reacción de hipersensibilidad a las picaduras de insectos, sobre todo pulgas, chinches y mosquitos. Aparece preferentemente en niños de 2 a 7 años y es más frecuente en climas cálidos y durante los meses de primavera y verano. La lesión característica es una pápula lenticular, muchas veces coronada por una pequeña vesícula o por una costra, que asienta sobre una base ligeramente urticariforme. Las pápulas pican con intensidad y tienden a agruparse en las caras externas de las extremidades, la región lumbar y las nalgas; rara vez alcanzan las axilas o los genitales. Como el niño se rasca, las lesiones evolucionan hacia costras hemáticas, excoriaciones y, con el tiempo, manchas hiperpigmentadas residuales que pueden persistir semanas. La palabra «estrófulo» tiene un origen discutido. Algunos autores la derivan del latín strophulus, diminutivo de strophus («retortijón», «cólico»), aludiendo al malestar que la erupción causa al niño. La denominación más antigua del cuadro en la dermatología francesa fue «prurigo de llegada» (prurigo d'arrivée), porque los brotes solían aparecer cuando una familia se instalaba en un domicilio nuevo donde habitaban chinches. La picadura del insecto inocula antígenos salivales en la epidermis. En un primer contacto puede no ocurrir nada relevante, pero tras sucesivas exposiciones el sistema inmunitario se sensibiliza. A partir de ese momento, cada nueva picadura desencadena una respuesta en dos tiempos. El componente precoz depende de la IgE y la liberación de histamina: produce un habón transitorio que suele pasar inadvertido. Horas después se activa una respuesta tardía mediada por linfocitos T, con depósito de inmunocomplejos y un infiltrado linfohistiocitario en la dermis que da lugar a la pápula persistente. Lo llamativo del estrófulo es que las lesiones pueden brotar lejos del punto de picadura; no es infrecuente que una sola mordedura de pulga genere pápulas a distancia, probablemente por una reactivación inmunológica de puntos previamente sensibilizados. Ese fenómeno desconcierta a muchas familias, porque parece contradecir la idea de que cada lesión corresponde a una picadura independiente. Con los años, la mayoría de los niños desarrollan tolerancia inmunológica y los brotes remiten de forma espontánea. No se trata de que los insectos dejen de picarles; sencillamente la reacción exagerada se atenúa. En la práctica pediátrica, sí se usan como sinónimos. «Prurigo simple infantil», «prurigo estrófulo» y «urticaria papulosa» designan el mismo cuadro. Existen, sin embargo, otras formas de prurigo (prurigo nodular, prurigo actínico) que son entidades distintas. Predomina entre los 2 y los 7 años, pero puede verse en adultos, sobre todo si se exponen por primera vez a un artrópodo al que no estaban sensibilizados (por ejemplo, al mudarse a una zona geográfica diferente). En adultos, la variante por chinches (Cimex lectularius) conserva el nombre clásico de «prurigo de llegada». La distribución es la pista más útil. El estrófulo respeta las axilas, los genitales y los espacios interdigitales (que son localizaciones típicas de la sarna) y no sigue el patrón centrípeto de la varicela. Además, las lesiones del estrófulo coexisten en distintos estadios evolutivos y tienden a disponerse en pares o hileras, lo cual delata el recorrido del insecto. Si desea ampliar información sobre reacciones cutáneas y términos relacionados, puede consultar:Qué es el estrófulo
Mecanismo de la reacción cutánea
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo estrófulo que prurigo?
¿Solo afecta a los niños?
¿Cómo se distingue de la varicela o la sarna?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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