DICCIONARIO MÉDICO
Escroto
El escroto es la bolsa musculocutánea que aloja los testículos, los epidídimos y la porción inferior de los cordones espermáticos fuera de la cavidad abdominal. Está formado por varias capas de tejido que derivan de las mismas estructuras de la pared abdominal anterior. Su función principal es mantener la temperatura testicular entre 2 y 3 °C por debajo de la corporal, condición necesaria para la espermatogénesis. El escroto es una estructura anatómica exclusiva de los mamíferos que poseen testículos descendidos. Se sitúa en la región perineal, por debajo del pene, y funciona como un compartimento doble: un tabique mediano (el rafe escrotal, visible en la superficie como una línea rugosa) lo divide en dos cavidades independientes, cada una de las cuales contiene un testículo con su epidídimo y la parte distal del cordón espermático. La palabra procede del latín scrotum, documentada ya en la obra de Celso (siglo I d. C.). Algunos autores la han relacionado con scortum ("piel curtida"), aunque la conexión etimológica no está del todo resuelta entre los filólogos. En castellano, la voz "escroto" aparece registrada en los tratados médicos del siglo XVI. Desde la superficie hacia la profundidad, la pared del escroto se organiza en siete planos tisulares. La piel es fina, pigmentada y con pliegues transversales que le confieren un aspecto arrugado característico; apenas contiene tejido adiposo subcutáneo, lo que facilita la pérdida de calor. Inmediatamente por debajo se encuentra la túnica dartos, una lámina de músculo liso que se contrae con el frío y arruga la piel, reduciendo la superficie expuesta. Más profundas están la fascia espermática externa (derivada de la aponeurosis del músculo oblicuo externo del abdomen), la fascia cremastérica con los haces del músculo cremáster (procedentes del oblicuo interno) y la fascia espermática interna, que continúa la fascia transversalis. La capa más interna es la túnica vaginal, una serosa con dos hojas (parietal y visceral) que envuelve el testículo y permite un pequeño deslizamiento entre las superficies. Conviene recordar que la túnica albugínea ya pertenece al testículo propiamente dicho, no al escroto. La espermatogénesis requiere una temperatura de 34-35 °C, inferior a los 37 °C del interior corporal. El escroto dispone de dos mecanismos principales para ajustarla. Cuando el ambiente es frío, el músculo dartos contrae la piel escrotal y el cremáster eleva los testículos hacia el anillo inguinal, acercándolos al calor del cuerpo. Si la temperatura sube, ambos se relajan y el saco cuelga más, aumentando la superficie de radiación. Existe además un intercambio de calor por contracorriente en el plexo venoso pampiniforme del cordón espermático: la sangre arterial que baja al testículo cede calor a la sangre venosa que asciende, enfriándose antes de llegar a la gónada. Este mecanismo, que a veces pasa desapercibido en los textos de anatomía básica, es tan relevante para la fertilidad como la propia posición extraabdominal del testículo. La vascularización del escroto procede de las arterias pudendas externas (ramas de la femoral) para la cara anterior, y de ramas de la pudenda interna y de la perineal para la cara posterior. El drenaje venoso sigue un trayecto similar hacia la vena safena mayor y las pudendas internas. La inervación sensitiva de la cara anterior depende del nervio ilioinguinal y de la rama genital del nervio genitofemoral (plexo lumbar, L1-L2). La cara posterior recibe inervación del nervio perineal y de ramas escrotales posteriores del nervio pudendo (plexo sacro, S2-S4). Esta doble procedencia explica por qué el dolor escrotal puede referirse tanto al abdomen inferior como al periné, un dato relevante a la hora de interpretar un cuadro de escroto agudo. En el embrión, las gónadas se forman inicialmente en la pared abdominal posterior, a la altura de los riñones. A partir de la semana 28 de gestación, los testículos inician su descenso guiados por el gubernáculo testicular, atravesando la pared abdominal a través del conducto inguinal hasta alcanzar el escroto. Las capas fasciales del escroto son, de hecho, extensiones de las fascias abdominales que el testículo arrastra consigo durante este recorrido. Cuando el descenso no se completa, se habla de criptorquidia. Del latín scrotum, ya presente en los escritos de Celso en el siglo I d. C. Se ha propuesto un parentesco con scortum ("piel, cuero"), pero la etimología exacta sigue siendo objeto de debate entre lingüistas. Porque la espermatogénesis necesita una temperatura inferior a la corporal. El escroto proporciona un entorno de 34-35 °C, unos 2-3 grados menos que el interior del cuerpo. Si los testículos permanecen en el abdomen (como ocurre en la criptorquidia), la producción de espermatozoides se ve gravemente afectada. Siete, contadas desde la piel hasta la túnica vaginal. Cada una tiene un origen embriológico diferente, derivado de las distintas capas de la pared abdominal que el testículo arrastra durante su descenso fetal. No. El escroto es la envoltura (la bolsa de piel y tejidos que rodea y protege), mientras que el testículo es la gónada propiamente dicha, el órgano reproductor que produce espermatozoides y testosterona. Dentro del escroto se alojan los dos testículos, los epidídimos y parte de los cordones espermáticos. Si desea profundizar en conceptos asociados al escroto, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el escroto
Capas del escroto
Termorregulación testicular
Irrigación e inervación
Desarrollo embriológico y descenso testicular
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "escroto"?
¿Por qué los testículos están fuera del abdomen?
¿Cuántas capas tiene el escroto?
¿Qué diferencia hay entre el escroto y el testículo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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