DICCIONARIO MÉDICO

Estimulación del nervio vago

La estimulación del nervio vago (ENV) es una técnica de neuromodulación que emplea impulsos eléctricos aplicados al nervio vago izquierdo para modificar la actividad de circuitos del tronco encefálico y de regiones corticales y subcorticales conectadas con él. Aprobada para la epilepsia refractaria y la depresión resistente, constituye una de las formas de neuroestimulación con mayor recorrido clínico acumulado.

Qué es la estimulación del nervio vago

El nervio vago, o neumogástrico, es el décimo par craneal y el más largo de todos los pares craneales. Nace en el bulbo raquídeo, desciende por el cuello entre la vena yugular interna y la arteria carótida, atraviesa el tórax y se ramifica en el abdomen, inervando vísceras que van desde la laringe hasta el colon transverso. Conduce fibras aferentes (sensitivas, que llevan información desde los órganos al cerebro) y eferentes (motoras y parasimpáticas), en una proporción que sorprende: aproximadamente el 80 % de las fibras vagales son aferentes. Este dato es relevante porque la ENV aprovecha sobre todo ese componente ascendente para enviar señales al sistema nervioso central.

La técnica consiste en implantar quirúrgicamente un pequeño generador de impulsos (del tamaño aproximado de una moneda grande) en la pared anterior del tórax, conectado mediante un cable subcutáneo a un electrodo helicoidal que abraza el nervio vago izquierdo en el cuello. Se utiliza el izquierdo porque el derecho inerva con mayor densidad el nódulo sinoauricular del corazón, y su estimulación conllevaría un riesgo cardiológico innecesario.

Fundamento neurofisiológico

Los impulsos eléctricos generados por el dispositivo ascienden por las fibras aferentes del vago hasta el núcleo del tracto solitario, en el bulbo raquídeo. Desde allí, las proyecciones se distribuyen hacia el locus coeruleus (principal fuente de noradrenalina del encéfalo), los núcleos del rafe (serotonina) y otras estructuras del tronco encefálico que regulan la excitabilidad cortical, el estado de ánimo y la actividad autonómica.

No se conoce con precisión cuál de esas vías es la responsable principal del efecto antiepiléptico ni del efecto antidepresivo. Los estudios con PET y con resonancia magnética funcional han demostrado cambios en el flujo sanguíneo de múltiples regiones cerebrales durante la ENV, lo que sugiere que el mecanismo de acción es difuso, no localizable en un circuito único. Es probable que la modificación simultánea de varios sistemas de neurotransmisión contribuya al beneficio clínico observado.

Contexto histórico y cronología reguladora

Los primeros estudios experimentales sobre la influencia del nervio vago en la actividad cerebral se remontan a la década de 1930, pero la ENV como modalidad terapéutica sistematizada no se desarrolló hasta la década de 1980. Jacob Zabara, fisiólogo de la Universidad Temple (Filadelfia), demostró en 1985 que la estimulación eléctrica del vago cervical podía abolir crisis epilépticas inducidas experimentalmente en perros.

En 1997 la FDA de Estados Unidos aprobó la ENV como terapia complementaria para la epilepsia parcial refractaria en adultos y adolescentes. En 2005 recibió aprobación para la depresión resistente. Posteriormente se ha investigado en artritis reumatoide, cefalea en racimos, rehabilitación postictus y trastornos inflamatorios crónicos, con resultados que justifican ensayos clínicos en curso pero que no han alcanzado todavía la solidez necesaria para una indicación formal generalizada.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se estimula el nervio vago izquierdo y no el derecho?

El nervio vago derecho aporta más fibras eferentes al nódulo sinoauricular del corazón. Estimularlo supondría un riesgo de bradicardia o de arritmia que se evita utilizando el izquierdo, cuya inervación cardíaca es menor.

¿Existen dispositivos no implantables?

Sí. Desde la década de 2010 se han desarrollado dispositivos transcutáneos que aplican la corriente sobre la piel del cuello o del pabellón auricular, en zonas donde ramas del nervio vago discurren superficialmente. No requieren cirugía. Están aprobados en Europa para la cefalea en racimos y la migraña, y su perfil de seguridad es favorable, si bien la evidencia sobre su eficacia es menos robusta que la del dispositivo implantado.

¿Qué relación tiene con el término «vagal»?

«Vagal» es el adjetivo que designa todo lo relativo al nervio vago: tono vagal, respuesta vagal, síncope vasovagal. La estimulación del nervio vago toma el nombre del nervio, no del adjetivo, pero ambos comparten la raíz latina vagus (errante), alusiva al largo recorrido de este par craneal por el organismo.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Estimulación del nervio vago.
  2. Mayo Clinic. Estimulación magnética transcraneal.
  3. Sociedad Española de Neurología. Estimulación magnética transcraneal. An Sist Sanit Navar. 2009;32(Supl 3).
  4. Mental Health America. Vagus Nerve Stimulation.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la estimulación del nervio vago, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Nervio vago: X par craneal, el más largo de los pares craneales, con funciones sensitivas, motoras y parasimpáticas.
  • Epilepsia: trastorno neurológico caracterizado por crisis recurrentes; primera indicación aprobada de la ENV.
  • Síncope vasovagal: pérdida transitoria de consciencia mediada por activación vagal excesiva.
  • Bradicardia: frecuencia cardíaca inferior al rango normal, posible efecto de la activación vagal.
  • Neuroestimulación: término general para las técnicas que aplican impulsos eléctricos al sistema nervioso.
  • Estimulación: concepto general de activación o modulación de una función orgánica.

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