DICCIONARIO MÉDICO
Plasminógeno
El plasminógeno es una glucoproteína plasmática sintetizada en el hígado que circula en forma inactiva, como precursor de la enzima plasmina. Constituye el eslabón de partida del sistema fibrinolítico, el conjunto de reacciones que disuelve la fibrina una vez que ha cumplido su función en la formación del coágulo. En 1893 el fisiólogo francés Albert Dastre observó que la fibrina de un coágulo podía desaparecer espontáneamente con el tiempo y llamó al fenómeno "fibrinólisis". Cuatro décadas después, Tillett y Garner describieron una sustancia bacteriana capaz de disolver coágulos de plasma humano; poco más tarde se comprobó que esa sustancia no actuaba sola, sino que activaba un factor ya presente en la sangre. A ese factor, inactivo hasta ser convertido, Christensen y MacLeod lo bautizaron en 1945 como "plasminógeno", nombre que combina "plasma" (su origen) con el sufijo griego "-ógeno" ("que genera", de gennáō, engendrar). El sufijo indica precisamente su naturaleza de precursor: genera plasmina cuando se activa, pero por sí mismo carece de actividad enzimática. Su nombre alternativo, profibrinolisina, sigue el mismo patrón lógico y hoy apenas se usa fuera de textos históricos. El gen que codifica el plasminógeno, denominado PLG, se localiza en el brazo largo del cromosoma 6 (bandas 6q26-q27) y consta de 19 exones y 18 intrones. Su producto es una cadena única de 791 aminoácidos con un peso molecular cercano a 92 kDa, presente en el plasma a una concentración aproximada de 200 mg/l. La molécula se organiza en siete dominios: un péptido de preactivación en el extremo amino-terminal, cinco dominios kringle consecutivos (estructuras en triple bucle, estabilizadas cada una por tres puentes disulfuro, cuyo nombre procede de un pastel danés de forma similar) y, en el extremo carboxilo-terminal, el dominio con actividad de serina proteasa. Los kringles no son un mero armazón estructural: contienen los sitios de unión a lisina que permiten al plasminógeno anclarse a la fibrina y, más adelante, a su principal inhibidor. El plasminógeno se convierte en plasmina mediante un corte único, muy específico, del enlace peptídico Arg561-Val562. De esa escisión resulta una molécula de doble cadena unida por puentes disulfuro: la cadena pesada, que conserva los cinco kringles, y la cadena ligera, que porta el dominio catalítico. Dos activadores fisiológicos catalizan este paso: el activador tisular del plasminógeno, liberado por el endotelio vascular, y la uroquinasa. Ambos actúan con mucha mayor eficiencia cuando el plasminógeno y el activador coinciden sobre la superficie de la fibrina, lo que concentra la generación de plasmina justo donde se necesita y limita su actividad en el resto del plasma. Conocido como forma Glu por conservar el ácido glutámico en su extremo amino-terminal, el plasminógeno nativo circula en una conformación cerrada que resulta poco accesible a los activadores. La eliminación proteolítica de un fragmento inicial genera la forma Lys, más abierta y hasta veinte veces más fácil de activar. Este cambio conformacional explica por qué la fibrinólisis se acelera de forma progresiva a medida que avanza. Desde el punto de vista clínico, la deficiencia congénita de plasminógeno (un trastorno hereditario poco frecuente, con una prevalencia estimada de entre uno y nueve casos por millón) se divide en dos tipos. El tipo I o hipoplasminogenemia cursa con niveles reducidos de la proteína; el tipo II o displasminogenemia mantiene concentraciones normales pero con actividad funcional disminuida. Ambos se transmiten con herencia autosómica recesiva y están causados por mutaciones en el gen PLG. El plasminógeno es un zimógeno: una proenzima de cadena única, catalíticamente inerte mientras no se escinda. La plasmina, en cambio, es la enzima activa, de doble cadena, resultante de ese corte. No son sinónimos ni fases equivalentes de un mismo estado; son, literalmente, el antes y el después de un único acontecimiento bioquímico irreversible. Porque Christensen y MacLeod querían señalar dos cosas a la vez con un solo término: que procedía del plasma y que se trataba de una forma inactiva capaz de generar la enzima activa. El sufijo griego "-ógeno" cumple justamente esa función en muchos otros nombres bioquímicos, como pepsinógeno o fibrinógeno. No directamente: el plasminógeno en sí es inactivo. Una vez convertido en plasmina, sí puede actuar sobre la fibrina y sobre otras proteínas plasmáticas y de matriz extracelular. Sí. Profibrinolisina fue el nombre inicial, construido sobre "fibrinolisina" (el nombre antiguo de la plasmina), y quedó relegado tras la generalización de la nomenclatura de Christensen y MacLeod. En el hígado. Desde allí se libera al plasma como cadena única inactiva, listo para activarse en el lugar y el momento en que haga falta.Qué es el plasminógeno
Síntesis y estructura molecular
Mecanismo de activación
Formas circulantes y clasificación
Diferenciación con la plasmina
Preguntas frecuentes
¿Por qué se eligió el sufijo "-ógeno" para nombrar esta proteína?
¿El plasminógeno solo actúa sobre la fibrina?
¿Es lo mismo plasminógeno que profibrinolisina?
¿Dónde se sintetiza el plasminógeno?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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