DICCIONARIO MÉDICO
Espirómetro
El espirómetro es el instrumento con el que se realiza la espirometría. Mide los volúmenes y flujos de aire que el paciente moviliza durante la inspiración y la espiración, y genera un registro gráfico denominado espirograma. Formado a partir del latín spīrāre (respirar) y del griego μέτρον (métron, medida), el espirómetro debe su existencia a John Hutchinson (1811-1861), un cirujano inglés que en 1844, que trabajaba entonces para una compañía de seguros de vida evaluando la salud de los asegurados, diseñó una campana calibrada invertida sobre un depósito de agua. El sujeto soplaba a través de un tubo, el aire desplazaba la campana hacia arriba, y ese desplazamiento, proporcional al volumen espirado, quedaba registrado en un tambor de papel. Hutchinson presentó su invento en 1846 ante la Statistical Society of London y la Royal Society of Arts, y fue él quien acuñó el término capacidad vital para designar el volumen máximo de aire que podía expulsarse tras una inspiración completa. La aportación de Hutchinson precedió en casi cincuenta años a la radiografía y en más de medio siglo al electrocardiograma, lo que convierte al espirómetro en una de las herramientas diagnósticas más antiguas de la medicina moderna. Los espirómetros se dividen en dos grandes familias según el principio físico que emplean para cuantificar el aire. Espirómetros volumétricos (de circuito cerrado): miden directamente el desplazamiento de volumen. El modelo de campana con sello de agua es el ejemplo clásico; también existen variantes de fuelle seco (como el espirómetro de cuña) y de pistón. Fueron el estándar de los laboratorios de función pulmonar durante más de un siglo, y algunos centros los conservan como referencia de calibración. Espirómetros de flujo (de circuito abierto): miden el flujo de aire en tiempo real y calculan el volumen mediante integración electrónica de la señal. Emplean sensores como el neumotacógrafo de Fleisch (basado en la caída de presión a través de resistencias laminares), la turbina (un rotor que gira proporcionalmente al flujo) o los transductores de ultrasonidos. Son más compactos, no necesitan agua ni sellado hermético, y se han impuesto en la práctica clínica diaria porque permiten obtener resultados inmediatos en pantalla y exportarlos directamente al historial electrónico del paciente. Del latín spīrāre, respirar, y del griego μέτρον, medida. La combinó John Hutchinson en 1844 para nombrar su campana calibrada invertida sobre agua, el primer dispositivo concebido específicamente para cuantificar la ventilación pulmonar. Estrictamente, no. El espirómetro mide; el espirógrafo registra gráficamente lo medido. En los equipos clásicos ambas funciones iban integradas, y de ahí que en la práctica los términos se usen como sinónimos. En los equipos digitales, la distinción ha perdido sentido operativo porque el software cumple ambas funciones. John Hutchinson (1811-1861), un cirujano inglés formado en la Universidad de Londres que desarrolló su trabajo sobre espirometría en el London Brompton Hospital entre 1844 y 1846. Observó que la capacidad vital se correlacionaba con la estatura del sujeto e inversamente con su edad, y propuso que su reducción anticipaba un peor pronóstico vital. Si desea ampliar información sobre la exploración funcional respiratoria, puede consultar:Qué es el espirómetro
Tipos de espirómetro
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra espirómetro?
¿Es lo mismo un espirómetro que un espirógrafo?
¿Quién inventó el espirómetro?
Referencias
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