DICCIONARIO MÉDICO
Trombolítico
Trombolítico es el nombre con el que se designa, en el contexto terapéutico, a un agente capaz de disolver un trombo ya formado y restablecer el flujo en el vaso que ocluye. El mecanismo que lo permite es el mismo que subyace al concepto de fibrinolítico, del que este término es, en la práctica, un uso especializado. La palabra une thrombos, coágulo, y lysis, disolución, ambas de raíz griega. Nombra, en sentido estricto, a cualquier sustancia que active el plasminógeno para convertirlo en plasmina, la enzima que degrada la fibrina y deshace así la estructura del coágulo. Ambos términos describen exactamente el mismo proceso bioquímico y, en la mayoría de los textos de farmacología, se emplean como sinónimos. La distinción, cuando se establece, es de registro más que de sustancia: fibrinolítico es la denominación farmacológica del mecanismo, la que se usa también para referirse a la fibrinólisis fisiológica que el propio organismo pone en marcha para deshacer un coágulo una vez cumplida su función. Trombolítico, en cambio, se reserva casi siempre para el contexto terapéutico concreto: la administración de un fármaco con el objetivo explícito de disolver un trombo que ya está obstruyendo un vaso. Ese uso se afianzó, sobre todo, a raíz de un ensayo muy concreto. En diciembre de 1995, el estudio del National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS) demostró que el activador tisular del plasminógeno administrado dentro de las tres primeras horas mejoraba el pronóstico del ictus isquémico agudo. Fue la primera terapia eficaz frente al ictus, y el término terapia trombolítica quedó desde entonces asociado a ese contexto de urgencia vascular, tanto en neurología como en cardiología. Se distingue, de forma general, entre agentes no específicos de fibrina, que activan el plasminógeno tanto libre en el plasma como unido al coágulo, y agentes específicos de fibrina, con mayor afinidad por el trombo y menor efecto sistémico. Los primeros incluyen la estreptoquinasa y la uroquinasa; los segundos, el activador tisular del plasminógeno y sus derivados. El mecanismo común a todos ellos, y su clasificación completa, se desarrolla en la entrada fibrinolítico. Mecánicamente, sí: ambos activan el plasminógeno para generar plasmina. La diferencia está en el uso, no en la química. Trombolítico se asocia al fármaco administrado con fines terapéuticos; fibrinolítico nombra el mecanismo en un sentido más amplio, que incluye también el proceso fisiológico espontáneo. Su historia arranca en los años treinta del siglo pasado, con el descubrimiento de la actividad fibrinolítica del estreptococo, pero su papel en la urgencia vascular no se consolidó hasta décadas después. No. Su indicación depende de la localización, el tiempo transcurrido desde la oclusión y el riesgo de sangrado, entre otros factores que valora el especialista. La especificidad por la fibrina del trombo. Los de primera generación, como la estreptoquinasa, activan el plasminógeno de forma indiscriminada; los más recientes concentran su acción sobre el coágulo.Qué es trombolítico
Trombolítico y fibrinolítico: una diferencia de uso, no de mecanismo
Familias de agentes
Preguntas frecuentes
¿Trombolítico y fibrinolítico son lo mismo?
¿Desde cuándo se usan estos fármacos en la práctica clínica?
¿Sirven para cualquier tipo de trombo?
¿Qué diferencia a los agentes de primera y de segunda generación?
Referencias
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