DICCIONARIO MÉDICO
Espermatocele
El espermatocele es un quiste benigno que se forma en el epidídimo, la estructura tubular adosada al testículo donde los espermatozoides completan su maduración. Su contenido suele ser un líquido lechoso o transparente que puede contener espermatozoides, en su mayoría no viables. Se trata de una formación quística, no cancerosa, que aparece con mayor frecuencia en la cabeza del epidídimo (la porción más cercana al polo superior del testículo). El nombre procede del griego σπέρμα (spérma, «semilla») y κήλη (kéle, «tumor, hernia»), por lo que su traducción literal vendría a ser «tumor de la semilla», aunque en la clínica moderna el término designa específicamente un quiste de retención espermática, sin connotación maligna alguna. En muchos textos se emplea indistintamente «quiste de epidídimo» y «espermatocele». Algunos autores reservan quiste epididimario para las formaciones que contienen líquido seroso sin espermatozoides, y espermatocele para las que sí los contienen, pero la distinción tiene escasa relevancia clínica porque el manejo es el mismo en ambos casos. La causa exacta no se conoce bien. La hipótesis más aceptada es que se produce una obstrucción parcial de alguno de los conductillos eferentes o de los conductos del epidídimo, lo que provoca acumulación de líquido y dilatación quística. Episodios previos de epididimitis, traumatismos escrotales o procedimientos quirúrgicos en la zona se han propuesto como posibles factores predisponentes, sin que exista una relación causal demostrada de forma concluyente. Los espermatoceles son hallazgos frecuentes. Series ecográficas en varones adultos asintomáticos encuentran quistes epididimarios en un porcentaje que varía entre el 20 y el 40 % de los sujetos estudiados. La mayoría miden menos de un centímetro y pasan inadvertidos toda la vida. Un nódulo palpable en el escroto puede corresponder a entidades muy diferentes, y la distinción tiene implicaciones evidentes. El espermatocele se localiza por encima y detrás del testículo, separado de este, y deja pasar la luz cuando se realiza transiluminación (las masas sólidas, en cambio, no la dejan pasar). Un hidrocele envuelve al testículo y produce un aumento de volumen más difuso. El varicocele se palpa como un conglomerado de venas dilatadas, habitualmente en el lado izquierdo, y aumenta con la maniobra de Valsalva. Las masas testiculares sólidas, que pueden corresponder a un tumor, no transiluminan y requieren estudio urgente. La ecografía escrotal suele resolver la duda con facilidad. El espermatocele aparece como una imagen anecoica o hipoecoica bien delimitada, sin flujo vascular interno. Del griego σπέρμα (spérma, «semilla») y κήλη (kéle, «tumor, hernia, tumoración»). Su uso para describir quistes espermáticos se consolidó en la literatura urológica del siglo XIX. No, en la gran mayoría de los casos. Un quiste aislado en el epidídimo no obstruye el paso de espermatozoides por el conducto principal. Incluso cuando es bilateral o múltiple, la fertilidad del varón no suele verse comprometida. Cualquier masa nueva percibida en el escroto justifica una valoración médica para descartar entidades que sí requieren actuación. Si ya se ha confirmado que se trata de un espermatocele, la consulta está indicada solo cuando el quiste crece lo bastante como para producir molestias o pesadez. En la práctica habitual, sí. Algunos textos de histopatología distinguen entre quiste seroso (sin espermatozoides en el líquido) y espermatocele propiamente dicho (con espermatozoides), pero esa distinción rara vez modifica las decisiones clínicas. Si desea profundizar en conceptos asociados al espermatocele, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el espermatocele
Origen y frecuencia
Diferenciación con otras masas escrotales
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra espermatocele?
¿El espermatocele afecta a la fertilidad?
¿Cuándo conviene consultar a un especialista?
¿Es lo mismo un espermatocele que un quiste de epidídimo?
Referencias
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