DICCIONARIO MÉDICO
Estreptoquinasa
La estreptoquinasa es una proteína extracelular producida por cepas de estreptococo betahemolítico del grupo C que se une al plasminógeno en proporción 1:1 y genera un complejo con capacidad de activar la fibrinólisis. Se clasifica como agente trombolítico de primera generación. Su código en la clasificación ATC es B01AD01. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). La palabra combina «estrepto» (del griego στρεπτός, «retorcido», en referencia al estreptococo del que procede) y «quinasa» (del griego κινεῖν, «mover»), término que en bioquímica designa a las enzimas que activan un sustrato. La denominación resulta algo imprecisa, porque la estreptoquinasa no es en rigor una enzima: carece de actividad proteolítica propia. Su papel es conformacional. Al unirse al plasminógeno, modifica la estructura de este y lo convierte en un complejo capaz de activar a otras moléculas de plasminógeno, que se transforman en plasmina. La plasmina es la enzima que degrada la fibrina del coágulo. Se trata de un polipéptido de cadena única, de unos 415 aminoácidos y un peso molecular cercano a 47 000 daltons. No contiene puentes disulfuro. Se obtiene a partir de cultivos de estreptococos betahemolíticos del grupo C de Lancefield, una particularidad que condiciona uno de sus inconvenientes clínicos: al ser una proteína bacteriana, el organismo humano puede reconocerla como extraña y generar anticuerpos, lo que limita la posibilidad de repetir su administración en periodos cortos. En 1933, William S. Tillett y R. L. Garner, del Johns Hopkins Medical School, publicaron en el Journal of Experimental Medicine una observación que sería la semilla de la terapia trombolítica: los filtrados de cultivo de estreptococo hemolítico eran capaces de licuar coágulos de fibrina humana. El factor responsable recibió inicialmente el nombre de «fibrinolisina estreptocócica». Ocho años después, Milstone demostró que la acción lítica dependía de un cofactor presente en el suero humano; aquel precursor se llamó plasminógeno, y el factor estreptocócico pasó a llamarse estreptoquinasa. Hubo que esperar hasta 1949 para que Tillett y Sol Sherry emplearan por primera vez una preparación de estreptoquinasa en un paciente, con el fin de disolver un derrame pleural fibrinoso. La administración intravenosa llegaría en la década de 1950. El salto al infarto agudo de miocardio se produjo en los años sesenta y setenta, sobre todo en Europa, donde se generalizó antes que en Estados Unidos. Con el tiempo, el desarrollo de agentes de segunda generación (como la alteplasa, con mayor selectividad por la fibrina) fue desplazando a la estreptoquinasa de muchos protocolos, aunque en países con recursos limitados sigue ocupando un lugar por su menor coste. No. El nombre induce a confusión, pero la estreptoquinasa no posee actividad enzimática por sí misma. Actúa formando un complejo con el plasminógeno, y es ese complejo el que adquiere la capacidad de convertir otras moléculas de plasminógeno en plasmina. Porque es una proteína de origen bacteriano. Muchas personas han tenido contacto previo con estreptococos y poseen anticuerpos circulantes capaces de reconocerla. Esa reactividad inmunológica previa explica las reacciones de hipersensibilidad y también la menor eficacia cuando los títulos de antiestreptoquinasa son elevados. Los trombolíticos de segunda generación, obtenidos por ingeniería genética a partir de proteínas humanas, no presentan este problema. En los países con amplio acceso a alteplasa o tenecteplasa, su uso ha disminuido notablemente. En otros entornos, donde el coste del trombolítico condiciona la decisión clínica, continúa siendo una opción vigente. Fuera de la cardiología, se ha empleado también como fibrinolítico intrapleural para el manejo de derrames loculados. Si desea ampliar información sobre fibrinólisis y coagulación, puede consultar:Qué es la estreptoquinasa
De la observación de Tillett a la fibrinólisis terapéutica
Preguntas frecuentes
¿La estreptoquinasa es realmente una enzima?
¿Por qué puede producir reacciones alérgicas?
¿Sigue utilizándose la estreptoquinasa?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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